“No necesito el feminismo”…
La imagen interpela de manera directa uno de los imaginarios mรกs arraigados en las relaciones de pareja: la figura del hombre que se presenta como “proveedor”. El mensaje cuestiona por quรฉ se asume como proveedor quien solo cubre gastos que tambiรฉn le benefician, mientras que los gastos personales de la mujer son tratados como un favor, una concesiรณn o un acto de “buena voluntad”.
Este planteamiento pone sobre la mesa una desigualdad cotidiana, muchas veces normalizada, que no siempre se reconoce como una forma de violencia econรณmica y simbรณlica. Bajo la idea tradicional del proveedor se esconden relaciones de poder donde el dinero se convierte en herramienta de control, condicionando la autonomรญa, las decisiones y la libertad de las mujeres.
Desde un enfoque de igualdad, la imagen nos invita a repensar quรฉ significa realmente compartir responsabilidades econรณmicas. La corresponsabilidad no es caridad ni sacrificio unilateral; implica acuerdos justos, reconocimiento del trabajo remunerado y no remunerado, y respeto por la autonomรญa financiera de cada persona.
Este mensaje se suma a las reflexiones necesarias sobre cรณmo construir relaciones mรกs equitativas, donde el aporte econรณmico no sea utilizado como argumento de superioridad, sino como parte de un proyecto comรบn basado en la igualdad, el respeto y la justicia de gรฉnero.