miรฉrcoles, 4 de febrero de 2026

#AutonomรญaPersonal

 



๐„๐ฅ ๐ฉ๐ž๐ฅ๐ข๐ ๐ซ๐จ ๐๐ž ๐ฌ๐š๐œ๐ซ๐ข๐Ÿ๐ข๐œ๐š๐ซ ๐ญ๐ฎ ๐š๐ฎ๐ญ๐จ๐ง๐จ๐ฆ๐ข́๐š ๐ฉ๐จ๐ซ ๐ฎ๐ง๐š ๐ซ๐ž๐ฅ๐š๐œ๐ข๐จ́๐ง Es una advertencia que muchas mujeres han escuchado, pero que sigue siendo necesaria: nunca sacrifiques tu independencia por un hombre. Esta frase resuena profundamente, porque muchas veces los roles tradicionales y los estereotipos de gรฉnero nos dictan que el amor romรกntico debe ser nuestro principal objetivo, a tal punto que se justifica dejar el trabajo, los ahorros y los sueรฑos propios por mantener una relaciรณn. Sin embargo, cuando el mundo personal gira รบnicamente en torno a una pareja, puede llevar a un desequilibrio emocional y, en ocasiones, econรณmico.Las mujeres suelen cargar con una enorme presiรณn para priorizar las relaciones sobre su propio bienestar. Frases como “el hombre debe ser el proveedor” o “la mujer debe ser la cuidadora” refuerzan ideas errรณneas que limitan las decisiones personales. Es comรบn escuchar historias de mujeres que, por amor o por temor a la soledad, dejan sus empleos, se mudan a otras ciudades sin planes propios o incluso agotan sus recursos financieros para sostener a una pareja. ¿Pero quรฉ sucede cuando esa relaciรณn termina? ¿Quiรฉn cuida de esos sueรฑos rotos y de las oportunidades perdidas? El problema con estos estereotipos es que perpetรบan la idea de que las mujeres no pueden (o no deben) prosperar solas. La realidad es que el bienestar y la realizaciรณn personal no deberรญan depender de un vรญnculo amoroso, sino de la propia capacidad de definir una vida que sea plena en todos los aspectos: emocional, laboral, personal y social. Antes de dejar algo importante en tu vida por otra persona, pregรบntate: ¿esto es lo que realmente deseo para mรญ? Si la respuesta no estรก centrada en ti, quizรกs sea el momento de reevaluar tus prioridades. Tu vida y tus decisiones son valiosas y nunca deberรญan girar รบnicamente en torno a alguien mรกs.

martes, 3 de febrero de 2026

#Enfoquedeigualdadac

 

๐— ๐˜‚๐—ฐ๐—ต๐—ฎ๐˜€ ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฝ๐˜‚๐˜๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฒ๐˜€ ๐—บ๐—ฎ๐˜€๐—ฐ๐˜‚๐—น๐—ถ๐—ป๐—ฎ๐˜€ ๐—ป๐—ผ ๐˜€๐—ฒ ๐˜€๐—ผ๐˜€๐˜๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐—ฒ๐—ป ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ ๐˜€๐˜‚ ๐—ฏ๐˜‚๐—ฒ๐—ป ๐—ฐ๐—ผ๐—บ๐—ฝ๐—ผ๐—ฟ๐˜๐—ฎ๐—บ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ,
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lunes, 2 de febrero de 2026

Trabajo invisible, dignidad presente

 

Trabajo invisible, dignidad presente

La frase que acompaรฑa la imagen “Soy ama de casa” se dice con orgullo, porque es uno de los trabajos mรกs difรญciles del mundo y tambiรฉn el menos valorado; interpela una realidad histรณrica: el trabajo domรฉstico y de cuidado sostiene la vida, pero sigue siendo invisibilizado y desigualmente reconocido.

Ser ama de casa implica jornadas extensas, mรบltiples tareas simultรกneas y una alta carga fรญsica y emocional. Cocinar, limpiar, cuidar, organizar y acompaรฑar no son “ayudas” ni labores menores; son responsabilidades esenciales que garantizan bienestar, salud y reproducciรณn social. Sin embargo, al no estar remuneradas en muchos casos, estas labores quedan fuera de las estadรญsticas econรณmicas y del reconocimiento social.

Decir “soy ama de casa” con orgullo es un acto polรญtico. Es reclamar dignidad para un trabajo que ha sido histรณricamente feminizado, naturalizado y subestimado. Tambiรฉn es exigir corresponsabilidad: que el cuidado sea compartido, valorado y respaldado por polรญticas pรบblicas que reconozcan su aporte a la economรญa y a la cohesiรณn social.

Esta imagen nos invita a cambiar la mirada. Valorar el trabajo del hogar es avanzar hacia una sociedad mรกs justa, donde cuidar no sea sinรณnimo de sacrificio silencioso, sino de reconocimiento, derechos y respeto.

domingo, 1 de febrero de 2026

#RompiendoRolesDeGรฉnero

๐‹๐ฅ๐จ๐ซ๐š๐ซ ๐ง๐จ ๐ž๐ฌ ๐ฅ๐จ ๐ฆ๐ข๐ฌ๐ฆ๐จ ๐ฉ๐š๐ซ๐š mujeres y hombres : ๐ฎ๐ง ๐š๐ง๐š́๐ฅ๐ข๐ฌ๐ข๐ฌ ๐๐ž๐ฌ๐๐ž ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ซ๐จ๐ฅ๐ž๐ฌ ๐๐ž ๐ ๐ž́๐ง๐ž๐ซ๐จ.

๐‹๐ฅ๐จ๐ซ๐š๐ซ ๐ง๐จ ๐ž๐ฌ ๐ฅ๐จ ๐ฆ๐ข๐ฌ๐ฆ๐จ ๐ฉ๐š๐ซ๐š mujeres y hombres : ๐ฎ๐ง ๐š๐ง๐š́๐ฅ๐ข๐ฌ๐ข๐ฌ ๐๐ž๐ฌ๐๐ž ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ซ๐จ๐ฅ๐ž๐ฌ ๐๐ž ๐ ๐ž́๐ง๐ž๐ซ๐จ
Desde la infancia, el llanto es regulado de manera distinta para niรฑas y niรฑos.
A ellas se les permite llorar, pero se les infantiliza y se les dice que son dรฉbiles o exageradas. A ellos se les enseรฑa a reprimirlo, a tragarse las emociones porque “los hombres no lloran”.
Ambos mandatos de gรฉnero son violentos. A las mujeres se nos impone la idea de que nuestras emociones son un problema, que si lloramos en el trabajo somos “hormonales”, si lo hacemos en una discusiรณn “somos manipuladoras” y si lloramos en la polรญtica “no somos aptas para liderar”.
Nuestra emocionalidad se convierte en un arma que el patriarcado usa para descalificarnos.
A los hombres se les prohรญbe llorar. Se les impone un ideal de dureza que, con el tiempo, les impide conectar con sus propios sentimientos.
Asรญ, el llanto, una respuesta humana natural, se convierte en un sรญmbolo de fracaso masculino.
En lugar de llorar, muchos hombres canalizan su frustraciรณn en agresividad, en violencia, en aislamiento.
El resultado de estos roles de gรฉnero es un mundo donde las mujeres somos cuestionadas por expresar nuestras emociones y los hombres no pueden permitirse sentirlas.
๐—ฅ๐—ผ๐—บ๐—ฝ๐—ฒ๐—ฟ ๐—ฐ๐—ผ๐—ป ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ๐˜€ ๐—ถ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฎ๐˜€ ๐—ฒ๐˜€ ๐˜‚๐—ฟ๐—ด๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฒ. ๐—ฃ๐—ผ๐—ฟ๐—พ๐˜‚๐—ฒ ๐—น๐—น๐—ผ๐—ฟ๐—ฎ๐—ฟ ๐—ป๐—ผ ๐—ฒ๐˜€ ๐˜€๐—ถ๐—ด๐—ป๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฏ๐—ถ๐—น๐—ถ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ, ๐˜€๐—ถ๐—ป๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ต๐˜‚๐—บ๐—ฎ๐—ป๐—ถ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ.
Porque permitirnos sentir, sin importar nuestro gรฉnero, es el primer paso para sanar y construir una sociedad mรกs empรกtica.

sรกbado, 31 de enero de 2026

#CrianzaCompartida

 

๐๐š๐ญ๐ž๐ซ๐ง๐ข๐๐š๐๐ž๐ฌ ๐š๐ฎ๐ฌ๐ž๐ง๐ญ๐ž๐ฌ: ๐ฅ๐š๐ฌ ๐ฆ๐ข๐ญ๐š๐๐ž๐ฌ ๐ช๐ฎ๐ž ๐ง๐จ ๐ฌ๐จ๐ง ๐ข๐ ๐ฎ๐š๐ฅ๐ž๐ฌ

“Mitad de los gastos” suena justo, ¿verdad? Pero, ¿quรฉ pasa con la mitad de los cuidados? Muchas veces, las paternidades ausentes olvidan que ser madre no es solo pagar facturas, sino llevar la carga emocional, fรญsica y mental de la crianza. ๐Ÿผ๐Ÿ‘ฉ‍๐Ÿ‘ง
๐Ÿ’ก ๐‹๐จ ๐ช๐ฎ๐ž ๐ง๐จ ๐ฌ๐ž ๐ฏ๐ž:
• Las noches sin dormir cuando los niรฑos estรกn enfermos.
• Las decisiones difรญciles que se toman a diario en solitario.
• El tiempo que se invierte en educar, cuidar, y ser un soporte emocional constante.
๐Ÿ‘‰ Ser padre no es solo una cuestiรณn econรณmica, es una responsabilidad integral. Querer dividir los gastos pero no los cuidados es dejar todo el peso de la crianza sobre los hombros de las madres, perpetuando roles injustos.
๐ŸŒŸ ๐„๐ฅ ๐œ๐š๐ฆ๐›๐ข๐จ ๐ง๐ž๐œ๐ž๐ฌ๐š๐ซ๐ข๐จ:
La crianza debe ser un compromiso compartido, en tiempo, esfuerzo y recursos. Porque criar a un hijo no es un “trabajo de uno solo”, sino una tarea que merece ser igualitaria en todas sus dimensiones.


viernes, 30 de enero de 2026

jueves, 29 de enero de 2026

#EnfoquedeigualdadAc

CUANDO LOS DERECHOS DEPENDEN DEL Cร“DIGO POSTAL

Hay una razรณn por la que el feminismo sigue siendo necesario —y no es una moda, ni un capricho ideolรณgico.
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Un hombre no pierde derechos por cruzar una frontera estatal.
Una mujer, sรญ puede perderlos: sobre su cuerpo, su salud, su seguridad o su autonomรญa.
Eso no es “igualdad ante la ley”.
Eso es una desigualdad estructural normalizada.
Cuando se dice que “ya somos iguales”, se ignora que:
• Hay lugares donde las mujeres no pueden decidir sobre su maternidad.
• Hay territorios donde la violencia se tolera, se minimiza o se archiva.
• Hay estados donde ser mujer implica mรกs riesgos y menos protecciรณn.
๐—˜๐—น ๐—ณ๐—ฒ๐—บ๐—ถ๐—ป๐—ถ๐˜€๐—บ๐—ผ ๐—ป๐—ผ ๐—พ๐˜‚๐—ถ๐˜๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฒ๐—ฐ๐—ต๐—ผ๐˜€: ๐—ฒ๐˜…๐—ฝ๐—ผ๐—ป๐—ฒ ๐—ฑ๐—ผ́๐—ป๐—ฑ๐—ฒ ๐—ป๐—ผ ๐—ฒ๐˜…๐—ถ๐˜€๐˜๐—ฒ๐—ป.
Mientras los derechos de las mujeres dependan del lugar donde nacen o viven, el feminismo no es exagerado, es necesario.

Porque ๐—น๐—ฎ ๐—ท๐˜‚๐˜€๐˜๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ฎ ๐—ป๐—ผ ๐—ฑ๐—ฒ๐—ฏ๐—ฒ๐—ฟ๐—ถ́๐—ฎ ๐˜€๐—ฒ๐—ฟ ๐˜‚๐—ป ๐—น๐˜‚๐—ท๐—ผ ๐—ด๐—ฒ๐—ผ๐—ด๐—ฟ๐—ฎ́๐—ณ๐—ถ๐—ฐ๐—ผ.

#AutonomรญaPersonal

  ๐„๐ฅ ๐ฉ๐ž๐ฅ๐ข๐ ๐ซ๐จ ๐๐ž ๐ฌ๐š๐œ๐ซ๐ข๐Ÿ๐ข๐œ๐š๐ซ ๐ญ๐ฎ ๐š๐ฎ๐ญ๐จ๐ง๐จ๐ฆ๐ข́๐š ๐ฉ๐จ๐ซ ๐ฎ๐ง๐š ๐ซ๐ž๐ฅ๐š๐œ๐ข๐จ́๐ง Es una advertencia que muchas mujer...