lunes, 12 de enero de 2026

Es un acto de honestidad política.

 

Durante siglos se nos educó para callar “por prudencia”,
para no incomodar, para no romper la armonía ajena,
para cuidar la tranquilidad de otros, incluso a costa de la propia dignidad.
Pero el silencio impuesto no es neutral:
sostiene abusos, normaliza desigualdades.
y convierte la incomodidad de quien denuncia.
en el verdadero “problema”.
Hablar, señalar, incomodar y poner límites
no es radicalidad: es autodefensa ética.
No estamos aquí para ser cómodas.
estamos aquí para ser libres, conscientes y vivas.
Si tu comodidad depende de nuestro silencio,
Entonces el problema nunca fue nuestra voz.
🎨 Ilustración: liberal Jane ilustración.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Esperamos sus comentarios

Es un acto de honestidad política.

  Durante siglos se nos educó para callar “por prudencia”, para no incomodar, para no romper la armonía ajena, para cuidar la tranquilidad d...