viernes, 20 de marzo de 2026

#Igualdad

 El trabajo invisible que sostiene el mundo: una deuda histórica con las mujeres

“El mundo se sostiene en trabajo gratis: las mujeres hacen el 76,2% de los cuidados no remunerados”. Esta cifra, presentada por la Organización Internacional del Trabajo en 2024, no solo revela una desigualdad estructural: expone una realidad profundamente normalizada que atraviesa la vida cotidiana de millones de mujeres en Colombia y el mundo.

Hablar de cuidados es hablar de sostener la vida. Cocinar, limpiar, cuidar a niñas, niños, personas mayores o enfermas, gestionar el hogar, acompañar emocionalmente… son tareas esenciales para el funcionamiento de la sociedad. Sin embargo, estas labores han sido históricamente invisibilizadas, desvalorizadas y, sobre todo, no remuneradas.

La carga desigual del cuidado

El dato es contundente: más de tres cuartas partes del trabajo de cuidados recaen sobre las mujeres. Esto no es casualidad, sino el resultado de una construcción social que ha asignado roles de género de manera desigual, limitando las oportunidades de las mujeres en ámbitos como la educación, el empleo y la participación política.

El tiempo dedicado al cuidado no remunerado implica, muchas veces, jornadas dobles o triples. Mientras los sistemas económicos contabilizan la productividad en términos monetarios, ignoran el aporte silencioso que sostiene la vida diaria.

Lo que no se nombra, no se transforma.

Desde la Revista 1+Uno Mujer, insistimos en la necesidad de nombrar el trabajo de cuidado como trabajo. Reconocerlo es el primer paso para redistribuirlo y garantizar condiciones más justas.

Esto implica avanzar hacia políticas públicas que promuevan sistemas de cuidado, corresponsabilidad entre el Estado, la sociedad, el mercado y los hogares, así como cambios culturales que cuestionen la idea de que cuidar es una obligación natural de las mujeres.

Hacia una sociedad que cuide y reconozca

Visibilizar esta realidad no es solo una tarea estadística: es un acto político. Significa poner en el centro la vida, el bienestar y la dignidad. Significa entender que sin cuidados no hay economía, no hay desarrollo, no hay futuro.

La cifra del 76,2% no puede ser solo un dato más. Debe ser un llamado urgente a transformar las estructuras que sostienen la desigualdad.

Porque si el mundo se sostiene en el trabajo invisible de las mujeres,
también debe transformarse para reconocerlo, redistribuirlo y dignificarlo.

martes, 17 de marzo de 2026

 

Primer encuentro de la Red Nacional de Casas Refugio 2026
Un espacio de intercambio de experiencias y fortalecimiento del trabajo que realizan las Casas Refugio en el país.
En este encuentro virtual contaremos con:
✨ Presentación de la experiencia de la Casa Refugio del departamento de Nariño.
✨ Socialización de la Resolución 860 del Ministerio de Igualdad y Equidad sobre medidas de emergencia para mujeres en riesgo de feminicidio y para las familias y personas dependientes de las víctimas.
📅Jueves 19 de marzo de 2026
🕒 3:00 p.m. a 5:00 p.m.
🔗 Link de inscripción: En código QR.

lunes, 16 de marzo de 2026

“Eres madre y padre a la vez”.

 

Durante años nos han repetido una frase que parece un elogio:
“Eres madre y padre a la vez”.
Pero si lo pensamos con calma…
eso no es un reconocimiento, es una forma elegante de normalizar el abandono.
Porque cuando una mujer tiene que hacerlo todo sola —criar, cuidar, trabajar, educar, sostener emocionalmente— no es porque tenga “superpoderes”.
Es porque alguien decidió no asumir su responsabilidad.
Y a ese abandono muchas veces la sociedad lo disfraza de destino, de sacrificio o incluso de virtud.
Pero hay que decirlo claro:
No es heroísmo.
Es explotación emocional y social.
Cuando un hombre puede procrear y desaparecer sin consecuencias, mientras una mujer carga con todo, no estamos hablando de amor ni de familia.
Estamos hablando de privilegio masculino.
Y cuestionarlo no es atacar a los hombres.
Es algo mucho más simple y más justo:
exigir corresponsabilidad.
Porque criar no debería ser una condena para una sola persona.
Y porque ningún sistema que normaliza el abandono masculino puede llamarse justo.
La maternidad no debería significar hacerlo todo sola.


domingo, 15 de marzo de 2026

#Igualdad

 

Y todo empezó porque un presidente de EEUU fue exhibido como p3d0f1lo y enojado, comenzó la guerra en todo el mundo. La guerra no justifica la violencia sexual.

sábado, 14 de marzo de 2026

Feminismo

𝐃𝐄𝐓𝐑𝐀𝐒 𝐃𝐄 𝐓𝐎𝐃𝐎 𝐆𝐑𝐀𝐍 𝐄𝐃𝐔𝐂𝐀𝐓𝐈𝐎́𝐍 𝐅𝐄𝐌𝐈𝐍𝐈𝐒𝐓𝐀. 𝐔𝐍𝐀 𝐄𝐃𝐔𝐂𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐅𝐄𝐌𝐈𝐍𝐈𝐒𝐓𝐀

Durante muchos años se repitió una frase que decía:
“Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”.
Pero casi siempre se decía como si esa mujer tuviera que quedarse atrás, en silencio, cuidando, apoyando, sosteniendo… sin reconocimiento.
El feminismo cambia esa mirada.
Nos recuerda algo muy sencillo:
los hombres que respetan a las mujeres no nacen así, se educan así.
Un hombre que:
no se burla de las mujeres,
no cree que mandar es cosa de hombres,
comparte los cuidados,
escucha, respeta y aprende…
casi siempre creció con una educación que le enseñó igualdad.
Y eso tiene nombre:
𝐞𝐝𝐮𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐟𝐞𝐦𝐢𝐧𝐢𝐬𝐭𝐚.
No se trata de odiar a los hombres.
Se trata de educar a los hombres para que no necesiten sentirse superiores.
Porque la verdad es muy simple:
𝐄𝐥 𝐟𝐞𝐦𝐢𝐧𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐢𝐥𝐢𝐭𝐚 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞𝐬.
𝐋𝐨𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬.
Y cuando eso pasa,
no hay mujeres detrás.
Caminamos al lado.

#Igualdad

 El trabajo invisible que sostiene el mundo: una deuda histórica con las mujeres “El mundo se sostiene en trabajo gratis: las mujeres hacen ...