miércoles, 7 de agosto de 2024

Olimpicas

Allyson Felix quiere "hacer más fácil" la vida a las atletas madres

Allyson Felix con su hija Camryn en junio de 2021 durante las pruebas de clasificación olímpicas en Eugene, Oregón. (Steph Chambers)

Por primera vez desde Sídney-2000, la leyenda del atletismo Allyson Felix no participará en los Juegos Olímpicos, que comienzan el viernes en París, pero sigue trabajando por cambiar su deporte, incluso dos años después de su retirada.

A sus 38 años, la atleta femenina con más medallas de la historia (11 olímpicas de las cuales 7 de oro, 20 en Mundiales de las cuales 14 de oro) habló con la AFP sobre las perspectivas del atletismo en París-2024 y sobre su compromiso para ayudar a las atletas que son madres durante su carrera deportiva.

Pregunta: Por primera vez desde hace más de 20 años no va a participar en los Juegos Olímpicos. ¿Cómo se siente?

Respuesta: "Es muy extraño. Hay momentos en los que me digo que debería estar ahí y activarme, prepararme para correr. Estuve en la Villa Olímpica el otro día y es una sensación realmente extraña. Pero por otro lado, tengo un sentimiento de inmensa gratitud por todas las ediciones en las que pude participar (cinco, desde Atenas en 2004 a Tokio en 2001) y voy ahora a vivirlos de otra manera, con mi familia, acudiendo a ver las competiciones".

P: ¿Hay pruebas que desea ver en particular en el atletismo?

R: "¡El esprint masculino! Creo que puede estar más reñido de lo que se piensa. Es difícil hacer un pronóstico, con Noah (Lyles, vigente triple campeón mundial) que parece en gran forma y que estuvo impresionante en las selecciones estadounidenses pero no creo que la victoria esté decidida de antemano. Está también Kishane (Thompson, jamaicano y líder de la clasificación de tiempos de 100 metros este año). Es nuevo, es interesante. Pero también quiero ver los 400 metros vallas, hombres y mujeres, y llevar a mi hija a ver la gimnasia y la natación".

P: Es la última estadounidense en haberse coronado en 200 metros, en Londres-2012. Este año su compatriota Gabby Thomas está entre las favoritas, ¿qué opina?

R: "Me esperaba que rindiera bien. Tenemos una muy buena relación y hablamos de manera regular. Creo que está en forma y que tiene confianza. Estoy deseando ver esos 200 metros. No sé cómo va Shericka (Jackson, la velocista jamaicana campeona del mundo en 2023), pero espero que todo el mundo esté en forma y que sea una gran batalla".

P: Desde hace varios años aboga por ayudar a las madres jóvenes a regresar al más alto nivel después de su embarazo y, este año, ha abierto la primera guardería de la Villa Olímpica. ¿Por qué esa idea?

R: "Me vino después de haber tenido a mi hija (en 2018). El primer año la llevaba a todas partes cuando competía y era muy difícil, así que cuando fui nombrada en la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Internacional (donde ahora es candidata a la reelección) quería de verdad poner las cosas más fáciles para las madres durante las competiciones. Los Juegos Olímpicos llegaban y pensé en esa idea de la guardería. Es un buen punto de partida pero cuidar a los niños es un enorme obstáculo (para las atletas que son madres) y quiero que la iniciativa vaya más allá de los Juegos, que se convierta en la norma en las grandes competiciones. Es mi prioridad pero hay también otras cosas por poner en marcha, sea a través de los fondos para financiar el cuidado de los niños, la ayuda para encontrar patrocinadores después del embarazo o para hacer las cosas sean en la práctica más sencillas".

P: Es posible que una mujer negra, Kamala Harris, se convierta en presidenta de Estados Unidos en noviembre y que lo sea cuando tengan lugar los Juegos Olímpicos de Los Angeles-2028. ¿Qué representaría para usted?

R: "Sería monumental. Hablando como madre de una niña negra, quiero ver algo así. Quiero que ella vea algo así, que vea que no hay limitaciones para lo que puede hacer. Por el trabajo que he realizado sobre la salud de las jóvenes que son madres, ya he trabajado con Kamala, así que sería realmente genial".

martes, 6 de agosto de 2024

Mugeres que hacen historia

 

Este documental cuenta la historia de una mujer de Nepal que superó los límites impuestos por su cultura y su familia y se convirtió en la que más veces ascendió al Everest.

El Everest es mi doctor, me arregla el alma», dice Lhakpa Sherpa, la protagonista excluyente de LA REINA DE LA MONTAÑA. Aunque a simple vista no lo parezca, esta mujer que trabaja como repositora en un supermercado de Hartford, Connecticut, lleva encima una larga serie de subidas al pico de la montaña más alta del mundo, ubicada en Nepal, el país en el que nació. Este documental, construido en base a un viaje que hizo y hacia allí con sus hijas ahora adultas para intentar volver a subir la montaña, ocupa gran parte de su tiempo en contar su historia de vida: cómo esta chica inquieta y «salvaje» que no se conformaba con el rol asignado en su aldea natal se convirtió en una de las mujeres récord en una actividad tan riesgosa como es el alpinismo.

lunes, 5 de agosto de 2024

Las sufragistas en Colombia

Un paso más hacia la equidad: Proyecto de ley reconoce a las sufragistas colombianas


El proyecto de ley 131/23, que será debatido en el Congreso, representa un hito en la lucha por la igualdad de género en Colombia. Al rendir homenaje a las sufragistas, se busca no solo recordar su incansable labor por conquistar el derecho al voto a principios del siglo XX, sino también reconocer las múltiples barreras que enfrentaron y las estrategias innovadoras que emplearon.

La aprobación de esta ley sería un reconocimiento explícito a la deuda histórica que el país tiene con estas mujeres pioneras, cuyas acciones allanaron el camino para que las mujeres colombianas pudieran participar activamente en la vida política del país

domingo, 4 de agosto de 2024

Análisis

¿Pueden las mujeres cambiar la política?

La exministra dice que es hora de cuestionar la forma como se ejercen la política y el poder bajo el dominio de los hombres. Analiza los casos de Kamala Harris, Claudia Sheinbaum y María Corina Machado.

Como sucede cada vez que miramos a Colombia, encontramos que estos diagnósticos se aplican perfectamente en nuestro país, con el agravante de un conflicto interno que se atomiza y cuya solución se hace cada vez más compleja.
La relación entre democracia y política es innegable. Como lo afirma un documento del Instituto Interamericano de Derechos Humanos, “la democracia es una forma de hacer política, de tomar decisiones colectivas o aplicables para toda una sociedad”. Es decir, es un modo de gobernar. Por consiguiente, si la democracia no está funcionando es evidente que hay problemas muy serios en el ejercicio de la política y del poder. 
Para empezar, Odebrecht es tal vez la mayor muestra de la corrupción en la política en América Latina, que involucró a por lo menos siete presidentes, a lo que debe agregarse el diario descubrimiento del perverso uso de recursos públicos en muchos países incluyendo a Colombia.
Es evidente que llegó el momento de cuestionar seriamente la forma como se ejercen la política y el poder en esta parte del mundo, bajo el dominio de los hombres que imponen a las mujeres claros techos de cristal. Hoy se empieza a vislumbrar que esta historia puede cambiar radicalmente. La llegada de mujeres a los más altos niveles del poder político por vías distintas a las tradicionales puede ser el principio de una nueva forma de ejercer la política. Mujeres con mayor autonomía que no tienen que cambiar su esencia, sino que por el contrario el poder que han construido se sustenta precisamente en ser mujer.

Kamala: la ‘vice’ cercana

La región tiene muchos ejemplos positivos, sin embargo, no puede ignorarse lo que está sucediendo en Estados Unidos por su gran influencia en América Latina. Kamala Harris, quien entendió muy bien ese difícil papel de ser vicepresidenta, no compitió con el presidente como lo han hecho otros queriendo tener figuración propia en el momento que no toca, sino que se preparó para reemplazarlo. Su futuro no está definido, pero es evidente que muy rápidamente está compitiendo de manera positiva a pesar de tener el tiempo y otros factores en su contra. Al observar sus acciones, es esa calidez, esa cercanía con el electorado, lo que la diferencia de Trump y lo que puede llevarla al puesto político más importante del mundo.
Se le reconoce que, aunque ha sido fiel a su partido y al presidente, ha defendido posiciones más progresistas como la ampliación de la cobertura en salud, la defensa al derecho al aborto, la reducción de los impuestos a la clase media, la disminución de los precios de los medicamentos y la vivienda asequible. Esto muestra que está cerca de esos sectores de clase media y baja que tanto han perdido en los últimos años en Estados Unidos.
Al volver los ojos a nuestra región se evidencian dos casos muy distintos pero que pueden interpretarse como nuevos caminos que las mujeres están abriendo en el ejercicio de la política. Surge la posibilidad de una nueva forma de gobernar alejada de la arrogancia, de la malversación de recursos públicos, de entender el poder político como un logro personal alejado de la realidad que vive la población.

Claudia 'la aventada'

Claudia Sheinbaum, presidenta electa de México, una mujer brillante, con gran formación académica y con una exitosa trayectoria en lo público, sin duda ha tenido un claro apoyo del actual presidente López Obrador, que la valoró, le dio la oportunidad de prepararse y la apoyó en su elección. Pero por lo anterior no puede subestimarse que desde muy joven mostró liderazgo, independencia y como ella afirma, “siempre he sido muy aventada”.
La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, habla durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México.

Claudia Sheinbaum desde muy joven mostró liderazgo, independencia.

Foto:EFE

Quienes la conocen dicen que no ha cambiado sus convicciones, sino lo que cambió fue el lugar desde donde las ejerce. Pero lo que más debe destacarse es que se reconoce que desde siempre su motivación ha sido la gente. ¿Será que la gente sí ha sido la motivación de nuestros políticos de siempre?

María Corina, estratega

Sin duda la mujer latinoamericana de hoy es María Corina Machado. Empecemos su historia con una anécdota: cuando tenía 44 años y era diputada, interpeló a Hugo Chávez quien le respondió: “usted está fuera de ránking para discutir conmigo, águilas no cazan moscas”. Un caso claro de microagresión contra la mujer, situación que hoy persiste en muchos ámbitos.

Ha recorrido un camino largo, donde ella, según afirman quienes la acompañan en este histórico proceso, también ha cambiado, alejándose cada vez más de la forma tradicional de hacer política, de representar un círculo de la élite hasta llegar al corazón de esas venezolanas viejas alejadas de su familia, de esos jóvenes que solo pueden ir de vez en cuando a la escuela, de esos sectores que hoy representan el 70 % de los pobres de su país.
Es una estratega de la política, solo así hoy puede mostrar el 70 % de las actas de votación, que oculta el Consejo Nacional Electoral dominado por Nicolás Maduro. Es una mujer valiente que se niega a salir de su país aun cuando está claramente amenazada por el régimen.
María Corina Machado en la manifestación de este sábado.

María Corina Machado en la manifestación del 3 de agosto en Venezuela.

Foto:Cortesía

Es generosa porque apoya a quien sí pudo registrarse como candidato, Edmundo González Urrutia, un hombre bueno, con una hoja de vida limpia; los dos tienen a Nicolás Maduro en la mira del mundo. Es una política distinta y esa calidez que caracteriza a muchas mujeres es lo que irradia y lo que la ha convertido en la persona que puede cambiar la forma de hacer política en América Latina.
Su prioridad no es concentrar poder, porque ya lo tiene ganado en una carrera larga de lucha por los derechos de su gente. Ni dinero, ni contratos, ni puestos para los amigos, como son las prioridades de muchos de los políticos latinoamericanos desde hace mucho tiempo.
Esta no es una percepción personal. La politóloga venezolana Paola Bautista, en una entrevista reciente en el diario El País de España, anota que María Corina ha logrado construir una unidad que trasciende a las formaciones políticas y tiene amplio apoyo popular. Y hace una afirmación muy pertinente: “Antes, en los procesos electorales, el centro de la unidad eran los partidos, esa unidad se ha erosionado cuando las formaciones políticas entraron en crisis de representación. La unidad trasciende; es decir, los partidos políticos están incluidos, pero la gran movilizadora y articuladora es ella”.

Replantear la política

Lo que está sucediendo en Venezuela bajo la dirección de María Corina va más allá del debilitamiento y pérdida de legitimidad de un régimen que quiere perpetuarse. Es un replanteamiento de la manera de hacer política, y un llamado a esos partidos obsoletos, misóginos, que han perdido credibilidad y que explican en alto grado la crisis de la democracia en América Latina A pesar de tener visiones políticas distintas, estas tres mujeres, Kamala, Claudia y María Corina, tienen unas características particulares que las diferencian de otras que ya han ocupado la presidencia de sus países. Cabe entonces la pregunta: ¿pueden las mujeres cambiar la política? Independientemente del éxito inmediato o no de esta cruzada de María Corina en Venezuela, el mensaje es claro para las nuevas generaciones de mujeres que incursionen en la política. Se abrió el camino para que sean mujeres, con todo lo que eso significa, especialmente esa capacidad de acercarse a la cotidianidad de la gente y de introducir esa realidad en el contenido social de las políticas macroeconómicas, productivas, ambientales, de justicia, de paz y de todo lo que debe manejarse en altos cargos del poder político.
Seamos optimistas, se acaba así esa subordinación a las agendas masculinas y surge el reto de romper esas miradas que han permitido la corrupción de la política. Es una ventana de oportunidad que se abre y que puede reposicionar la que debe ser la más noble de todas las profesiones, la política, para que vuelva a ser el escenario donde se resuelven de manera pacífica las normales contradicciones que existen en toda sociedad.
En Colombia ya se vislumbran mujeres que entienden que llegó la hora de acelerar ese cambio. Aprovechen esta oportunidad, no desistan ante el primer fracaso, perseveren que esta golpeada sociedad colombiana y latinoamericana no solo se los reconocerá, sino que se los premiará. Ese sí es un verdadero cambio.

sábado, 3 de agosto de 2024

Festival aerobicos

 



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viernes, 2 de agosto de 2024

Olimpicos

 

¿En qué año las mujeres empezaron a participar en los Juegos Olímpicos?

La primera vez que las mujeres pudieron participar en alguna disciplina de los Juegos Olímpicos se tuvieron muchas limitaciones.

La primera vez que las mujeres pudieron participar en alguna disciplina de los Juegos Olímpicos se tuvieron muchas limitaciones.

Foto:Archivo. EL TIEMPO / AFP

Por primera vez, habrá más representantes femeninas que hombres en la delegación de Colombia.a igualdad de género en los 

 ha sido una lucha constante y progresiva desde los albores del siglo XX. Aunque hoy en día es común ver a mujeres competir en todos los niveles y disciplinas de este evento global, no siempre fue así.












En la actualidad, según datos de ONU Mujeres, los Juegos Olímpicos de París 2024 marcan un hito histórico con una participación equitativa del 50 por ciento entre hombres y mujeres.

El año en que las mujeres entraron en la escena olímpica

La primera participación femenina en los Juegos Olímpicos data de París 1900, apenas cuatro años después de la inauguración de los Juegos modernos en 1896. En aquella ocasión, las mujeres representaron solo un 2.2 por ciento del total de atletas, con 22 competidoras de un total de 997. 
La inclusión fue limitada a cinco deportes: tenis, vela, croquet, equitación y patinaje artístico. Estos deportes fueron seleccionados bajo la percepción de que eran apropiados para el supuesto nivel de "feminidad y fragilidad" de las mujeres en ese tiempo, según recoge la Enciclopedia Digital de Historia Europea de la Universidad de París.
Además, el Foro Económico Mundial documenta que a las mujeres se les prohibió participar en pruebas más extenuantes como el atletismo, debido a creencias de una supuesta "debilidad física". Esta situación comenzó a cambiar gracias a los esfuerzos de figuras como Alice Milliat, una pionera del remo y presidenta del centro deportivo femenino Femina Sport en 1912. 
Milliat luchó incansablemente por la inclusión de las mujeres en los Juegos, argumentando que la contribución femenina durante la Primera Guerra Mundial demostraba su capacidad y resistencia, desmintiendo así las nociones de fragilidad y limitación.

Una nueva era para las mujeres en el deporte

El camino hacia la igualdad tomó un giro significativo en 1991, cuando se estableció que cada nuevo deporte incluido en los Juegos debía contar con categorías femeninas. Esta política alcanzó un progreso notable en los Juegos de Londres 2012, donde la participación femenina escaló al 44 por ciento. 
En 2007, la Carta Olímpica fue actualizada para reforzar el compromiso con la promoción de la mujer en el deporte en todos los niveles, un esfuerzo liderado por el Comité Internacional Olímpico para asegurar la igualdad de género.
Ahora, con la edición de París 2024, la igualdad plena en la arena olímpica se ha hecho realidad. Este avance no solo es un triunfo para el deporte, sino que, según el Informe Mundial sobre la Brecha de Género 2023, también simboliza un paso adelante en la eliminación de las diferencias de género, que se traduce en crecimiento e innovación que contribuye con el empoderamiento femenino.
SOFÍA HERNÁNDEZ
El Universal (México) / GDA


Reflexión