sábado, 10 de enero de 2026

El arte como memoria viva de la ciudad

Beatriz González: el arte como memoria viva de la ciudad

Foto El Colombiano 

A los 93 años falleció la artista, historiadora y crítica, quien se caracterizó por su mirada del conflicto colombiano a través del arte. Conozca su legado, sus obras más icónicas y por qué su partida marca el fin de una era.

La cultura colombiana y latinoamericana despide a Beatriz González, maestra fundamental del arte contemporáneo, cuya obra transformó de manera profunda la relación entre arte, memoria, política y ciudad. Su fallecimiento deja un vacío inmenso, pero también un legado ético, estético y ciudadano que seguirá interpelando a generaciones enteras.

A lo largo de más de siete décadas de trabajo, Beatriz González construyó un lenguaje propio, honesto y radicalmente comprometido con la historia del país. Desde una mirada crítica y sensible, su obra abordó el dolor, la ausencia y la violencia, convirtiendo el arte en un espacio de reflexión colectiva, dignificación de las víctimas y construcción de memoria. En un contexto marcado por el conflicto, su propuesta estética nunca fue indiferente: fue una forma de nombrar lo que muchos preferían callar.

Auras Anónimas: memoria, duelo y espacio público

En Bogotá, uno de sus legados más emblemáticos es Auras Anónimas, instalada en los Columbarios del Cementerio Central. Esta intervención resignificó un espacio patrimonial que había sido olvidado, transformándolo en un lugar de memoria, duelo y encuentro ciudadano. La obra convirtió los columbarios en un referente internacional de arte público, demostrando que la ciudad también puede ser un soporte para el recuerdo y la dignidad.

La reciente noticia del anuncio de la restauración de los Columbarios, hecha por el alcalde Carlos Fernando Galán, se entiende hoy como un acto de homenaje y continuidad del pensamiento de la maestra. Más que una acción de conservación patrimonial, esta intervención reafirma el compromiso de Bogotá con una memoria que no borra, que no oculta y que se construye en el espacio público.

Una obra que dialoga con el presente

El impacto de Beatriz González trascendió los museos y las galerías. Su obra La felicidad de Pablo Leyva (1977) inspiró el eje curatorial Bogotá, ensayos sobre la felicidad de la Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25, realizada entre septiembre y noviembre del año pasado. Este diálogo entre pasado y presente invitó a la ciudadanía a repensar el concepto de felicidad en medio de las tensiones contemporáneas, evidenciando cómo el arte sigue siendo una herramienta para cuestionar los discursos dominantes sobre bienestar, progreso y éxito.

Nacida en Bucaramanga en 1932, Beatriz González desarrolló una trayectoria de alcance internacional. Su obra fue exhibida en instituciones de primer nivel como el Pérez Art Museum Miami, el Museum of Fine Arts de Houston, el Museo Reina Sofía de Madrid, el KW Institute for Contemporary Art de Berlín y Documenta 14 en Kassel, entre muchas otras. Forma parte, además, de las colecciones permanentes del Museum of Modern Art de Nueva York, la Tate Modern de Londres, el Museo Mori de Tokio y el Museo Nacional de Colombia.

Reconocimientos y despedida

En reconocimiento a su trayectoria y a su aporte invaluable a la ciudad, el Distrito le rindió homenaje el año pasado otorgándole la Medalla Orden Civil al Mérito Ciudad de Bogotá en el Grado Comendador, destacando su impacto en la cultura, el pensamiento crítico y la construcción de memoria en el espacio público.

La cultura está de luto. Su obra transformó el dolor en memoria y convirtió espacios como los Columbarios del Cementerio Central en lugares de dignidad y reflexión colectiva. Honraremos su legado con la restauración de ese lugar que ella transformó para siempre.”

Por su parte, el secretario de Cultura, Recreación y Deporte, Santiago Trujillo Escobar, señaló:
“Su obra nos enseñó que el arte también sirve para recordar, para interpelar, para nombrar la ausencia y cuidar la memoria. Su legado vive en Bogotá y en cada espacio que ayudó a transformar.”

Un legado que permanece

Hoy, el sector cultural, la ciudadanía y el país entero se unen para despedir a una de las creadoras más importantes del arte latinoamericano. La partida de Beatriz González deja una ausencia profunda, pero su obra permanece como testimonio imborrable de una vida dedicada al arte, a la memoria y a la dignidad humana.

En cada columbario intervenido, en cada imagen que cuestiona el olvido y en cada espacio público resignificado, Beatriz González sigue presente, recordándonos que el arte no solo se contempla: también se habita, se recuerda y se defiende.

viernes, 9 de enero de 2026

#AmorPropio

 𝐄𝐥 𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐩𝐚𝐮𝐬𝐚𝐫


Tomar un respiro no es un acto de debilidad, es una declaración de amor propio. Detenerse para reconectar contigo misma, para cuidar de tu mente y tu cuerpo, es un recordatorio de que no somos máquinas, somos seres humanos con emociones, sueños y necesidades.
Pausar no es renunciar, es recargar. Es volver a empezar desde un lugar más pleno y consciente. Haz de tus pausas un ritual de autocuidado.

jueves, 8 de enero de 2026

#Enfoquedeigualdadac

 

Se acerca una generación de tías que 𝗲𝗻𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗽𝘂𝗲𝗿𝗽𝗲𝗿𝗶𝗼 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝘃𝗶𝘀𝗶𝘁𝗮, 𝘀𝗲 𝗰𝘂𝗶𝗱𝗮.
Que saben preguntar antes de llegar y respetar cuando la respuesta es “ahorita no”.
Una generación que se informa sobre la lactancia, que no invade ni exige, que acompaña sin imponer y que jamás pondría una sábana sobre el cuerpo de una mujer que acaba de parir.
Se acerca una generación que 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲 𝗲𝗹 𝘃𝗮𝗹𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗿𝗲𝗱 𝗱𝗲 𝗮𝗽𝗼𝘆𝗼, especialmente para una madre primeriza:
Apoyar no es opinar.
Apoyar es sostener, escuchar y aliviar.
Una generación que 𝗻𝗼 𝗻𝗼𝗿𝗺𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗼𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮 𝗱𝗲 𝗰𝗿𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮, porque educar no es golpear ni humillar.
Que 𝗻𝗼 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗮 𝗻𝗶 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗯𝗿𝗲 𝗮𝗯𝘂𝘀𝗼𝘀 “𝗽𝗼𝗿 𝘀𝗲𝗿 𝗳𝗮𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮”, porque el amor jamás protege al agresor.
Se acerca una generación que 𝘀𝗮𝗯𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗯𝗿𝗮𝘇𝗮𝗿 𝗻𝗼 𝗺𝗮𝗹𝗰𝗿𝗶́𝗮, que el contacto no daña y que el apego es una necesidad, no un capricho.
Una generación que 𝗽𝗿𝗼𝗺𝘂𝗲𝘃𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗿𝗶𝗮𝗻𝘇𝗮 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗲𝘁𝘂𝗼𝘀𝗮, que entiende que cada familia tiene su propio proceso y que nadie necesita juicios cuando está aprendiendo a maternar o paternar.
Una generación que 𝗻𝗼 𝗰𝗼𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼𝘀, que no vigila kilos, estrías o cansancio, porque el cuerpo que parió merece respeto, no evaluación.
Y, sobre todo, una generación que 𝗮𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗻̃𝗮 𝘀𝗶𝗻 𝗶𝗻𝘃𝗮𝗱𝗶𝗿, que ofrece ayuda real, información útil y presencia amorosa, sin imponer su forma de criar.
Se acerca una generación más consciente, más informada y más empática.
Una generación que elige 𝗰𝗿𝗶𝗮𝗿 𝗱𝗲𝘀𝗱𝗲 𝗲𝗹 𝗮𝗺𝗼𝗿, 𝗲𝗹 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗲𝘁𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗱𝗶𝗴𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱.

miércoles, 7 de enero de 2026

#AmorPropio

Amor propio: el hechizo más poderoso

El amor propio no es egoísmo, es reconocer tu valor y cuidar de ti misma como lo harías con alguien que amas profundamente.
• Sal de lugares donde no sientas paz.
• Cuida tu salud, tanto física como mental.
• Sé tu mejor amiga: amable, comprensiva y empática contigo misma.
• Pon límites que protejan tu energía y tu bienestar.
• Cree en ti, incluso cuando nadie más lo haga.
Recuerda que amarte es un acto revolucionario en un mundo que a veces intenta que te olvides de ti misma.

martes, 6 de enero de 2026

#Deseos


Deseos de las mujeres para el 2026
 

Que el 2026 sea el año en el que caminar sin miedo deje de ser un anhelo y se convierta en una realidad cotidiana. Que ninguna mujer tenga que modificar su ruta, su ropa o su horario para sentirse a salvo.

Que sea un año en el que cesen las violencias que nos arrebatan la vida, y donde la protección, la justicia y la prevención sean acciones reales, no solo promesas institucionales.

Deseamos un 2026 en el que la libertad de las mujeres sea respetada plenamente: libertad para decidir nuestros proyectos de vida, para alzar la voz, para existir sin culpas ni castigos sociales.

Que avance la erradicación de las prácticas que cosifican y mercantilizan nuestros cuerpos, y que la dignidad humana esté por encima de cualquier forma de explotación.

Que el 2026 nos encuentre más unidas, más visibles y más fuertes, construyendo sociedades donde ser mujer no implique riesgo, silencio ni desigualdad, sino derechos, respeto y vida digna.

Porque estos no son privilegios: son deseos urgentes que merecen convertirse en realidad.

#AmorPropio

 

domingo, 4 de enero de 2026

#AmorPropio


 𝐀𝐦𝐨𝐫 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨: 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐟𝐥𝐞𝐣𝐨 𝐦𝐚́𝐬 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞

El amor propio no es egoísmo, es reconocer que tu bienestar importa, que tus sueños valen la pena y que mereces ser tratada con el mismo cariño y respeto que ofreces a los demás.
A veces, olvidamos que la relación más duradera que tendremos en la vida es con nosotras mismas. Aprender a valorarte, a abrazar tus fortalezas y aceptar tus imperfecciones, es el primer paso para construir una vida llena de plenitud y autenticidad.
El amor propio nos enseña que amarnos no solo es un acto personal, es también un acto de resistencia frente a un mundo que constantemente nos dice que no somos suficientes. Hoy, permítete mirar hacia dentro y descubrir que siempre has sido digna de amor: el tuyo y el de los demás.
✨ ¿𝐐𝐮𝐞́ 𝐡𝐚𝐫𝐚́𝐬 𝐡𝐨𝐲 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐦𝐨𝐬𝐭𝐫𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐚𝐦𝐨𝐫 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨❓

El arte como memoria viva de la ciudad

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