jueves, 21 de mayo de 2026
No es loca es víctima
miércoles, 20 de mayo de 2026
#Enfoquedeigualdadac
martes, 19 de mayo de 2026
Totó la Momposina
Adiós a la voz que llevó el Caribe colombiano al mundo
La música colombiana está de luto tras el fallecimiento de Totó la Momposina, una de las artistas más emblemáticas del folclor nacional y símbolo de la riqueza cultural del Caribe colombiano. La noticia fue confirmada por su mánager, generando múltiples mensajes de tristeza y reconocimiento desde distintos sectores culturales y artísticos del país.
Nacida como Sonia Bazanta Vides en Talaigua Nuevo, Bolívar, en 1940, Totó dedicó su vida a preservar y difundir los sonidos ancestrales de las comunidades afrodescendientes e indígenas de la región Caribe. Su voz, acompañada por tambores, gaitas y cantos tradicionales, cruzó fronteras y convirtió ritmos como la cumbia y el bullerengue en patrimonio vivo reconocido internacionalmente.
Más que una cantante, Totó la Momposina fue una guardiana de la memoria cultural colombiana. Su trabajo artístico permitió que generaciones enteras conocieran la fuerza espiritual y comunitaria de las tradiciones populares, llevando la identidad del Caribe a escenarios de Europa, América y el mundo.
Desde la Revista 1+Uno Mujer reconocemos el legado de una mujer que abrió caminos desde el arte y la cultura, demostrando que las raíces, la tradición y la voz de los territorios también transforman la historia. Su trayectoria representa la resistencia cultural, la dignificación de los saberes ancestrales y el poder de las mujeres en la construcción de memoria colectiva.
Hoy Colombia despide a una leyenda, pero su música seguirá latiendo en cada tambor, en cada danza y en cada mujer que encuentra en la cultura una forma de resistencia y de vida.
lunes, 18 de mayo de 2026
domingo, 17 de mayo de 2026
sábado, 16 de mayo de 2026
viernes, 15 de mayo de 2026
#EnfoqueDeIgualda
jueves, 14 de mayo de 2026
miércoles, 13 de mayo de 2026
#EnfoqueDeIgualdad
𝐀 𝐯𝐞𝐜𝐞𝐬 𝐮𝐧𝐚 𝐬𝐞 𝐫𝐨𝐦𝐩𝐞…
𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐚𝐩𝐫𝐞𝐧𝐝𝐞 𝐚 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐢𝐫.
martes, 12 de mayo de 2026
Mujeres en la Ciencia
Tatiana León Camacho: la ingeniera colombiana que propone reinventar el acceso al agua
En un mundo donde el acceso al agua potable se convierte cada vez más en uno de los mayores desafíos ambientales y sociales, una mujer colombiana está marcando un camino innovador desde la ciencia y la tecnología. Se trata de Tatiana León Camacho, quien desarrolló una tecnología capaz de generar agua con características de manantial sin necesidad de extraerla directamente de la naturaleza.
La innovación, denominada VIK-SHA, nació de años de investigación enfocados en comprender cómo se forma el agua en condiciones naturales y cómo esos procesos podían ser replicados mediante métodos científicos avanzados. El resultado es un sistema que reconstruye las propiedades físicas del agua de manantial en ambientes controlados, ofreciendo una alternativa sostenible frente a la creciente presión sobre las fuentes hídricas del planeta.
Más allá de purificar agua, la propuesta de Tatiana León busca transformar la manera en que entendemos este recurso esencial. “Durante mucho tiempo pensamos que el agua solo podía obtenerse de la naturaleza. Hoy sabemos que también podemos recrearla y sin dañarla”, afirma la ingeniera, destacando que la tecnología combina procesos físicos avanzados para reconstruir la composición del agua.
El desarrollo adquiere especial relevancia en América Latina, una región privilegiada por su riqueza hídrica, pero también atravesada por profundas desigualdades en el acceso al agua y crecientes impactos ambientales derivados de la contaminación, la urbanización y el cambio climático. En este contexto, VIK-SHA representa una apuesta por modelos más responsables y sostenibles que reduzcan la dependencia de la extracción directa de ecosistemas naturales.
La tecnología ya cuenta con patentes internacionales, incluyendo registros en Estados Unidos, lo que evidencia su nivel de innovación y su potencial de expansión global. Pero más allá del reconocimiento científico, el trabajo de Tatiana León simboliza el papel fundamental de las mujeres en la construcción de soluciones para los grandes retos de la humanidad.
Desde la investigación y la ingeniería, mujeres como Tatiana están demostrando que la ciencia también puede ser una herramienta para proteger la vida, cuidar los territorios y construir futuros sostenibles. Su visión resume el espíritu de esta innovación: “El futuro no es extraer más, es aprender a recrear mejor”.
En tiempos donde el agua comienza a convertirse en un recurso cada vez más disputado, iniciativas como VIK-SHA invitan a pensar en nuevas formas de relación con la naturaleza, basadas no en la explotación ilimitada, sino en el conocimiento, la responsabilidad y la innovación consciente.
lunes, 11 de mayo de 2026
Enfoque de igualdad
Ellas no necesitarían ser tan fuertes si no estuvieran sobrecargadas; ahora, ¿de dónde viene esa sobrecarga?
domingo, 10 de mayo de 2026
Día de las madres
Día de las Madres: abrazar todas las maternidades
Cada mes de mayo, las flores, las campañas comerciales y los mensajes de celebración llenan las calles y las redes sociales. Sin embargo, detrás de esta fecha existen muchas historias distintas de maternidad que pocas veces son nombradas. Hablar del Día de las Madres también significa reconocer las alegrías, las luchas, las ausencias, los dolores y las resistencias que atraviesan la experiencia de ser madre o de desear serlo.
La maternidad no es una experiencia única ni homogénea. Existen madres que celebran rodeadas de sus familias, pero también madres que atraviesan el duelo por la pérdida de un hijo o una hija; mujeres que han debido criar solas; madres adoptivas y de acogida que construyen vínculos desde el amor y el cuidado; mujeres que anhelan ser madres y viven ese deseo en silencio; madres que enfrentan la depresión posparto mientras sostienen la vida cotidiana; y mujeres que no tienen una relación cercana con sus propias madres.
En una sociedad que suele romantizar la maternidad, resulta necesario abrir espacios para conversaciones más humanas y reales. Reconocer todas las experiencias permite comprender que cuidar también implica acompañar emocionalmente, escuchar sin juzgar y construir redes de apoyo comunitario.
Desde los territorios, las organizaciones sociales y los medios comunitarios, las mujeres han tejido históricamente espacios de cuidado colectivo. Son ellas quienes sostienen procesos culturales, comunitarios y familiares, muchas veces en medio de jornadas invisibilizadas y sobrecargas emocionales. Por eso, esta conmemoración también es una oportunidad para hablar de corresponsabilidad, salud mental, tiempo digno para las mujeres y garantías para una vida libre de violencias.
El Día de las Madres puede convertirse en un momento para agradecer, pero también para reflexionar sobre las condiciones reales en las que muchas mujeres maternan. No todas viven esta fecha de la misma manera y todas las emociones son válidas.
Hoy abrazamos a esa madre que extraña a su mamá, a la que atraviesa conflictos familiares, a la que siente agotamiento en la crianza, a la que ha perdido, a la que sostiene sola su hogar, a la que eligió cuidar desde la adopción y a la mujer que sueña con maternar.
Porque reconocer todas las maternidades también es una forma de dignificar la vida de las mujeres.
Revista 1+Uno Mujer
Comunicación comunitaria con enfoque de derechos, memoria y territorio.
sábado, 9 de mayo de 2026
viernes, 8 de mayo de 2026
jueves, 7 de mayo de 2026
miércoles, 6 de mayo de 2026
martes, 5 de mayo de 2026
lunes, 4 de mayo de 2026
#EnfoqueDeIgualda
𝐀𝐦𝐚𝐫 𝐧𝐨 𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐫.
A veces nos enseñaron que amar era aguantar,
pero el amor real no duele, no humilla y no lastima.
𝐂𝐮𝐢𝐝𝐚𝐫 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐞𝐬 𝐩𝐨𝐧𝐞𝐫 𝐥𝐢́𝐦𝐢𝐭𝐞𝐬.
Porque donde hay respeto,
hay amor.
Y donde no…
es otra cosa.
domingo, 3 de mayo de 2026
sábado, 2 de mayo de 2026
Feminismo
viernes, 1 de mayo de 2026
Dia del Trabajo
1 de mayo: Trabajar con dignidad, vivir con derechos.
Cada 1 de mayo no es solo una fecha en el calendario: es una memoria viva que atraviesa generaciones. El Día Internacional del Trabajo nace de luchas obreras que exigieron algo que hoy parece básico, pero que costó vidas: jornadas justas, condiciones dignas y el reconocimiento de que el trabajo no puede estar por encima de la vida.
Su origen se remonta a Revuelta de Haymarket, en Chicago, donde trabajadores y trabajadoras salieron a las calles para exigir la jornada laboral de ocho horas. La respuesta fue represión. Aquel episodio marcó un antes y un después en la historia de los derechos laborales y convirtió el 1 de mayo en un símbolo global de resistencia y organización colectiva.
Hoy, más de un siglo después, la conmemoración sigue siendo urgente. En Colombia y en muchos territorios de América Latina, el trabajo continúa atravesado por desigualdades estructurales: informalidad, brechas salariales, precarización y falta de garantías. Para las mujeres, la situación es aún más compleja. No solo enfrentan mayores tasas de desempleo y menor remuneración, sino que sostienen, muchas veces sin reconocimiento ni pago, el trabajo de cuidado que mantiene la vida cotidiana.
Hablar del trabajo es también hablar de quienes lo realizan y en qué condiciones. Las mujeres, las personas jóvenes, las comunidades rurales y los sectores populares siguen cargando con las formas más inestables y menos protegidas del empleo. En muchos casos, el emprendimiento surge no como una elección libre, sino como una estrategia de supervivencia ante la falta de oportunidades formales.
Sin embargo, este día no se reduce a la denuncia. También es un momento para reconocer la potencia organizativa de los territorios. Los procesos comunitarios, las economías solidarias y las redes de apoyo mutuo demuestran que existen otras formas de entender el trabajo: no solo como producción, sino como cuidado, creación y construcción colectiva.
Desde los medios comunitarios, la palabra también es trabajo. Narrar, visibilizar, investigar y contar lo que ocurre en los barrios y veredas es una forma de sostener memoria y abrir caminos. En ese sentido, el trabajo comunicativo es parte de la defensa de los derechos, porque nombra lo que muchas veces se quiere ocultar.
Conmemorar el 1 de mayo implica preguntarnos qué significa hoy trabajar con dignidad. Implica reconocer que los derechos laborales no son conquistas terminadas, sino procesos en permanente construcción. Y sobre todo, invita a no olvidar que detrás de cada derecho hay historias de lucha, de organización y de esperanza.
Porque el trabajo debería ser siempre sinónimo de vida digna, nunca de sacrificio silencioso. Y porque, como lo enseñaron quienes marcharon antes, ningún derecho se sostiene sin comunidad que lo defienda.
miércoles, 29 de abril de 2026
martes, 28 de abril de 2026
Mujeres en la Historia
lunes, 27 de abril de 2026
Revista 1+ Uno Mujer edición de abril
https://online.pubhtml5.com/mtpl/wqbj/
La edición 68 de abril de la Revista 1+Uno Mujer llega como un recorrido por el arte, la palabra y la vida comunitaria que sigue moviendo a Usaquén desde sus territorios.
En esta entrega destacamos historias que muestran cómo la cultura se convierte en una forma de resistencia y creación colectiva: el III Festival Iberoamericano de Danza en Usaquén, donde el cuerpo fue lenguaje, encuentro y expresión de múltiples identidades; el pulso del Hip Hop en la localidad, que reafirma el talento, la organización y la fuerza de una escena cultural viva que sigue creciendo desde las juventudes; y el artículo “Leer para nombrarnos: palabra, memoria y territorio”, que nos invita a pensar la lectura como un acto político y comunitario para reconocer quiénes somos y desde dónde hablamos.
Esta edición es una invitación a mirar el territorio con otros ojos: los de las mujeres, las juventudes y las comunidades que crean, resisten y transforman desde lo cotidiano.
Les invitamos a leer, compartir y seguir construyendo palabra colectiva en esta nueva edición de la Revista 1+Uno Mujer.
domingo, 26 de abril de 2026
Que no se te pase la vida esperando que un hombre cambie.
sábado, 25 de abril de 2026
Enfoque De Igualdad
Cuando el rechazo se convierte en control: una conversación urgente sobre masculinidades
La frase de la imagen es directa y contundente: “Una masculinidad que no sabe gestionar el rechazo, que convierte el dolor en odio y la inseguridad en control.” No es solo una reflexión, es un diagnóstico social.
Durante mucho tiempo, a los hombres se les ha enseñado de manera explícita o silenciosa que sentir vulnerabilidad es sinónimo de debilidad. El rechazo, en lugar de asumirse como una experiencia humana común, se vive como una herida al ego. Y cuando no hay herramientas emocionales para procesarlo, ese dolor puede transformarse en rabia, frustración o incluso en intentos de control sobre otras personas.
Aquí es donde la conversación se vuelve crítica. No estamos hablando únicamente de relaciones personales fallidas, sino de patrones culturales que pueden escalar hacia dinámicas de poder, celos, manipulación y, en los casos más graves, violencia. La incapacidad de aceptar un “no” no es un problema individual aislado; es el reflejo de una construcción de masculinidad que ha privilegiado el dominio sobre el diálogo y la posesión sobre el respeto.
Pero este panorama no es inamovible. Cada vez más voces desde la educación, la cultura y los movimientos sociales están promoviendo nuevas formas de ser hombre: masculinidades que reconozcan la emoción, que validen la vulnerabilidad y que entiendan el rechazo no como una amenaza, sino como parte natural de las relaciones humanas.
Gestionar el rechazo implica madurez emocional. Implica entender que nadie le pertenece a nadie, que el afecto no se exige ni se impone, y que el respeto empieza por aceptar los límites del otro. Transformar la inseguridad en autocuidado, y no en control, es un paso fundamental hacia relaciones más sanas.
Esta imagen, en su brevedad, abre una puerta necesaria: cuestionar lo aprendido, revisar las formas en que nos relacionamos y, sobre todo, construir una cultura donde el respeto y la empatía estén por encima del ego.
Porque al final, no se trata solo de cambiar comportamientos, sino de transformar la manera en que entendemos el poder, el afecto y la dignidad en nuestras relaciones cotidianas.
viernes, 24 de abril de 2026
“Leyendas del Arte”
Cuando el arte abre camino: un reconocimiento histórico para las mujeres creadoras
El pasado 16 de abril, en el emblemático Palacio de San Carlos, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, tuvo lugar un homenaje que trasciende lo protocolario y se instala en el terreno de lo simbólico: la artista Liliana Martínez recibió la placa “Leyendas del Arte”, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte en la proyección de la identidad colombiana en escenarios internacionales.
Pero más allá del reconocimiento individual, este hecho marca un punto de inflexión: es la primera vez que esta distinción se otorga a una mujer. Y en ese gesto institucional se abre una conversación necesaria sobre el lugar que han ocupado y siguen disputando las mujeres en el campo cultural.
Durante siglos, las mujeres artistas han creado desde los márgenes: invisibilizadas, subvaloradas o relegadas a espacios secundarios. Por eso, cuando una distinción de esta naturaleza reconoce a una mujer, no solo celebra una trayectoria, también interpela una historia de silencios. Este premio no es únicamente para Liliana Martínez; es, en cierta medida, para todas las mujeres que han sostenido el arte como un acto de resistencia, memoria y afirmación.
La ceremonia, moderada por la actriz Alejandra Borrero, contó con la participación de la canciller (e) Juana Castro, la viceministra Paula Cerón Arboleda y diversos representantes institucionales y culturales, entre ellos Jaime Martínez y Mayra Pérez. También se sumaron voces desde distintos países y organizaciones, evidenciando el alcance internacional del trabajo de la artista.
Mensajes del Cónsul General de Colombia en Frankfurt, Lennin Hernández, así como de entidades académicas y culturales como el DAAD, el Instituto CAPAZ, WaterAid y la Fundación Pies Descalzos, reafirmaron el impacto de su obra más allá de las fronteras.
Este reconocimiento también pone en evidencia cómo el arte se convierte en una herramienta de diplomacia cultural. Las artistas, como Liliana Martínez, no solo crean: representan, traducen y proyectan narrativas del país en contextos globales, muchas veces sin el respaldo suficiente o el reconocimiento oportuno.
Para una revista como 1+Uno Mujer, este momento tiene una resonancia especial. Nos invita a insistir en la necesidad de visibilizar a las mujeres en todos los escenarios, también en aquellos donde históricamente han sido minoría, y a reconocer que cada logro individual abre camino colectivo.
Que esta sea la primera vez que una mujer recibe este galardón no debería ser una excepción celebrada, sino el inicio de una nueva normalidad: una en la que las mujeres artistas no sean noticia por ser las primeras, sino por ser muchas, diversas y plenamente reconocidas.
Porque cuando una mujer avanza, avanzamos todas...
Liliana Martínez
Liliana Martínez es una artista visual contemporánea colombiana reconocida por su exploración de la identidad, la memoria y el territorio a través de medios mixtos. Su obra combina pintura, instalación y elementos conceptuales que abordan la relación entre el cuerpo y el entorno sociocultural latinoamericano.
Trayectoria y formación
Martínez estudió artes plásticas en Colombia y ha participado en programas de residencias artísticas dentro y fuera del país. Su práctica se nutre de experiencias personales y de observaciones sobre dinámicas sociales, especialmente relacionadas con el papel de la mujer en contextos urbanos y rurales.
Temas y estilo
Su trabajo se caracteriza por una estética introspectiva y simbólica, donde la materialidad juega un papel central. Emplea técnicas como el collage, la superposición de capas y el uso de pigmentos naturales para generar texturas que evocan procesos de transformación. La noción de huella, tanto física como emocional, aparece de forma recurrente en sus obras.
Exposiciones y reconocimientos
Martínez ha expuesto en galerías y museos de Colombia, América Latina y Europa. Ha participado en ferias de arte contemporáneo y bienales, donde su obra ha sido valorada por su profundidad conceptual y su enfoque sensible hacia problemáticas de género y territorio.
Impacto y recepción crítica
Críticos de arte y curadores destacan su capacidad para crear narrativas visuales poéticas que invitan a la reflexión sobre la memoria colectiva. Su producción se considera representativa de una nueva generación de artistas colombianas que dialogan con la historia y la contemporaneidad desde una perspectiva íntima y social.
jueves, 23 de abril de 2026
23 de abril Día del Idioma y del Libro
Día del Idioma y Día del Libro
Cada 23 de abril no solo celebramos los libros: celebramos la palabra como territorio. Un territorio que, durante mucho tiempo, no fue habitado en igualdad. El idioma que usamos para nombrar el mundo también ha sido un espacio de disputa, y en esa historia, las voces de muchas mujeres quedaron al margen, ocultas o deslegitimadas.
Hoy, leer a las mujeres es una forma de reescribir ese mapa.
No se trata de llenar una cuota en el librero. Se trata de ampliar la mirada. De entender que cuando una autora escribe, no solo cuenta una historia: abre una forma distinta de ver, de sentir y de cuestionar la realidad. Leerlas es entrar en conversaciones que durante siglos fueron interrumpidas.
Hay en la escritura de Clarice Lispector una intimidad que desarma; en Simone de Beauvoir, una lucidez que incomoda y transforma; en Elena Garro, una memoria que resiste; en Chimamanda Ngozi Adichie, una voz que interpela el presente; y en Piedad Bonnett, una sensibilidad que nombra lo que a veces no sabemos decir.
Leerlas no es un gesto simbólico. Es una decisión que transforma la manera en que entendemos el mundo.
Desde la Revista 1+Uno Mujer creemos que el acto de leer también es un acto político. Porque lo que leemos configura lo que pensamos, y lo que pensamos influye en lo que somos capaces de cambiar.
Por eso, en este Día del Idioma y del Libro, la invitación no es solo a leer más, sino a leer distinto. A preguntarnos qué voces están presentes en nuestras bibliotecas y cuáles siguen faltando. A compartir esas lecturas que nos han movido, a circular historias, a nombrar autoras en voz alta.
Leer a una mujer no es leer “otro tipo” de literatura. Es leer la complejidad completa de la experiencia humana.
Y quizás ahí está el punto: en entender que cada libro es también una puerta. Y que abrirla puede ser el comienzo de algo más grande: una conversación, una conciencia, una transformación.
¿Qué nuevas voces vas a dejar entrar hoy?
miércoles, 22 de abril de 2026
𝐄𝐧𝐟𝐨𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞 𝐈𝐠𝐮𝐚𝐥𝐝𝐚𝐝
Nos enseñaron que los hombres no lloran.
martes, 21 de abril de 2026
lunes, 20 de abril de 2026
Nos enseñaron que el amor era aguantar.
No es loca es víctima
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