domingo, 19 de abril de 2026

饾悇饾惂饾悷饾惃饾惇饾惍饾悶 饾悵饾悶 饾悎饾悹饾惍饾悮饾惀饾悵饾悮饾悵

 

Hay algo que incomoda…
pero es necesario decirlo:

Cuando se se帽ala que los hombres matan a las mujeres,
no es un ataque.

Es una realidad.

Y lo inc贸modo no es la frase.

Lo inc贸modo es lo que evidencia.

Porque muchas veces la reacci贸n no es indignarse por la violencia…
sino defenderse del se帽alamiento.

Y ah铆 est谩 el problema.

饾惂饾惃 饾惉饾悶 饾惌饾惈饾悮饾惌饾悮 饾悵饾悶 饾惌饾悽.
饾惉饾悶 饾惌饾惈饾悮饾惌饾悮 饾悵饾悶 饾惀饾惃 饾惇饾惍饾悶 饾悶饾惉饾惌饾悮́ 饾惄饾悮饾惉饾悮饾惂饾悵饾惃.

Cada d铆a hay mujeres que son asesinadas por el simple hecho de serlo.

Y eso no es una exageraci贸n.
No es una opini贸n.
No es una “generalizaci贸n injusta”.

饾悶饾惉 饾惍饾惂 饾惄饾惈饾惃饾悰饾惀饾悶饾惁饾悮 饾悶饾惉饾惌饾惈饾惍饾悳饾惌饾惍饾惈饾悮饾惀.

Por eso, si de verdad incomoda,
la pregunta no es:

“¿por qu茅 dicen eso?”

La pregunta es:

饾惇饾惍饾悶́ 饾悶饾惉饾惌饾悮饾惁饾惃饾惉 饾悺饾悮饾悳饾悽饾悶饾惂饾悵饾惃 饾惄饾悮饾惈饾悮 饾惇饾惍饾悶 饾悵饾悶饾悾饾悶 饾悵饾悶 饾惄饾悮饾惉饾悮饾惈?

Porque el silencio no protege a nadie.

Pero cuestionar…
s铆 puede cambiarlo todo.

s谩bado, 18 de abril de 2026

Amor Propio


 

Hay algo que muchas veces se malinterpreta:
Cuando una mujer “se ve mejor” despu茅s de una relaci贸n,
no es por competencia.
No es por celos.
No es por demostrar nada.
Es otra cosa.
饾悶饾惉 饾惈饾悶饾悳饾惍饾惄饾悶饾惈饾悮饾惈饾惉饾悶.
Porque hay relaciones que no solo duelen…
tambi茅n apagan.
Apagan la seguridad.
La voz.
La forma de verse a s铆 misma.
Y salir de ah铆 no es solo terminar.
Es reconstruirse.
Por eso, cuando vuelve a arreglarse, a sonre铆r, a mirarse con cari帽o…
no est谩 buscando aprobaci贸n.
饾悶饾惉饾惌饾悮́ 饾惎饾惃饾惀饾惎饾悽饾悶饾惂饾悵饾惃 饾悮 饾惉饾悶饾惈 饾悶饾惀饾惀饾悮.
Y eso incomoda.
a quienes cre铆an que la hab铆an reducido.
Pero no.

饾悶饾惀 饾悮饾惁饾惃饾惈 饾惄饾惈饾惃饾惄饾悽饾惃 饾惂饾惃 饾惉饾悶 饾惄饾悽饾悶饾惈饾悵饾悶…
饾惉饾悶 饾惈饾悶饾悳饾惍饾惄饾悶饾惈饾悮.

viernes, 17 de abril de 2026

#NoNosCallamosM谩s


饾悕饾惃饾惉 饾惄饾悽饾悵饾悶饾惂 饾惇饾惍饾悶 饾悶饾惐饾惄饾惀饾悽饾惇饾惍饾悶饾惁饾惃饾惉 饾惇饾惍饾悶 饾惂饾惃 饾惃饾悵饾悽饾悮饾惁饾惃饾惉 饾悮 饾惀饾惃饾惉 饾悺饾惃饾惁饾悰饾惈饾悶饾惉,
饾惄饾悶饾惈饾惃 饾惂饾惃 饾惀饾悶饾惉 饾悶饾惐饾悽饾悹饾悶饾惂 饾悮 饾悶饾惀饾惀饾惃饾惉 饾惇饾惍饾悶 饾悶饾惐饾惄饾惀饾悽饾惇饾惍饾悶饾惂 饾惄饾惃饾惈 饾惇饾惍饾悶́ 饾惂饾惃饾惉 饾惁饾悮饾惌饾悮饾惂.
Esta es la doble vara de siempre:
Cuando hablamos, resistimos o nombramos lo que vivimos, nos llaman exageradas, locas o llenas de odio.
Pero cuando un hombre insulta, golpea, humilla o asesina, es “una tragedia aislada”.
Cuando decimos “ya basta”, nos llaman “odiadoras”.
Pero nadie cuestiona a los que nos violan, nos agreden, nos silencian o nos desaparecen.
El feminismo no es odio.
Es autodefensa.
Es resistencia ante una violencia que se ha vuelto paisaje.
Una violencia que se espera que aguantemos en silencio.
No tenemos que pedir permiso para existir sin miedo.
No tenemos que disculparnos por alzar la voz.
Y no tenemos que suavizar la rabia cuando lo que est谩 en juego es nuestra vida.
Que quede claro:

mi茅rcoles, 15 de abril de 2026

#Enfoquedeigualdadac

 

饾悕饾惃 饾悶饾惉 饾惈饾悶饾悰饾悶饾惀饾悵饾悽́饾悮. 饾悇饾惉 饾悵饾悽饾悹饾惂饾悽饾悵饾悮饾悵.


Nos ense帽aron a temer la soledad m谩s que a soportar el desprecio.

A pensar que una mujer con car谩cter es “dif铆cil”, mientras que una mujer sumisa es “valiosa”.

Nos educaron para complacer antes que para imponer l铆mites.

Para ser elegidas, antes que para elegir.

Pero hay algo profundamente transformador en decidir que preferimos estar solas que mal acompa帽adas.

Que nuestra voz, nuestras decisiones y nuestro bienestar no est谩n en venta a cambio de aceptaci贸n o compa帽铆a.

饾悞饾悶饾惈 饾惍饾惂饾悮 饾惁饾惍饾悾饾悶饾惈 饾悳饾惃饾惂 饾悳饾悮饾惈饾悮́饾悳饾惌饾悶饾惈 饾惂饾惃 饾惌饾悶 饾悺饾悮饾悳饾悶 饾惁饾悶饾惂饾惃饾惉 饾悮饾惁饾惃饾惈饾惃饾惉饾悮.

饾悡饾悶 饾悺饾悮饾悳饾悶 饾惀饾悽饾悰饾惈饾悶.

Y esa libertad se sostiene cada vez que eliges no aguantar lo que te duele solo por no estar sola.

Porque la soledad tambi茅n puede ser refugio, camino y poder.

Y porque nunca estamos solas del todo cuando caminamos con nosotras mismas.

martes, 14 de abril de 2026

Avances Normativos

Un a帽o despu茅s: avances normativos, deudas institucionales

A un a帽o de la entrada en vigencia de la ley que busca regular la violencia contra las mujeres en la pol铆tica en Colombia, persisten preocupantes vac铆os en su implementaci贸n. As铆 lo advierte El Espectador, al se帽alar que varios de los protocolos que deb铆an ser ajustados en el Congreso a煤n no han sido actualizados conforme a lo establecido por la normativa.

La ley representa un paso importante en el reconocimiento de una problem谩tica estructural: la violencia pol铆tica de g茅nero, que limita la participaci贸n efectiva de las mujeres en escenarios de toma de decisi贸n. Sin embargo, la distancia entre la formulaci贸n normativa y su ejecuci贸n pr谩ctica sigue siendo evidente.

Entre los principales puntos cr铆ticos se encuentran la falta de actualizaci贸n de protocolos institucionales, la d茅bil articulaci贸n entre entidades y la ausencia de mecanismos claros de seguimiento y sanci贸n. Estas falencias no solo ralentizan la aplicaci贸n de la ley, sino que tambi茅n env铆an un mensaje contradictorio frente al compromiso del Estado con la garant铆a de los derechos pol铆ticos de las mujeres.

Organizaciones sociales, lideresas y observatorios han emitido alertas sobre el riesgo de que la ley se convierta en un instrumento simb贸lico si no se fortalecen los mecanismos de implementaci贸n. La persistencia de agresiones —que van desde el acoso verbal hasta la violencia digital y la exclusi贸n sistem谩tica— evidencia que el problema no es 煤nicamente jur铆dico, sino tambi茅n cultural e institucional.

Este panorama plantea un reto urgente: pasar del papel a la acci贸n. La efectividad de la ley depender谩 de la voluntad pol铆tica, la asignaci贸n de recursos y la presi贸n de la ciudadan铆a organizada para exigir su cumplimiento.

En un contexto donde la participaci贸n de las mujeres es clave para la democracia, garantizar entornos pol铆ticos libres de violencia no es opcional: es una condici贸n indispensable para la equidad y la justicia social.

饾悇饾惂饾悷饾惃饾惇饾惍饾悶 饾悵饾悶 饾悎饾悹饾惍饾悮饾惀饾悵饾悮饾悵

  Hay algo que incomoda… pero es necesario decirlo: Cuando se se帽ala que los hombres matan a las mujeres, no es un ataque. Es una realidad. ...