jueves, 12 de junio de 2025

Reflexión

La mejor edad de una mujer no se mide en años, sino en la fuerza con la que elige su bienestar. Por lo cual, elige su soltería e independencia en todo sentido: emocional y financiera. No porque esté sola, porque no lo está —somos muchas caminando juntas—, sino porque ha aprendido a valorarse sin depender de validaciones externas.

Y aún si en algún momento lo estuviera, no es soledad: es solitud. Un lujo verdadero, una decisión consciente de habitarse, de escucharse, de crecer desde adentro. Porque estar con una misma, en paz y dignidad, es el acto más poderoso de amor propio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Esperamos sus comentarios

#RespetoMutuo

  𝐄𝐥 𝐚𝐦𝐨𝐫 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐦𝐞𝐬𝐚𝐬 𝐞𝐭𝐞𝐫𝐧𝐚𝐬, 𝐬𝐢𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐜𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐢𝐚𝐫𝐢𝐚𝐬 El amor no es un “p...