domingo, 7 de marzo de 2021
sábado, 6 de marzo de 2021
Opinión
Un nuevo reto feminista: revolucionar los trabajos de cuidados
Los encierros pandémicos han revelado la magnitud de las tareas que se realizan en el hogar y la enorme desigualdad que generan. El nuevo reto del movimiento feminista es lograr que se redistribuyan y remuneren de manera justa.
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| Una mujer, con un bebé en brazos, camina por una calle de Villa 31, en Buenos AiresCredit...Juan Ignacio Roncoroni/EPA vía Shutterstock |
BUENOS AIRES — Pocos le damos la importancia que merecen los quehaceres que se ocupan del bienestar físico y emocional de las personas en el hogar, que se conocen con el nombre de trabajos de cuidado. Son tareas de Sísifo que se desdibujan casi al hacerse: cocinar la comida familiar, limpiar la casa, cuidar a los niños, cambiar los pañales, ayudar con la tarea escolar, lavar la ropa. Y la responsabilidad por llevarlas a cabo un día tras otro casi siempre recae sobre las mujeres.
El imposible malabarismo que enfrentan familias para resolver los cuidados y trabajar fuera de la casa precedía a la pandemia. Pero el aislamiento social lo hizo universal y más abrumador de lo que ya era, forzando a todos a enfrentar la resolución de estas tareas sin las escuelas y las personas que colaboran con estas tareas. Sea como sea, los trabajos de cuidado son parte de una realidad cotidiana que no se reconoce y remunera como trabajo ni cuenta con suficientes políticas públicas que garanticen los derechos que deberían acompañarlos.
Economistas feministas dicen que es necesario entender que los cuidados son un sector fundamental para la actividad social, económica y productiva. Según un estudio de la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía argentino, si se pagasen, los trabajos domésticos y de cuidado no remunerado contribuirían 67.438 millones de dólares anuales a la economía argentina, una cifra que la pondría por encima de los aportes de la industria y el comercio.
Los encierros pandémicos, que nos enfrentaron a la magnitud de estas tareas, han hecho evidente la insostenibilidad del sistema actual de cuidados, que básicamente depende las posibilidades de cada familia para emplear a terceros para realizarlas. Y tomar conciencia de esta realidad nos brida una oportunidad única para movilizarnos por una redistribución más justa y equitativa de los cuidados. Lograrlo es clave para cerrar brechas de género y reducir la pobreza, aunque implique un giro copernicano.
Los éxitos de las activistas feministas argentinas que conquistaron el derecho al aborto a finales de 2020 y han visibilizado la problemática de la violencia de género y los feminicidios, son un ejemplo de lo que se puede lograr en el frente de los trabajos de cuidado que afecta de manera desproporcionada a las mujeres.
La realidad de este, como tantos derechos emergentes, se esconde a plena vista. Esta naturalizada la feminización de los trabajos de cuidados. En Argentina, el 88,9 por ciento de las mujeres realizan la mayoría de las tareas domésticas gratuitas, y le dedican en promedio 6,4 horas diarias, el triple del tiempo que los hombres, según el mismo estudio (en el cual colaboré como traductora al inglés). Las 96 millones de horas diarias que las mujeres dedican a estas tareas les quitan oportunidades de estudio, de trabajo y ocio y tienen un impacto directo en sus economías y calidad de vida, así como en el de sus familias. Es un ciclo vicioso por el cual la responsabilidad desigual en las tareas del hogar hace que las mujeres pierdan oportunidades laborales y que contribuye a la brecha económica de género: ganar menos hace más cuesta arriba redistribuir las tareas del hogar.
Y todo esto tiene un costo para la sociedad: la consultora McKinsey estima que América Latina podría aumentar su producto interno bruto un 14 por ciento en los próximos años si integra mejor a las mujeres a las fuerzas laborales.
La brecha de género se acentúa según el nivel socioeconómico, lo que profundiza la desigualdad social, puesto que las mujeres pobres la sufren mucho más. Las familias de mayor poder adquisitivo suelen pagarles a otras mujeres para llevar a cabo parte de estas tareas. En Buenos Aires, las mujeres del quintil más alto de ingresos dedican 3,3 horas por día a los cuidados no remunerados, mientras que las más pobres dedican poco más del doble de tiempo.
La crisis de cuidados pandémicos excede ampliamente a la Argentina: la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que a causa de la pandemia hubo en la región una “contundente” salida de las mujeres de la fuerza laboral relacionada con a la necesidad de atender demandas de cuidados en sus hogares. La participación laboral femenina retrocedió “más de una década”.
No es, desde luego, un problema solamente latinoamericano, pero amerita especial atención en una región marcada por profundas desigualdades y por un machismo violento que sigue cobrando un precio sangriento.
Por un breve instante de 2020, nos encontramos todos encerrados, cargando con el peso pleno de las tareas de cuidados y sin la posibilidad de recurrir a ayuda externa. En Argentina, se adoptaron varias medidas de emergencia pandémica de corto plazo, como licencias para trabajadores formales con niños ante el cierre de las escuelas o los pagos de subsidios de emergencia, ayudaron a hacer la situación menos gravosa.
Sin embargo, esta igualación fue un momento pasajero. Rápidamente se volvieron a manifestar profundas desigualdades entre las familias que podían contratar soluciones privadas y los que no tienen esas posibilidades; diferencias que prometen profundizarse en el año escolar del hemisferio sur que comienza ahora, con cronogramas limitados y caóticos. Es el momento de que las mujeres y las sociedades latinoamericanas luchemos contra esta inercia.
Las batallas feministas siempre tienen una doble tarea: desnaturalizar la discriminación y después luchar para que el derecho sea efectivo. Desde el sufragio hasta el aborto legal, las ampliaciones de los derechos de las mujeres no fueron evidentes de antemano. La legalización del aborto en Argentina, por ejemplo, fue fruto de un fuerte activismo que duró décadas y abrió conversaciones inéditas y solo se logró cuando el tema se debatió de manera amplia en la sociedad argentina. Lo mismo debe ocurrir con los trabajos de cuidado.
Una agenda de estas labores debe considerar la redistribución de responsabilidades puertas adentro, con hombres que no “ayuden” sino que cumplan a la par de las mujeres y promover cambios sociales que sean acompañados por políticas publicas, como licencias por paternidad extendidas, para establecer desde el primer momento la corresponsabilidad en las tareas familiares y domésticas. Se requiere de inversión estatal para que familias de menores ingresos también puedan acceder a apoyos que alivianen el peso de los cuidados. Y también mejores servicios de cuidados de los mayores para reducir la carga de la responsabilidad en quienes velan por ellos, generalmente mujeres. Por último, todo esto debe debatirse públicamente de la manera más amplia posible.
La pandemia podría ser el momento de la verdad de los trabajos de cuidados, un sector que es invisible para tantos que naturalizan la asignación a las mujeres de estas labores gratuitas o mal pagadas.
Las mujeres argentinas tenemos un importante músculo para presionar la agenda pública. Ojalá podamos utilizarlo para que la nueva normalidad no repita lo peor de la previa.
viernes, 5 de marzo de 2021
Movilización Femenina
jueves, 4 de marzo de 2021
Cada nombre, merece justicia.
JUSTICIA POR CADA MUJER ASESINADA
Compartimos esta canción, que llama a la reflexión a seguir luchando por la justicia, para todas esas mujeres que les han quitado la vida y la luz.
Ni una más alcemos la voz mujeres
miércoles, 3 de marzo de 2021
martes, 2 de marzo de 2021
Las mujer en el Arte
La artista Concha Mayordomo reivindica en una exposición a las artistas “no visibilizadas”
El Archivo Histórico Provincial e Ávila acoge una exposición de medio centenar de retratos de mujeres muertas y silenciadas por la historia del arte
Concha Mayordomo, ha inaugurado su exposición “Mujeres en el Arte”, un proyecto en el que lleva trabajando más de diez años y con el que pretende dar visibilidad a las artistas silenciadas por el machismo y el tiempo que les tocó vivir. Desde el 17 de noviembre se puede visitar en el Archivo Histórico Provincial de Ávila.
Se trata de una colección de retratos realizados por la madrileña Concha Mayordomo a carboncillo, lápiz o pluma a través de los cuales reivindica el valor de la obra y la vida de una serie de mujeres a las que la historia no ha tratado con justicia, a veces la ha silenciado, minimizando la grandeza de su producción.
Esta muestra coincide en el tiempo con la titulada “Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931)” que se celebra en el Museo del Prado, es un extracto del proyecto ‘Mujeres en el Arte’ en el que la autora lleva trabajando desde hace más de diez años y que actualmente recoge en el blog del mismo título cerca de quinientas pequeñas biografías Para la exposición en el Archivo Histórico Provincial de Ávila han sido seleccionadas 49 de ese amplio conjunto de mujeres artistas, todas ellas españolas y nacidas entre los años 1837 y 1933.
La artista une en su proyecto, el dibujo, uno de los más antiguos medios de expresión del ser humano, con la contemporaneidad que aporta el código QR (dando acceso a la biografía de cada una de las mujeres representadas). La intención de Mayordomo es poner en valor el trabajo y le dedicación de muchas mujeres que, a lo largo de la historia, no han tenido el reconocimiento que se merecen.
Toma especial relevancia la abulense Leonor Veredas, (Ávila, 1921-Ávila, 1966) y también de otras grandes artistas como Maruja Mallo, María Revenga, Adelina Labrador y María de los Ángeles López Roberts, más conocida como “Neneta”.
La directora del Archivo, Carmen López, comentó el objetivo de la muestra es “rescatar del olvido a artistas de diferentes disciplinas”.
Concha Mayordomo pone rostro y alma a estas mujeres a través de sus dibujos bocetos, tras una exhaustiva investigación, no exenta de pasión, emoción, entusiasmo y conocimiento por la mujer.
La exposición se podrá visitar hasta el 12 de diciembre, de lunes a viernes de 9,00 a 14,00 horas.de pintoras, escultoras, grabadoras, dibujantes, ilustradoras, galeristas, comisarias… desde la iluminadora del Códice de Gerona llamada Ende, hasta jóvenes artistas que actualmente ya tienen una carrera consolidada.
lunes, 1 de marzo de 2021
Día Internacional de la Muje
Tema del Día Internacional de la Mujer 2021: “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”

ONU Mujeres anuncia el tema para el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 2021, que será “Mujeres líderes:Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”.
El tema celebra los enormes esfuerzos que realizan mujeres y niñas en todo el mundo para forjar un futuro más igualitario y recuperarse de la pandemia de la Covid-19. Asimismo, está en consonancia con el tema prioritario del 65º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, “La participación de las mujeres y la adopción de decisiones por ellas de forma plena y efectiva en la vida pública, así como la eliminación de la violencia, para lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas”, y con la emblemática campaña Generación Igualdad, que exige el derecho de las mujeres a la toma de decisiones en todas las esferas de la vida, la igual remuneración, la distribución equitativa de los cuidados y el trabajo doméstico no remunerados, el fin de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas y unos servicios de atención de la salud que den respuesta a sus necesidades.
Las mujeres se encuentran en la primera línea de la crisis de la Covid-19 como trabajadoras de la salud, cuidadoras, innovadoras y organizadoras comunitarias. También se encuentran entre las y los líderes nacionales más ejemplares y eficaces en la lucha contra la pandemia. La crisis ha puesto de relieve tanto la importancia fundamental de las contribuciones de las mujeres como las cargas desproporcionadas que soportan.
Las mujeres líderes y las organizaciones de mujeres han demostrado sus habilidades, conocimientos y redes para liderar eficazmente los esfuerzos de respuesta y recuperación ante la Covid-19. Actualmente se acepta más que nunca que las mujeres aportan experiencias, perspectivas y habilidades diferentes, y que contribuyen de manera indispensable en las decisiones, políticas y leyes que funcionan mejor para todas y todos.
La mayoría de paísesque han contenido los efectos de la pandemia de la Covid-19 y reaccionan con más éxito ante sus impactos sanitarios y socioeconómicos más amplios están dirigidos por mujeres. Por ejemplo, las jefas de gobierno de Dinamarca, Etiopía, Finlandia, Alemania, Islandia, Nueva Zelandia y Eslovaquia han recibido un gran reconocimiento por la rapidez, la decisión y la eficacia de su respuesta nacional ante la Covid-19, así como por la manera amable de comunicar datos de salud pública basados en hechos.
Sin embargo, las mujeres son jefas de Estado y de gobierno en tan sólo 20 países del mundo.[1]
A raíz de la pandemia de la Covid-19, han surgido nuevos obstáculos que se suman a los de carácter social y sistémico que persistían antes y que frenan la participación y el liderazgo de las mujeres. En todo el mundo, las mujeres se enfrentan a un aumento de la violencia doméstica, a tareas de cuidados no remunerados, al desempleo y a la pobreza. Pese a que las mujeres constituyen la mayoría del personal de primera línea, existe una representación desproporcionada e inadecuada de mujeres en los espacios de política nacionales y mundiales relacionados con la Covid-19.
Para defender los derechos de las mujeres y aprovechar plenamente el potencial de su liderazgo en la preparación y respuesta ante una pandemia, se deben integrar las perspectivas de las mujeres y las niñas en toda su diversidad en la formulación y aplicación de políticas y programas en todas las esferas y en todas las etapas de la respuesta y la recuperación ante una pandemia.
A medida que se acerque la fecha, en el sitio web de ONU Mujeres se irá facilitando información adicional relacionada con la celebración de las Naciones Unidas del Día Internacional de la Mujer 2021. Los hashtags en las redes sociales serán #IWD2021 e #InternationalWomensDay.
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