Un a帽o despu茅s: avances normativos, deudas institucionales
A un a帽o de la entrada en vigencia de la ley que busca regular la violencia contra las mujeres en la pol铆tica en Colombia, persisten preocupantes vac铆os en su implementaci贸n. As铆 lo advierte El Espectador, al se帽alar que varios de los protocolos que deb铆an ser ajustados en el Congreso a煤n no han sido actualizados conforme a lo establecido por la normativa.
La ley representa un paso importante en el reconocimiento de una problem谩tica estructural: la violencia pol铆tica de g茅nero, que limita la participaci贸n efectiva de las mujeres en escenarios de toma de decisi贸n. Sin embargo, la distancia entre la formulaci贸n normativa y su ejecuci贸n pr谩ctica sigue siendo evidente.
Entre los principales puntos cr铆ticos se encuentran la falta de actualizaci贸n de protocolos institucionales, la d茅bil articulaci贸n entre entidades y la ausencia de mecanismos claros de seguimiento y sanci贸n. Estas falencias no solo ralentizan la aplicaci贸n de la ley, sino que tambi茅n env铆an un mensaje contradictorio frente al compromiso del Estado con la garant铆a de los derechos pol铆ticos de las mujeres.
Organizaciones sociales, lideresas y observatorios han emitido alertas sobre el riesgo de que la ley se convierta en un instrumento simb贸lico si no se fortalecen los mecanismos de implementaci贸n. La persistencia de agresiones —que van desde el acoso verbal hasta la violencia digital y la exclusi贸n sistem谩tica— evidencia que el problema no es 煤nicamente jur铆dico, sino tambi茅n cultural e institucional.
Este panorama plantea un reto urgente: pasar del papel a la acci贸n. La efectividad de la ley depender谩 de la voluntad pol铆tica, la asignaci贸n de recursos y la presi贸n de la ciudadan铆a organizada para exigir su cumplimiento.
En un contexto donde la participaci贸n de las mujeres es clave para la democracia, garantizar entornos pol铆ticos libres de violencia no es opcional: es una condici贸n indispensable para la equidad y la justicia social.