jueves, 12 de enero de 2023

Historias de las Mujeres

 

Fuentes para el estudio de la historia de las mujeres

Título:
 Fuentes para el estudio de la historia de las mujeres
Autor: Antonio Calvo Maturana [y otros] coord.
Edición: Comares
Descripción: 568 p.
Año: 2022
ISBN: 978-84-1369-446-7
 
"La mayoría de los manuales universitarios de Historia siguen relegando a las mujeres a un lugar meramente testimonial. Esta carencia de los libros de texto hace que tanto el profesorado como el estudiantado carezcan de recursos para el estudio de la mitad de la humanidad, lo que no puede ofrecer otro resultado que una enseñanza y un aprendizaje sesgados en cuanto abiertamente masculinizados. En respuesta a ese estruendoso silencio, este volumen ofrece 137 fuentes (iconográficas y escritas) para el estudio de la Historia de las mujeres, desde la Antigüedad hasta nuestros días, desde las sacerdotisas babilonias hasta el #metoo. A partir de un planteamiento interseccional, no solo se ha mantenido una perspectiva de género, sino que se ha atendido a la diversidad femenina, tanto étnica, como geográfica, social o de edad. Esta obra es resultado del esfuerzo colectivo e interdisciplinar? pues también ofrece lecturas desde la Filología y la Historia del Arte? de 74 especialistas que se han encargado de localizar las fuentes, contextualizarlas y hacerlas accesibles, plantear un cuestionario que fomente la reflexión y el sentido crítico, y seleccionar un listado bibliográfico y de recursos digitales que permitan al estudiantado ampliar información. Ofrecemos, en definitiva, una herramienta didáctica de gran utilidad que tiene un doble objetivo: de un lado, el fomento de un aula inclusiva en la que se formen ciudadanos y ciudadanas muchos más concienciados; del otro, la aportación de materiales que permitan un estudio más profundo y riguroso de los contenidos propios de las carreras universitarias de Humanidades en general, y del grado y los másteres en Historia en particular."
 

miércoles, 11 de enero de 2023

Opinión

 

La fórmula enajenante asocia a las mujeres cuidadoras otra clave política: el descuido para lograr el cuido. Es decir, el uso del tiempo principal de las mujeres, de sus mejores energías vitales, sean afectivas, eróticas, intelectuales o espirituales... #MarcelaLagarde #autonomía

Opinión

 


Tengo amigas que al admitir que ok, que son feministas, se apresuran a aclarar: “pero no de las radicales”. Cuando les pido que definan qué es ser radical, dicen “extremistas, peleonas, antihombres, nazis, quemasostenes, axilaspeludas, comunistas” y otras expresiones que dan cuenta de la falta de información acerca de lo que el feminismo radical significa.

Por eso quise escribir este artículo y comenzar una campaña para aclarar de qué va esta tendencia dentro del movimiento, qué busca y qué la originó, pero sobre todo por qué justamente ahora, es más necesario que nunca.

Feminismo radical ¿qué es?

Radical, según su etimología, significa ir a la raíz.  Este feminismo se propone buscar la raíz de la dominación. Se llama feminismo radical (Radfem es su abreviatura) porque se opone radicalmente al patriarcado como causa de la organización política y social existente. Su radicalidad se debe a que no propone una reforma del patriarcado sino la eliminación o supresión total del orden social existente.

Se diferencia del feminismo liberal porque este sólo pide la integración de las mujeres en el mundo del trabajo asalariado y de la cultura y de todos los ámbitos de la vida pública tal cual los conocemos, con sus mismas reglas. Para las feministas radicales, por el contrario, mejorar la condición de las mujeres implica mucho más que la incorporación femenina al espacio público.

Gracias a las teóricas del feminismo radical, se acuñó el concepto de patriarcado como dominación sobre el colectivo de mujeres, se propuso una noción de poder y de política ampliadas, se comenzó a usar  la categoría  género” para rechazar los rasgos adscriptivos ilegítimos adjudicados al sexo y con el cual se naturaliza la opresión, se analizó la sexualidad criticando la heterosexualidad normativa y obligatoria, se hizo de la violencia sexual una manifestación política sacándola del ámbito de lo privado, entre otros grandes aportes.

Para Kate Millet, una de las máximas y originarias exponentes radicales, el patriarcado es el sistema de dominación primario basado en la relación entre los sexos y sobre el cual se asientan los demás sistemas de dominación de clase y raza. Por un lado, la mujer es concebida como un objeto sexual en su capacidad biológica para dar vida, pero además es utilizada como objeto sexual para proporcionar placer a hombres, de donde surgen la mercantilización, cosificación y otras explotaciones asociadas como la pornografía y prostitución.

Gracias a las autoras radicales como Germaine Greer hoy sabemos que la maternidad no es un destino y que las mujeres pueden construir su propia identidad ejerciendo la autonomía física, política y económica necesaria para transformar el sistema y no simplemente encajar en él.

En suma, el feminismo radical es una corriente feminista defensora de la eliminación del patriarcado como forma de supremacismo machista. El feminismo radical se define como movimiento de mujeres que defiende que es necesario un reordenamiento de la estructura de desigualdad patriarcal que sufren las mujeres en forma de opresión, subordinación e invisibilidad.

¿Qué es ser feminista radical?

Es defender la idea de que existen condiciones materiales que impiden una verdadera elección a las mujeres, porque como dice Millet “los hombres poseen todos los resortes del poder: no sólo controlan la ideología del sistema desde la ciencia, el arte, la religión, la filosofía, sino también la industria, las finanzas, el ejército, la policía y el gobierno”. Desde está lógica las mujeres son secundarias, invisibilizadas, inferiorizadas y discriminadas.

Contrario a lo que se piensa, el feminismo radical no se opone a los hombres, se opone a la ideología de género discriminatoria y excluyente de los hombres patriarcales. El feminismo radical se opone al patriarcado, no a los hombres, muchos hombres son solo marionetas del patriarcado y otros se rebelan contra las exigencias del patriarcado exigiendo la abolición del género, junto a la feministas. Pero no pueden ser parte de la solución mientras formen parte de los beneficios que les otorga el patriarcado.

A modo de síntesis, las feministas radicales tenemos como objetivos de lucha: retomar el control sexual y reproductivo de las mujeres y aumentar su poder económico, social y cultural; destruir las jerarquías y la supremacía de la ciencia; crear organizaciones no jerárquicas, solidarias y horizontales (Gamba, 2008). La mayoría de las feministas radicales se pronuncian también por el feminismo de la diferencia, que propone una revalorización de lo femenino, planteando una oposición radical a la cultura patriarcal y a todas las formas de poder, rechazan la organización, la racionalidad y el discurso masculino (Jaggar, 1983).

¿De dónde surgió?

 El feminismo radical se originó en los movimientos contestatarios de los Estados Unidos de América en los años sesenta del siglo XX. A diferencia de sus compañeras feministas, las radicales se apartaron para fundar el Movimiento de Liberación de la Mujer, sosteniendo que la opresión de las mujeres es la opresión primaria, transversal a todas las opresiones que derivan del patriarcado.

Durante los años sesenta y setenta, muchas feministas comenzaron a señalar que las reivindicaciones conseguidas hasta ese momento por el feminismo no habían logrado revertir aún la situación de opresión y marginación de las mujeres (Chinchilla, 1982). Por ello fundaron esta corriente que cuestiona la ilusión de alcanzar igualdad a través de la mimetización de las mujeres en el mismo sistema que las excluye.

Podríamos afirmar que el surgimiento del feminismo radical se debió a la necesidad de profundizar en la condición de ser mujer y de trasformar radicalmente la posición de las mujeres en todos ámbitos de la vida pública y privada. En efecto, las feministas radicales lograron poner en la agenda pública problemáticas antes consideradas concernientes a la esfera privada, poniendo así al descubierto que más allá de las concepciones morales de cada persona, en dichas problemáticas se entretejen relaciones de poder.

¿Por qué un feminismo radical abolicionista?

El feminismo radical no es reformista porque el patriarcado no se puede reformar sino solo abolir. La abolición del patriarcado es lo que busca el feminismo radical y con ello, toda forma de discriminación contra las mujeres como la violación, prostitución o pornografía.

La pornografía es una forma de cosificación de la mujer. La prostitución es una forma de esclavitud de la mujer. La violación es otra forma de subordinación y sometimiento patriarcal. La gestación subrogada busca convertir el cuerpo de la mujer en una máquina reproductora en serie. Las leyes están organizadas para subordinar y oprimir a las mujeres porque fueron concebidas desde el propio esquema patriarcal de dominación. Por ello los avances son muy lentos.

Igualmente, se desea abolir la categoría de “género” para rechazar los estereotipos de adscritos de modo arbitrario a las mujeres en base a su sexo, haciendo creer que existen atributos asociados a la feminidad que son naturales, no sociales, o esencialistas.

Se trata de un proyecto que propone la revolución de la estructura social con un cambio completo. ¿Cómo hacerlo? A través de la creación de grupos de concienciación, organizando protestas públicas contra la discriminación sexista, a través de estrategias de co-educación que cuestione los roles y normas sexistas. A través de leyes abolicionistas que no consientan las esclavitudes disfrazándolas de empoderamiento, poniendo el mayor peso en el sistema prostituyente, explotador y violentador de los derechos de las mujeres.

¿Por qué ahora se necesita más feminismo radical?

A pesar de los enormes avances que las mujeres hemos conseguido desde la primera ola del movimiento feminista, la verdad es que los derechos basados en nuestro sexo siguen estando amenazados. Como sostiene Alicia Puleo, las mujeres estarían siguen oprimidas por las instituciones patriarcales que tienen el control sobre ellas, y fundamentalmente, sobre su reproducción. Por ello muchas conquistas están siendo puestas en tela de juicio y cualquier crisis barre con años de luchas, quedando las mujeres nuevamente en posiciones vulnerables. El patriarcado de la coacción ha mutado en patriarcado del consentimiento, con el peligro que este gatopardismo representa para todas nosotras.

El llamado “feminismo liberal” es un espejismo patriarcal que les hace creer a las mujeres que, con solo desearlo, la igualdad es alcanzable. No se pasea por las causas de la opresión ni de la violencia que viene aparejada con los intentos de emancipación. Usualmente esta narrativa viene de la experiencia de las más privilegiadas, no conscientes de la urgencia que tiene la mayoría de las mujeres, para acabar con la subordinación.

No es un activismo fácil porque el feminismo radical recibe críticas de todos los sectores antifeministas y de quienes defienden un feminismo más convencional. Las que logran penetrar espacios de poder se diferencian y declaran “femeninas” o no feministas, llegando a ser las mejores aliadas patriarcales, ya que niegan la opresión sexista, fortaleciendo el mismo sistema que las oprime sin saberlo.

Por ello, con más conciencia feminista radical, podemos analizar las causas de la opresión de las mujeres en la historia, eliminar la perspectiva masculina o androcentrista de los problemas de las mujeres, defender que lo personal es político ya que toda experiencia individual es un ejemplo de un sistema discriminatorio e injusto y acercarnos lo más posible al ideal de alcanzar igual acceso a las posibilidades sociales de hombres y mujeres con base en reglas de juego verdaderamente feministas.

Nuestra campaña

Convencida como estoy de la pertinencia y necesidad de radicalizar (ir a la raíz) esta lucha, durante todo este 2023, desde FeminismoINC, estaremos publicando la vida y obra de 12 feministas emblemáticas de esta corriente, cuyo legado y propuestas siguen vigentes en nuestros días. Ellas son:

Andrea Dworkin (EEUU)

Gerda Lerner (Austria)

Kate Millet (EEUU)

Marcela Lagarde (México)

Amelia Valcárcel (España)

Gioconda Espina (Venezuela)

Chimamanda Ngozi Adichie (Nigeria)

Shulamith Firestone (Canadá)

Celia Amorós (España)

Sheila Jeffreys (Reino Unido)

Rita Segato (Argentina)

Germaine Greer (Australia)




martes, 10 de enero de 2023

Opinión

 

Las 4×4

Así se les dice en el argot popular a las mujeres que hacen de todo al mismo tiempo. Todo terreno con doble y triple tracción. Hechas para vencer cualquier obstáculo, como los vehículos rústicos.
Muchas nos llenamos de orgullo al reconocerlo y hasta lo tomamos como un cumplido. La verdad es que esa capacidad para coordinar tantos ámbitos vitales con cierta eficiencia es digno de admiración.  Muchachos, marido, casa, trabajo, diligencias varias, escuela de los niños, médico, estudios propios y un largo etcétera llevado con la gracia de un malabarista, es la viva estampa de la mujer de muchos de nuestros países.

Lo malo de esta forma de llevar la vida es que casi siempre deriva en algunas de estas cosas:

– Desgaste, cansancio, fatiga, enfermedad… poco sueño, mal comer, cargar los problemas de todos encima…

-Alguien siempre se recuesta en quien resuelve todo.

-No se habilitan otros para compartir las cargas generándose extrema dependencia de quien usualmente decide y soluciona. Tú.

-No queda tiempo de ocio ni relax propio porque siempre hay algo más urgente/importante.

-Una sensación de culpa permanente cuando no te ocupas de alguien porque no puedes o porque no quieres.

Casi todas las mujeres de mi país tenemos un modelo de madre que luchó contra viento  y marea para sacar a sus hijos adelante; muchas de ellas madres solteras o divorciadas o viudas, o con maridos ausentes de las responsabilidades del hogar, que solas le echaron pichón a la vida. Otras casadas, pero encargadas al mismo tiempo de todo el quehacer doméstico y laboral, sin más ayuda que sus propias manos y pies. Y lo lograron. Ese matricentrismo social, donde todo gira en torno a la mujer fundadora de hogar, es el que nos ha acompañado siempre, por lo menos en Venezuela.

Y uno pues, copia el modelo. Y siente que es normal que la pareja no se involucre en las “cosas de las mujeres”. Y cuando se meten reciben el mensaje “esto no es asunto tuyo”, aunque la queja de que es muy pesado llevar todo a cuestas, existe y es real.

En uno de nuestros talleres sobre Empoderamiento femenino, una chica confesaba que a ella le hubiese gustado mantenerse trabajando como vendedora y vivir sola, que era lo que hacía hasta que su madre murió. Su padre y sus hermanos -todos grandes-, al quedar solos, le pidieron a ella que volviera a la casa a encargarse de la limpieza y el orden, porque “la mujer es el pilar del hogar”.

Me llamó la atención que ella estuviera de acuerdo con sacrificar su vida personal por irse a cuidar y dar de comer a hombres perfectamente capaces de mantenerse a sí mismos. Lo peor es que la frase “la mujer es el pilar del hogar” era suya! Convencida de tal afirmación, al pronunciarla le brillaban los ojos, al mismo tiempo que expresaba que con ello se sentía necesaria e imprescindible. Creo que está más que clara la manipulación emocional en juego.

Pienso que las mujeres para poder avanzar, debemos ser un poco más humildes reconociendo que solas no podemos, que necesitamos repartir las cargas porque no es justo llevarlas sin el apoyo de los que conviven con nosotras, que tenemos que aprender a pedir.


lunes, 9 de enero de 2023

Mujeres en la historia



Simone Beauvoir nació el 9 de enero de 1908 en París en el seno de una familia burguesa con una moral cristiana muy estricta. Simone y su hermana pequeña Poupette, con la que mantuvo siempre una estrecha relación, fueron educadas en colegios católicos siempre bajo la rígida disciplina de una madre profundamente religiosa. Ya siendo una adolescente, Simone se rebelaría contra la fe familiar declarándose atea y viendo en la religión una forma de subyugar al ser humano.

Simone se fue a vivir con su abuela y empezó sus estudios de filosofía en la Sorbona; se graduó en 1929. Aquel mismo año, conoció a Jean Paul Sartre con el que iniciaría una relación totalmente distinta a los cánones establecidos, sin casarse y manteniendo una relación abierta.
Simone de Beauvoir se ganó la vida como profesora hasta 1943 cuando tuvo que abandonar el centro educativo por la denuncia de una madre que se quejó de las ideas que había transmitido a su hija. Desde entonces, y hasta el final de sus días, dedicó su vida a escribir.
En 1943 escribía en el París ocupado La invitada, su primera novela. En sus páginas reflejó una relación de tres que ella misma había experimentado con Jean Paul. En 1949, la publicación de El segundo sexo, marcó el inicio de su andadura en el mundo del feminismo. Un inicio controvertido pues su obra fue considerada escandalosa e incluso pornográfica por algunos movimientos católicos. A pesar de ver la maternidad como una manera de frenar la libertad de las mujeres, Simone llegó a adoptar a una niña, Sylvie Le Bon de Beauvoir.
Con otras feministas fundó la Liga de los Derechos de la Mujer para que sus ideas pudieran convertirse algún día en hechos.
Simone de Beauvoir falleció en París en 1986. Sus restos descansan junto a Jean Paul Sartre en el cementerio parisino de Montparnasse.

domingo, 8 de enero de 2023

Mujeres en la historia



El 8 de enero de 1865 nacía la norteamericana Winnaretta Singer. Hija del creador de la mítica máquina de coser Singer, Winnaretta dedicó su vida al arte. Tuvo que soportar un primer matrimonio que fue anulado. A pesar de ser lesbiana, se volvió a casar, con Edmond de Polignac. Él era gay por lo que su unión fue una relación de mutuo respeto y cariño que sirvió para guardar las apariencias. Aunque a lo largo de su vida mantuvo relaciones lésbicas que no se preocupó en ocultar.

Winnaretta apoyó a muchos músicos, entre ellos Isaac Albéniz, a la bailarina Isadora Duncan y a otros artistas, convirtiéndose en un destacado mecenas de las artes. Realizó infinidad de obras de caridad, volcándose en ayudar a los más necesitados.
El salón de los Príncipes de Polignac se convirtió en el centro neurálgico de la cultura en el París de finales del siglo XIX.

sábado, 7 de enero de 2023

Mujeres

 10 mujeres líderes para 2023 que marcarán tendencia

Los puestos de liderazgo empresarial, durante mucho tiempo, fueron ocupados exclusivamente por hombres. Sin embargo, las directoras han ido ganando terreno poco a poco, como lo demuestran las mujeres líderes para 2023 que están cambiando la historia en el mundo corporativo.

Esto es relevante porque en América Latina apenas 4.2% de los puestos de CEO son ocupados por mujeres. Asimismo, en México, el 8.5% de los puestos directivos son para mujeres y solo el 4% son CEO. Por lo que la brecha entre el crecimiento laboral de hombres y mujeres aún es demasiado grande.

Por otro lado, la revista Fortune en su lista de los 500 líderes más grandes de EE. UU. solo integró a 32 mujeres, que constituyen el 6.4% del total. Y, sabiendo el poco alcance que tiene la historia y las acciones de las líderes empresariales, te presentamos a 10 de ellas que, con sus labores, impulsan a niñas, jóvenes y adultas a alcanzar sus objetivos de vida.

Mujeres líderes para 2023

1. Mary T. Barra

Mary Teresa Barra, con una Ingeniería Eléctrica y una maestría en Administración de empresas y consciencia de las necesidades de las personas, es una líder que ha marcado a General Motors Company (GM), pues fue la primera mujer en ocupar el puesto de CEO. Y, en los 40 años de su vida que ha dedicado a GM, pasó por todos los escalones de la industria.

Desde su lugar como CEO, Mary T. Barra implementó políticas de transparencia e innovación. Además, su gestión se basa en el diálogo con todas las partes interesadas, en la inclusión y en la equidad. Por lo que también impulsa la educación de mujeres en carreras científicas y de ingeniería. De igual manera, se comprometió a disminuir el impacto ambiental de GM, bajo el lema «Cero choques. Cero emisiones. Cero congestión».

2. Corie Barry

Corie Barry se convirtió en CEO de Best Buy en 2019, luego de 20 años de servicio en la compañía. Y, desde el inicio de su gestión ha trabajado para convertir a la corporación en uno de los mejores lugares para trabajar en EE. UU. Por ello, la reconocemos como una de las mujeres líderes para 2023 que están marcando un cambio positivo.

Uno de sus más grandes enfoques es proteger la salud mental de sus colaboradores, ya que la depresión y la ansiedad son padecimientos que repercuten negativamente en el bienestar. Por ello, ofrece beneficios orientados a atender este asunto. Además, promueve las prácticas éticas y busca que Best Buy tenga un propósito más allá del enriquecimiento.

3. Michele Buck

The Hershey Company ya había sido reconocida como una empresa que impulsa el crecimiento profesional femenisno, pero fue Michele Buck la que se convirtió en la primera CEO. Esto ha permitido cambiar el paradigma del liderazgo, ya que Buck trabaja de una manera mucho más horizontal con sus colaboradores.

Este método de gestión respeta y valora las opiniones internas y convierte al equipo laboral en un agente de cambio. Puesto que para Michele es imprescindible que quien esté a la cabeza de un negocio sea también una gran persona con experiencias que le permitan ver todo el panorama y contagiar a los demás para trabajar en conjunto.

4. Mónica Aspe

Desde que apareció la red de transmisión de datos 5G, esta provocó muchos cuestionamientos y rumores; sin embargo, Mónica Aspe, quien fuera nombrada CEO de AT&T México en 2021, logró que la empresa se convirtiera en el primer operador en anunciar el despliegue de 5G en el país. Y bajo su dirección, la compañía se ha enfocado en desplegar esta nueva tecnología y habilitar casos de uso que impacten la vida de las personas. Es por esto y más que es considerada una de las mujeres líderes para 2023.

Aunado a ello, Aspe afirma: «La economía digital [es] clave para erradicar bajos salarios«, quien se posiciona como una gran conocedora de las condiciones de nuestro país. Su gestión busca ampliar el alcance de la comunicación, debido a que los precios elevados excluyen a las personas más pobres de tales medios, mismos que ya son una necesidad.

Además, es una integrante activa que lucha constantemente para que las mujeres puedan ocupar puestos de alta dirección. Dado que es necesario que ellas formen parte de la toma de decisiones en el mundo para que su presencia tenga impacto, tomando en cuenta que la brecha de género es una batalla que todavía no está ganada.

5. Laura Muñoz Delgado

Laura Muñoz Delgado, CEO de Grupo S-Mart, se destaca por su involucramiento con los colaboradores. Lo cual ha propiciado la creación de un ambiente cercano en el que cada persona se siente valorada. Puesto que, para Muñoz Delgado, la plantilla laboral es una prioridad incluso más grande que los clientes, porque son el motor de todas las operaciones de esta cadena de supermercados.

La cultura laboral que ha formado Laura Muñoz ha logrado mejorar la productividad, pues en un ambiente con comunicación eficaz hace que todas las personas estén en la misma línea. Así, el trabajo en equipo es la fuerza que impulsa el crecimiento de S-Mart. Con un trato igualitario, Muñoz es una de las mujeres líderes para 2023 que seguirán influyendo positivamente en las vidas de colaboradores y clientes.

6. Yvonne Makolo

La CEO de RwandAir, Yvonne Makolo, desde 2018, ha trabajado por impulsar una nueva dinámica dentro de la aerolínea. Gracias a su trabajo, se han agregado varios destinos como India, Reino Unido, Bélgica y Benín. Sin embargo, su camino no ha sido fácil ya que ha tenido que enfrentar los prejuicios que se tienen sobre las mujeres en el liderazgo.

A pesar de ello, Makolo se abrió paso y ahora es considerada un ejemplo a seguir, como una más de las mujeres líderes para 2023. Puesto que, además, se convirtió en la primera en ocupar el cargo de presidenta de la International Air Transport Association (IATA), que representa a más de 300 aerolíneas en todo el mundo.

7. Sylvia Mulinge

Sylvia Mulinge, actualmente, es la CEO de MTN Uganda, pero ya había logrado ser la CFO (Chief Customer Officer, Directora de Atención al Cliente) de Safaricom, donde fue reconocida como una de las mujeres africanas más relevantes de 2020. Puesto que su estrategia de acercamiento con los clientes aseguró la preferencia por la marca y generó crecimiento en las acciones.

En su cargo actual, busca cumplir con la estrategia Ambition 2025, cuyo objetivo es crear soluciones digitales para el progreso del continente, mejorando la conectividad. La compañía confía en ella gracias a sus 15 años de experiencia y nadie tiene duda que su trabajo será parte fundamental de la creación de valor compartido y la aceleración de la transformación en el sector.

8. María Echeverri

Maria Echeverri es, sin duda, el claro ejemplo de que las mujeres pueden crear sus propios negocios y crecer en proyectos que les apasionan. Y, gracias a su arduo trabajo y su creatividad, los productos de su empresa de joyería han llegado a exhibiciones internacionales en Italia, EE. UU., México, España, Rumania, Alemania, Honduras, Reino Unido y Argentina. Incluso fue invitada a participar en exposiciones como Shanghai Biennale y Cannes Biennale, así como en el museo Louvre en París.

Echeverri no solo es una de las mujeres líderes para 2023 que se están convirtiendo en un ejemplo a seguir, sino que también abre las puertas para que artistas y artesanas entren al mundo empresarial. Lo cual es un paso más para disminuir la brecha de ingresos y mejorar la calidad de vida de otras mujeres, demostrando que pueden tomar las riendas de su propia vida y construir un negocio próspero.

9. Rafaela Gontijo

Rafaela Contijo, CEO de NUU alimentos, está liderando el cambio en Brasil, ya que la empresa, que ella misma fundó, está fomentando una agricultura baja en carbono. Puesto que su misión es que la agricultura sostenible se convierta en la norma, por ello, todos sus productos están elaborados con productos locales de temporada.

Ya que considera que un cambio en la dieta por parte de los consumidores es complicado, lo mejor sería lograr una transformación desde la industria. Esto mediante la agricultura y la ganadería regenerativa, para que cada elemento esté alineado con las necesidades del campo, los ecosistemas y la humanidad. Con lo cual implementa también un sistema de economía circular.

10. Angela Maria Acosta

El ámbito de la belleza, aunque no lo parezca, también había sido dominado por hombres por muchos años. Pero, las mujeres están tomando el liderazgo del sector, como lo demuestra Ángela María Acosta, CEO y fundadora de la startup Morado. La cual se encarga de abastecer productos a salones de belleza.

Esto lo logró al idear una «solución ultrarrápida para entregas cercanas» para otras mujeres emprendedoras. Y, su éxito ha sido tanto en Colombia que ha decidido expandirse a México y el resto de América Latina, llevando herramientas digitales al 85% de los salones para mejorar su crecimiento y alcance.

Desde todas las latitudes y altitudes, las mujeres líderes para 2023 seguirán acumulando logros e inspirando a niñas, jóvenes y adultas. Juntas es posible disminuir la brecha de género que ha delegado a las mujeres a determinados espacios y oficios. El año que inicia y los que vienen por delante serán cruciales para comprobar si se han logrado cambios en el mundo en beneficio de la mitad de la población global

#Concepto

  ¿"Las mujeres provocan los problemas"? ¿"Ella se lo buscó por cómo vestía"? Detrás de este tipo de frases hay un denom...