jueves, 21 de mayo de 2026

No es loca es víctima

“Acompañar a las mujeres desde la psicoterapia implica una responsabilidad ética de contemplar la existencia de un sistema patriarcal que intenta a cada momento invalidar y justificar las violencias que se ejercen contra las mujeres y niñas. Urge acompañar desde la mirada feminista. “
La “loca esa”: una construcción para encubrir la violencia
La “loca esa” no existe.
Es un personaje.
Un personaje construido desde la narrativa del agresor y sostenido por una cultura que necesita deslegitimar a las mujeres para poder justificar la violencia que se ejerce contra ellas.
La “loca esa” es un recurso.
Un mecanismo.
Un mito funcional del sistema patriarcal para normalizar la violencia contra las mujeres, ocultar sus efectos psicológicos y desplazar la responsabilidad de quien agrede hacia quien sobrevive.
A la “loca esa” se le nombra como inestable, exagerada, conflictiva, desregulada.
Se le estigmatiza socialmente sin contexto.
Se le juzga sin escucharla.
Su historia no es la suya: es la que el agresor narra, la que sus aliados replican y la que muchas veces la sociedad valida sin cuestionar.
Mientras tanto, él queda intacto.
A él no se le puede “arruinar” la reputación.
A ella sí.
“Ella se lo buscó”
“Ella exagera”
“Ella miente”
¿Quién?
La “loca esa”.
Desde la psicología del trauma, esto no es casual.
Como plantea Judith Herman, el trauma no solo ocurre en el evento violento, sino también en la respuesta social que recibe la víctima. Cuando el entorno niega, minimiza o distorsiona lo vivido, el daño se profundiza.
Por eso, lo que muchas veces se etiqueta como “inestabilidad emocional” no es otra cosa que la manifestación de un trauma complejo: una respuesta adaptativa frente a experiencias prolongadas de violencia, control y vulneración.
La “loca esa” es, en realidad:
Una mujer a la que le fracturaron la sensación de seguridad.
Una mujer que vivió experiencias de vulneración corporal y nadie quiso nombrarlas.
Una mujer a la que le difundieron su contenido íntimo como forma de castigo y control.
Una mujer a la que le arrebataron a sus hijos como mecanismo de violencia.
Una mujer que fue criminalizada por defenderse.
Una mujer que fue traicionada en espacios de confianza y a quien no le creyeron porque habló “tarde”.
Una mujer aislada, endeudada, sin red de apoyo.
Una trabajadora empujada a renunciar tras vivir violencia sistemática en su entorno laboral.
Una mujer desacreditada públicamente para silenciarla.
La “loca esa” no está fuera de la norma.
Es el resultado de ella.
Es una víctima de violencia psicológica, económica y sexual que desarrolló trauma complejo en un entorno que, en lugar de reparar, profundiza el daño.
Nombrarla como “loca” no solo es injusto.
Es funcional.
Funcional para sostener el pacto de silencio.
Funcional para proteger a los agresores.
Funcional para evitar que miremos la violencia de frente.
Por eso, desde una práctica feminista, nuestra tarea no es “regular” a la “loca esa”.
Es desmantelar la narrativa que la produce.
Porque la “loca esa” puede ser cualquiera de nosotras.
Y mientras sigamos sosteniendo discursos misóginos que la ridiculizan, lo único que hacemos es reforzar el sistema que después nos silencia.



miércoles, 20 de mayo de 2026

#Enfoquedeigualdadac

 

Muchos hombres creen que ser “aliado” consiste solo en no agredir directamente a las mujeres.
Pero mientras guardan silencio frente a los chistes machistas, la violencia, el acoso o los discursos misóginos de otros hombres… el sistema sigue intacto.
𝗡𝗼 𝗯𝗮𝘀𝘁𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗿 “𝘆𝗼 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝘆 𝗮𝘀í”.
𝗘𝗹 𝘀𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗶é𝗻 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗲𝗴𝗲 𝗮𝗹 𝗽𝗮𝘁𝗿𝗶𝗮𝗿𝗰𝗮𝗱𝗼.
En un país donde las mujeres desaparecen, son violentadas y asesinadas todos los días, quedarse cómodo “sin meterse” ya también es una postura política.

martes, 19 de mayo de 2026

Totó la Momposina

 

Adiós a la voz que llevó el Caribe colombiano al mundo

La música colombiana está de luto tras el fallecimiento de Totó la Momposina, una de las artistas más emblemáticas del folclor nacional y símbolo de la riqueza cultural del Caribe colombiano. La noticia fue confirmada por su mánager, generando múltiples mensajes de tristeza y reconocimiento desde distintos sectores culturales y artísticos del país.

Nacida como Sonia Bazanta Vides en Talaigua Nuevo, Bolívar, en 1940, Totó dedicó su vida a preservar y difundir los sonidos ancestrales de las comunidades afrodescendientes e indígenas de la región Caribe. Su voz, acompañada por tambores, gaitas y cantos tradicionales, cruzó fronteras y convirtió ritmos como la cumbia y el bullerengue en patrimonio vivo reconocido internacionalmente.

Más que una cantante, Totó la Momposina fue una guardiana de la memoria cultural colombiana. Su trabajo artístico permitió que generaciones enteras conocieran la fuerza espiritual y comunitaria de las tradiciones populares, llevando la identidad del Caribe a escenarios de Europa, América y el mundo.

Desde la Revista 1+Uno Mujer reconocemos el legado de una mujer que abrió caminos desde el arte y la cultura, demostrando que las raíces, la tradición y la voz de los territorios también transforman la historia. Su trayectoria representa la resistencia cultural, la dignificación de los saberes ancestrales y el poder de las mujeres en la construcción de memoria colectiva.

Hoy Colombia despide a una leyenda, pero su música seguirá latiendo en cada tambor, en cada danza y en cada mujer que encuentra en la cultura una forma de resistencia y de vida.

viernes, 15 de mayo de 2026

#EnfoqueDeIgualda

 

𝐂𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐢𝐞𝐧 𝐬𝐞𝐧̃𝐚𝐥𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐢𝐧𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚…
𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚𝐬 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐥𝐚 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐧𝐨 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚.
𝐈𝐧𝐭𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐜𝐚𝐥𝐥𝐚𝐫 𝐚 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐚.
Así ha pasado históricamente con:
• el feminismo,
• los derechos humanos,
• las luchas antirracistas,
• la diversidad sexual,
• las madres buscadoras,
• y cualquier movimiento que incomode privilegios.
A quienes cuestionan la violencia se les llama exageradas.
A quienes denuncian desigualdad se les llama conflictivas.
A quienes protestan se les llama radicales.
Porque para una sociedad acostumbrada al silencio…
la dignidad siempre parece escándalo.
𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐥𝐨 𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐩𝐞𝐝𝐢𝐫 𝐣𝐮𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐚.
𝐋𝐨 𝐫𝐚𝐝𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐞𝐬 𝐧𝐨𝐫𝐦𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫 𝐞𝐥 𝐝𝐨𝐥𝐨𝐫 𝐚𝐣𝐞𝐧𝐨.
Cuestionar lo injusto no debería dar miedo.
Lo que debería preocuparnos es todo aquello que aprendimos a tolerar como “normal”.

miércoles, 13 de mayo de 2026

#EnfoqueDeIgualdad

𝐀 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐬𝐞 𝐫𝐨𝐦𝐩𝐞…
𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐚𝐩𝐫𝐞𝐧𝐝𝐞 𝐚 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐢𝐫.

No porque sea fácil.
No porque no duela.
Sino porque quedarse rota tampoco era una opción.
Muchas personas crecieron creyendo que sanar era “superar rápido”, fingir que nada pasó o seguir adelante sin sentir.
Pero sanar de verdad implica:
• llorar,
• poner límites,
• pedir ayuda,
• descansar,
• desaprender culpas,
• y volver a tratarse con amor.
𝐄𝐥 𝐚𝐦𝐨𝐫 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨 𝐧𝐨 𝐬𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐬𝐞 𝐯𝐞 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐭𝐞.
𝐀 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐬𝐞 𝐯𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚 𝐜𝐚𝐧𝐬𝐚𝐝𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐜𝐢𝐝𝐞 𝐧𝐨 𝐚𝐛𝐚𝐧𝐝𝐨𝐧𝐚𝐫𝐬𝐞.
Y aunque nadie debería tener que aprender a sobrevivir al dolor…
muchas personas han descubierto en ese proceso una ternura nueva hacia sí mismas.
Sanar no es volver a ser quien eras antes.
A veces también es convertirte en alguien que ya no se deja destruir igual.

martes, 12 de mayo de 2026

Mujeres en la Ciencia

Tatiana León Camacho: la ingeniera colombiana que propone reinventar el acceso al agua

En un mundo donde el acceso al agua potable se convierte cada vez más en uno de los mayores desafíos ambientales y sociales, una mujer colombiana está marcando un camino innovador desde la ciencia y la tecnología. Se trata de Tatiana León Camacho, quien desarrolló una tecnología capaz de generar agua con características de manantial sin necesidad de extraerla directamente de la naturaleza.

La innovación, denominada VIK-SHA, nació de años de investigación enfocados en comprender cómo se forma el agua en condiciones naturales y cómo esos procesos podían ser replicados mediante métodos científicos avanzados. El resultado es un sistema que reconstruye las propiedades físicas del agua de manantial en ambientes controlados, ofreciendo una alternativa sostenible frente a la creciente presión sobre las fuentes hídricas del planeta.

Más allá de purificar agua, la propuesta de Tatiana León busca transformar la manera en que entendemos este recurso esencial. “Durante mucho tiempo pensamos que el agua solo podía obtenerse de la naturaleza. Hoy sabemos que también podemos recrearla y sin dañarla”, afirma la ingeniera, destacando que la tecnología combina procesos físicos avanzados para reconstruir la composición del agua.

El desarrollo adquiere especial relevancia en América Latina, una región privilegiada por su riqueza hídrica, pero también atravesada por profundas desigualdades en el acceso al agua y crecientes impactos ambientales derivados de la contaminación, la urbanización y el cambio climático. En este contexto, VIK-SHA representa una apuesta por modelos más responsables y sostenibles que reduzcan la dependencia de la extracción directa de ecosistemas naturales.

La tecnología ya cuenta con patentes internacionales, incluyendo registros en Estados Unidos, lo que evidencia su nivel de innovación y su potencial de expansión global. Pero más allá del reconocimiento científico, el trabajo de Tatiana León simboliza el papel fundamental de las mujeres en la construcción de soluciones para los grandes retos de la humanidad.

Desde la investigación y la ingeniería, mujeres como Tatiana están demostrando que la ciencia también puede ser una herramienta para proteger la vida, cuidar los territorios y construir futuros sostenibles. Su visión resume el espíritu de esta innovación: “El futuro no es extraer más, es aprender a recrear mejor”.

En tiempos donde el agua comienza a convertirse en un recurso cada vez más disputado, iniciativas como VIK-SHA invitan a pensar en nuevas formas de relación con la naturaleza, basadas no en la explotación ilimitada, sino en el conocimiento, la responsabilidad y la innovación consciente.

lunes, 11 de mayo de 2026

Enfoque de igualdad

 

Ellas no necesitarían ser tan fuertes si no estuvieran sobrecargadas; ahora, ¿de dónde viene esa sobrecarga?

domingo, 10 de mayo de 2026

Día de las madres

 Día de las Madres: abrazar todas las maternidades

Cada mes de mayo, las flores, las campañas comerciales y los mensajes de celebración llenan las calles y las redes sociales. Sin embargo, detrás de esta fecha existen muchas historias distintas de maternidad que pocas veces son nombradas. Hablar del Día de las Madres también significa reconocer las alegrías, las luchas, las ausencias, los dolores y las resistencias que atraviesan la experiencia de ser madre o de desear serlo.

La maternidad no es una experiencia única ni homogénea. Existen madres que celebran rodeadas de sus familias, pero también madres que atraviesan el duelo por la pérdida de un hijo o una hija; mujeres que han debido criar solas; madres adoptivas y de acogida que construyen vínculos desde el amor y el cuidado; mujeres que anhelan ser madres y viven ese deseo en silencio; madres que enfrentan la depresión posparto mientras sostienen la vida cotidiana; y mujeres que no tienen una relación cercana con sus propias madres.

En una sociedad que suele romantizar la maternidad, resulta necesario abrir espacios para conversaciones más humanas y reales. Reconocer todas las experiencias permite comprender que cuidar también implica acompañar emocionalmente, escuchar sin juzgar y construir redes de apoyo comunitario.

Desde los territorios, las organizaciones sociales y los medios comunitarios, las mujeres han tejido históricamente espacios de cuidado colectivo. Son ellas quienes sostienen procesos culturales, comunitarios y familiares, muchas veces en medio de jornadas invisibilizadas y sobrecargas emocionales. Por eso, esta conmemoración también es una oportunidad para hablar de corresponsabilidad, salud mental, tiempo digno para las mujeres y garantías para una vida libre de violencias.

El Día de las Madres puede convertirse en un momento para agradecer, pero también para reflexionar sobre las condiciones reales en las que muchas mujeres maternan. No todas viven esta fecha de la misma manera y todas las emociones son válidas.

Hoy abrazamos a esa madre que extraña a su mamá, a la que atraviesa conflictos familiares, a la que siente agotamiento en la crianza, a la que ha perdido, a la que sostiene sola su hogar, a la que eligió cuidar desde la adopción y a la mujer que sueña con maternar.

Porque reconocer todas las maternidades también es una forma de dignificar la vida de las mujeres.

Revista 1+Uno Mujer
Comunicación comunitaria con enfoque de derechos, memoria y territorio.

lunes, 4 de mayo de 2026

#EnfoqueDeIgualda

 

𝐀𝐦𝐚𝐫 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐫.

A veces nos enseñaron que amar era aguantar,
pero el amor real no duele, no humilla y no lastima.

𝐂𝐮𝐢𝐝𝐚𝐫 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐞𝐬 𝐩𝐨𝐧𝐞𝐫 𝐥𝐢́𝐦𝐢𝐭𝐞𝐬.

Porque donde hay respeto,
hay amor.

Y donde no…
es otra cosa.

sábado, 2 de mayo de 2026

Feminismo

 

No cambian las ideas. Cambian las etiquetas.
Para proteger el sistema, no hace falta tener razón.
Basta con desacreditar a quien la señala.

Y así funciona:
Primero normalizan lo inaceptable,
Luego llaman exagerado a quien lo denuncia.

viernes, 1 de mayo de 2026

Dia del Trabajo

1 de mayo: Trabajar con dignidad, vivir con derechos.


Cada 1 de mayo no es solo una fecha en el calendario: es una memoria viva que atraviesa generaciones. El Día Internacional del Trabajo nace de luchas obreras que exigieron algo que hoy parece básico, pero que costó vidas: jornadas justas, condiciones dignas y el reconocimiento de que el trabajo no puede estar por encima de la vida.

Su origen se remonta a Revuelta de Haymarket, en Chicago, donde trabajadores y trabajadoras salieron a las calles para exigir la jornada laboral de ocho horas. La respuesta fue represión. Aquel episodio marcó un antes y un después en la historia de los derechos laborales y convirtió el 1 de mayo en un símbolo global de resistencia y organización colectiva.

Hoy, más de un siglo después, la conmemoración sigue siendo urgente. En Colombia y en muchos territorios de América Latina, el trabajo continúa atravesado por desigualdades estructurales: informalidad, brechas salariales, precarización y falta de garantías. Para las mujeres, la situación es aún más compleja. No solo enfrentan mayores tasas de desempleo y menor remuneración, sino que sostienen, muchas veces sin reconocimiento ni pago, el trabajo de cuidado que mantiene la vida cotidiana.

Hablar del trabajo es también hablar de quienes lo realizan y en qué condiciones. Las mujeres, las personas jóvenes, las comunidades rurales y los sectores populares siguen cargando con las formas más inestables y menos protegidas del empleo. En muchos casos, el emprendimiento surge no como una elección libre, sino como una estrategia de supervivencia ante la falta de oportunidades formales.

Sin embargo, este día no se reduce a la denuncia. También es un momento para reconocer la potencia organizativa de los territorios. Los procesos comunitarios, las economías solidarias y las redes de apoyo mutuo demuestran que existen otras formas de entender el trabajo: no solo como producción, sino como cuidado, creación y construcción colectiva.

Desde los medios comunitarios, la palabra también es trabajo. Narrar, visibilizar, investigar y contar lo que ocurre en los barrios y veredas es una forma de sostener memoria y abrir caminos. En ese sentido, el trabajo comunicativo es parte de la defensa de los derechos, porque nombra lo que muchas veces se quiere ocultar.

Conmemorar el 1 de mayo implica preguntarnos qué significa hoy trabajar con dignidad. Implica reconocer que los derechos laborales no son conquistas terminadas, sino procesos en permanente construcción. Y sobre todo, invita a no olvidar que detrás de cada derecho hay historias de lucha, de organización y de esperanza.

Porque el trabajo debería ser siempre sinónimo de vida digna, nunca de sacrificio silencioso. Y porque, como lo enseñaron quienes marcharon antes, ningún derecho se sostiene sin comunidad que lo defienda.

martes, 28 de abril de 2026

Mujeres en la Historia

 

La historia no es solo nombres de reyes, guerras y conquistas.
La historia también la escribieron las mujeres que desafiaron al patriarcado.
Mujeres que pensaron, crearon, lucharon, amaron, resistieron… y cambiaron el mundo, aunque intentaran borrarlas de los libros.
Cada paso que dieron —arriesgándose, incomodando, rebelándose— abrió caminos para que hoy podamos caminar más libres.
Eva Perón, Juana de Arco, Cleopatra, Sor Juana, Marie Curie, Rosa Parks, Frida Kahlo, Malala, Virginia Woolf, Diana de Gales…
y tantas más que rompieron moldes, enfrentaron prejuicios y tejieron nuevas posibilidades para todas nosotras.
El patriarcado quiso silenciarlas.
La historia feminista se encarga de recordarlas.
Porque el pasado también tiene nombre de mujer.
Y el futuro… también.

lunes, 27 de abril de 2026

Revista 1+ Uno Mujer edición de abril


 https://online.pubhtml5.com/mtpl/wqbj/ 

La edición 68 de abril de la Revista 1+Uno Mujer llega como un recorrido por el arte, la palabra y la vida comunitaria que sigue moviendo a Usaquén desde sus territorios.

En esta entrega destacamos historias que muestran cómo la cultura se convierte en una forma de resistencia y creación colectiva: el III Festival Iberoamericano de Danza en Usaquén, donde el cuerpo fue lenguaje, encuentro y expresión de múltiples identidades; el pulso del Hip Hop en la localidad, que reafirma el talento, la organización y la fuerza de una escena cultural viva que sigue creciendo desde las juventudes; y el artículo “Leer para nombrarnos: palabra, memoria y territorio”, que nos invita a pensar la lectura como un acto político y comunitario para reconocer quiénes somos y desde dónde hablamos.

Esta edición es una invitación a mirar el territorio con otros ojos: los de las mujeres, las juventudes y las comunidades que crean, resisten y transforman desde lo cotidiano.

Les invitamos a leer, compartir y seguir construyendo palabra colectiva en esta nueva edición de la Revista 1+Uno Mujer.

domingo, 26 de abril de 2026

Que no se te pase la vida esperando que un hombre cambie.

 

Que no se te pase la vida esperando que un hombre cambie.
Porque la vida no es una sala de espera.
No viniste al mundo a ser maestra emocional de nadie, ni a mendigar amor, ni a reciclar promesas vacías.
El amor no se suplica, no se negocia, no se espera eternamente.
Cada día que inviertes en esperar que alguien “madure”, “entienda”, “cambie” o “te valore”, es un día que te alejas de ti misma.
Un día más que podrías estar usando en construir tu propio camino, tus sueños, tu felicidad.
Quien quiere cambiar, cambia.
Quien quiere estar, está.
Quien te merece, no te hace esperar.
Recuerda:
No eres un proyecto de salvación.
Eres un universo entero en expansión.
Que nadie te detenga.


sábado, 25 de abril de 2026

Enfoque De Igualdad

 

Cuando el rechazo se convierte en control: una conversación urgente sobre masculinidades

La frase de la imagen es directa y contundente: “Una masculinidad que no sabe gestionar el rechazo, que convierte el dolor en odio y la inseguridad en control.” No es solo una reflexión, es un diagnóstico social.

Durante mucho tiempo, a los hombres se les ha enseñado de manera explícita o silenciosa que sentir vulnerabilidad es sinónimo de debilidad. El rechazo, en lugar de asumirse como una experiencia humana común, se vive como una herida al ego. Y cuando no hay herramientas emocionales para procesarlo, ese dolor puede transformarse en rabia, frustración o incluso en intentos de control sobre otras personas.

Aquí es donde la conversación se vuelve crítica. No estamos hablando únicamente de relaciones personales fallidas, sino de patrones culturales que pueden escalar hacia dinámicas de poder, celos, manipulación y, en los casos más graves, violencia. La incapacidad de aceptar un “no” no es un problema individual aislado; es el reflejo de una construcción de masculinidad que ha privilegiado el dominio sobre el diálogo y la posesión sobre el respeto.

Pero este panorama no es inamovible. Cada vez más voces desde la educación, la cultura y los movimientos sociales están promoviendo nuevas formas de ser hombre: masculinidades que reconozcan la emoción, que validen la vulnerabilidad y que entiendan el rechazo no como una amenaza, sino como parte natural de las relaciones humanas.

Gestionar el rechazo implica madurez emocional. Implica entender que nadie le pertenece a nadie, que el afecto no se exige ni se impone, y que el respeto empieza por aceptar los límites del otro. Transformar la inseguridad en autocuidado, y no en control, es un paso fundamental hacia relaciones más sanas.

Esta imagen, en su brevedad, abre una puerta necesaria: cuestionar lo aprendido, revisar las formas en que nos relacionamos y, sobre todo, construir una cultura donde el respeto y la empatía estén por encima del ego.

Porque al final, no se trata solo de cambiar comportamientos, sino de transformar la manera en que entendemos el poder, el afecto y la dignidad en nuestras relaciones cotidianas.

viernes, 24 de abril de 2026

“Leyendas del Arte”

 

Cuando el arte abre camino: un reconocimiento histórico para las mujeres creadoras

El pasado 16 de abril, en el emblemático Palacio de San Carlos, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, tuvo lugar un homenaje que trasciende lo protocolario y se instala en el terreno de lo simbólico: la artista Liliana Martínez recibió la placa “Leyendas del Arte”, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte en la proyección de la identidad colombiana en escenarios internacionales.

Pero más allá del reconocimiento individual, este hecho marca un punto de inflexión: es la primera vez que esta distinción se otorga a una mujer. Y en ese gesto institucional se abre una conversación necesaria sobre el lugar que han ocupado y siguen disputando las mujeres en el campo cultural.

Durante siglos, las mujeres artistas han creado desde los márgenes: invisibilizadas, subvaloradas o relegadas a espacios secundarios. Por eso, cuando una distinción de esta naturaleza reconoce a una mujer, no solo celebra una trayectoria, también interpela una historia de silencios. Este premio no es únicamente para Liliana Martínez; es, en cierta medida, para todas las mujeres que han sostenido el arte como un acto de resistencia, memoria y afirmación.

La ceremonia, moderada por la actriz Alejandra Borrero, contó con la participación de la canciller (e) Juana Castro, la viceministra Paula Cerón Arboleda y diversos representantes institucionales y culturales, entre ellos Jaime Martínez y Mayra Pérez. También se sumaron voces desde distintos países y organizaciones, evidenciando el alcance internacional del trabajo de la artista.

Mensajes del Cónsul General de Colombia en Frankfurt, Lennin Hernández, así como de entidades académicas y culturales como el DAAD, el Instituto CAPAZ, WaterAid y la Fundación Pies Descalzos, reafirmaron el impacto de su obra más allá de las fronteras.

Este reconocimiento también pone en evidencia cómo el arte se convierte en una herramienta de diplomacia cultural. Las artistas, como Liliana Martínez, no solo crean: representan, traducen y proyectan narrativas del país en contextos globales, muchas veces sin el respaldo suficiente o el reconocimiento oportuno.

Para una revista como 1+Uno Mujer, este momento tiene una resonancia especial. Nos invita a insistir en la necesidad de visibilizar a las mujeres en todos los escenarios, también en aquellos donde históricamente han sido minoría, y a reconocer que cada logro individual abre camino colectivo.

Que esta sea la primera vez que una mujer recibe este galardón no debería ser una excepción celebrada, sino el inicio de una nueva normalidad: una en la que las mujeres artistas no sean noticia por ser las primeras, sino por ser muchas, diversas y plenamente reconocidas.

Porque cuando una mujer avanza, avanzamos todas...

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Liliana Martínez

Liliana Martínez es una artista visual contemporánea colombiana reconocida por su exploración de la identidad, la memoria y el territorio a través de medios mixtos. Su obra combina pintura, instalación y elementos conceptuales que abordan la relación entre el cuerpo y el entorno sociocultural latinoamericano.

Trayectoria y formación

Martínez estudió artes plásticas en Colombia y ha participado en programas de residencias artísticas dentro y fuera del país. Su práctica se nutre de experiencias personales y de observaciones sobre dinámicas sociales, especialmente relacionadas con el papel de la mujer en contextos urbanos y rurales.

Temas y estilo

Su trabajo se caracteriza por una estética introspectiva y simbólica, donde la materialidad juega un papel central. Emplea técnicas como el collage, la superposición de capas y el uso de pigmentos naturales para generar texturas que evocan procesos de transformación. La noción de huella, tanto física como emocional, aparece de forma recurrente en sus obras.

Exposiciones y reconocimientos

Martínez ha expuesto en galerías y museos de Colombia, América Latina y Europa. Ha participado en ferias de arte contemporáneo y bienales, donde su obra ha sido valorada por su profundidad conceptual y su enfoque sensible hacia problemáticas de género y territorio.

Impacto y recepción crítica

Críticos de arte y curadores destacan su capacidad para crear narrativas visuales poéticas que invitan a la reflexión sobre la memoria colectiva. Su producción se considera representativa de una nueva generación de artistas colombianas que dialogan con la historia y la contemporaneidad desde una perspectiva íntima y social.

jueves, 23 de abril de 2026

23 de abril Día del Idioma y del Libro

 

Día del Idioma y Día del Libro

Cada 23 de abril no solo celebramos los libros: celebramos la palabra como territorio. Un territorio que, durante mucho tiempo, no fue habitado en igualdad. El idioma que usamos para nombrar el mundo también ha sido un espacio de disputa, y en esa historia, las voces de muchas mujeres quedaron al margen, ocultas o deslegitimadas.

Hoy, leer a las mujeres es una forma de reescribir ese mapa.

No se trata de llenar una cuota en el librero. Se trata de ampliar la mirada. De entender que cuando una autora escribe, no solo cuenta una historia: abre una forma distinta de ver, de sentir y de cuestionar la realidad. Leerlas es entrar en conversaciones que durante siglos fueron interrumpidas.

Hay en la escritura de Clarice Lispector una intimidad que desarma; en Simone de Beauvoir, una lucidez que incomoda y transforma; en Elena Garro, una memoria que resiste; en Chimamanda Ngozi Adichie, una voz que interpela el presente; y en Piedad Bonnett, una sensibilidad que nombra lo que a veces no sabemos decir.

Leerlas no es un gesto simbólico. Es una decisión que transforma la manera en que entendemos el mundo.

Desde la Revista 1+Uno Mujer creemos que el acto de leer también es un acto político. Porque lo que leemos configura lo que pensamos, y lo que pensamos influye en lo que somos capaces de cambiar.

Por eso, en este Día del Idioma y del Libro, la invitación no es solo a leer más, sino a leer distinto. A preguntarnos qué voces están presentes en nuestras bibliotecas y cuáles siguen faltando. A compartir esas lecturas que nos han movido, a circular historias, a nombrar autoras en voz alta.

Leer a una mujer no es leer “otro tipo” de literatura. Es leer la complejidad completa de la experiencia humana.

Y quizás ahí está el punto: en entender que cada libro es también una puerta. Y que abrirla puede ser el comienzo de algo más grande: una conversación, una conciencia, una transformación.

¿Qué nuevas voces vas a dejar entrar hoy?

miércoles, 22 de abril de 2026

𝐄𝐧𝐟𝐨𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞 𝐈𝐠𝐮𝐚𝐥𝐝𝐚𝐝

Nos enseñaron que los hombres no lloran.

Nos enseñaron que los hombres no lloran.
Que aguantar es ser fuerte.
Qué sentir… es debilidad.
Por eso muchos crecen sin saber
Qué hacer con lo que sienten.
Lo convierten en enojo.
En silencio.
En distancia.
Pero no.
𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐫 𝐧𝐨 𝐭𝐞 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐦𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞.
𝐭𝐞 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐦𝐚́𝐬 𝐡𝐮𝐦𝐚𝐧𝐨.
Porque ir al gimnasio puede aliviar…
Pero no resuelve lo que duele por dentro.
Y eso también importa.
𝐡𝐚𝐛𝐥𝐚𝐫, 𝐥𝐥𝐨𝐫𝐚𝐫, 𝐬𝐨𝐥𝐭𝐚𝐫
𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐞𝐬 𝐜𝐮𝐢𝐝𝐚𝐫𝐬𝐞.
El problema no es que los hombres sientan.
El problema es que se les enseñó
a esconderlo.
Y eso… también es violencia.
𝐥𝐚 𝐬𝐚𝐥𝐮𝐝 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥
𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐬𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝.

lunes, 20 de abril de 2026

Nos enseñaron que el amor era aguantar.

 

Ceder.
Adaptarte.
Cambiar para que funcione.
Que si duele… es normal.
Que si dudas… es parte.
Pero no.
𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐫𝐢́𝐚 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐚𝐳.
Porque muchas veces esas listas de “lo que mereces”
no son exigencias altas…
Son lo mínimo.
Respeto.
Honestidad.
Tranquilidad.
Y aun así, a muchas mujeres se les hace creer
que pedir eso es “demasiado”.
Por eso hay que decirlo claro:
𝐞𝐥 𝐚𝐦𝐨𝐫 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐠𝐚𝐬𝐭𝐚𝐫𝐭𝐞
𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐦𝐨𝐬𝐭𝐫𝐚𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐚𝐥.
Y si para estar con alguien
tienes que dejar de ser tú…

𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐚𝐦𝐨𝐫,
𝐞𝐬 𝐫𝐞𝐧𝐮𝐧𝐜𝐢𝐚.

No es loca es víctima

“Acompañar a las mujeres desde la psicoterapia implica una responsabilidad ética de contemplar la existencia de un sistema patriarcal que in...