domingo, 29 de marzo de 2026

#EnfoquedeIgualdad

 

Todavía hay algo que se sigue diciendo como si fuera normal:
“Él ayuda con los niños”.
¿Ayuda?
¿Desde cuándo cuidar, criar, alimentar, acompañar…
es una ayuda?
No.
Es responsabilidad.
Porque cuando un padre cuida, no está “apoyando”.
Está haciendo lo que le corresponde.
El problema no es la palabra.
Es lo que revela.
Que seguimos viendo la crianza como tarea principal de las mujeres…
y todo lo que haga un hombre, como extra.
Por eso hay que cambiar la forma en que lo nombramos.
Porque lo que no se nombra bien,
se sigue entendiendo mal.
No es ayuda.
se llama paternidad.
Y cuando se ejerce de verdad,
No se aplaude como algo excepcional.

Se reconoce como lo básico.

viernes, 27 de marzo de 2026

Mujeres con ciencia

 

A pesar de los esfuerzos institucionales para reducir las desigualdades de género, la segregación en el mercado laboral sigue siendo un factor clave de la brecha salarial de género. En España, por ejemplo, menos del 20 % de las personas que trabajan en programación informática y analistas de software son mujeres, mientras que los hombres representan solo alrededor del 5 % del profesorado de educación infantil.

martes, 24 de marzo de 2026

Comunicado


El reciente comunicado de Caracol Televisión abre más preguntas de las que responde. En un texto breve y cuidadosamente redactado, el canal confirma la terminación del vínculo laboral con dos periodistas, Ricardo Orrego y Jorge Alfredo Vargas, en medio de denuncias de acoso que, aunque no se detallan, ya han generado una profunda preocupación en la opinión pública.

Lo que está en juego aquí no es solo una decisión administrativa o contractual. Es un asunto estructural: cómo las grandes organizaciones mediáticas enfrentan las denuncias de violencia y acoso dentro de sus propios entornos laborales. El comunicado insiste en términos como “respeto”, “confidencialidad” e “independencia”, pero evita profundizar en los hechos, en las medidas concretas de protección a las posibles víctimas o en los mecanismos de investigación.

Ese silencio institucional, aunque jurídicamente comprensible, resulta insuficiente en un contexto social donde las violencias basadas en género y poder han dejado de ser toleradas. Hoy, más que nunca, la ciudadanía exige claridad, acciones contundentes y garantías reales para quienes denuncian.

No es un tema menor que se trate de figuras públicas. Los medios de comunicación no solo informan: también construyen referentes, narrativas y confianza social. Cuando surgen denuncias en su interior, la respuesta no puede limitarse a decisiones internas sin mayor explicación. La transparencia no es opcional; es parte del compromiso ético con la audiencia.

Además, el comunicado reconoce algo clave: “a quienes han alzado la voz… sabemos que hacerlo no es fácil”. Esta frase, aunque breve, evidencia una realidad contundente: denunciar implica riesgos, miedo y muchas veces revictimización. Por eso, no basta con escuchar; es necesario garantizar procesos seguros, acompañamiento efectivo y resultados verificables.

Este no es momento de callar. Es momento de preguntar:

  • ¿Qué protocolos se activaron?
  • ¿Qué garantías tienen las personas denunciantes?
  • ¿Qué cambios estructurales se implementarán para evitar que estas situaciones se repitan?

El país no solo observa lo que ocurrió, sino cómo se responde. Y en esa respuesta se mide el verdadero compromiso con la dignidad, la justicia y la transformación de las culturas laborales.

Porque cuando se trata de acoso, el silencio nunca es neutral. Siempre favorece a alguien. Y hoy, Colombia está exigiendo que sea la verdad la que tenga la última palabra.

lunes, 23 de marzo de 2026

Enfoque de Igualdad

 

𝗘𝗟 𝗣𝗘𝗦𝗢 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗦𝗜𝗡𝗢́𝗡𝗜𝗠𝗢 𝗗𝗘 𝗦𝗔𝗟𝗨𝗗
Nos enseñaron a mirar el cuerpo como si fuera un examen.
Como si el número en la báscula definiera cuánto vales… o qué tan “bien” estás.
𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗲𝘀𝗼 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱, 𝗲𝘀 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗼𝗹.
Control sobre los cuerpos de las mujeres.
Control disfrazado de “preocupación”.
Violencia normalizada en comentarios, diagnósticos y miradas.
¿Cuántas veces te han hecho sentir que tu cuerpo está mal?
¿Cuántas veces te han reducido a un número?
𝗟𝗮 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝘃𝗲, 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗽𝗲𝘀𝗮, 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗷𝘂𝘇𝗴𝗮.
Se vive, se cuida, se construye desde el respeto.
Porque sí:
Hay cuerpos grandes saludables.
Hay cuerpos delgados enfermos.
Y hay una sociedad obsesionada con opinar sobre cuerpos que no le pertenecen.
𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘁𝘂 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼.
Es la violencia que lo vigila, lo mide y lo juzga.
Hoy recordamos algo básico, pero incómodo para muchos:
𝗧𝘂 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗽𝘂́𝗯𝗹𝗶𝗰𝗼.
𝗬 𝘁𝘂 𝘀𝗮𝗹𝘂𝗱 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗲𝘀𝗽𝗲𝗰𝘁𝗮́𝗰𝘂𝗹𝗼.

Crédito de imagen:
Liberal Jane Illustration

#EnfoquedeIgualdad

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