Ley Jineth Bedoya: un paso histórico contra la revictimización de las mujeres en Colombia
El Senado de la República aprobó en último debate la denominada Ley Jineth Bedoya, una iniciativa que busca transformar la atención que reciben las mujeres y niñas víctimas de violencias basadas en género cuando acuden a las instituciones del Estado. El proyecto, que obtuvo 52 votos a favor y uno en contra, quedó a la espera de la sanción presidencial para convertirse oficialmente en ley.
La norma nace como respuesta a una realidad que miles de mujeres enfrentan en Colombia: la revictimización institucional. Con frecuencia, quienes denuncian hechos de violencia deben repetir una y otra vez su historia, enfrentarse a cuestionamientos sobre su comportamiento o encontrarse con funcionarios que minimizan la gravedad de las agresiones sufridas.
La ley establece que servidores públicos, contratistas y particulares que ejerzan funciones públicas relacionadas con la atención de casos de violencia de género deberán recibir capacitaciones obligatorias, periódicas y evaluables. Estas formaciones buscarán fortalecer el conocimiento sobre derechos humanos, enfoque de género, atención integral a víctimas y prevención de prácticas discriminatorias dentro de las instituciones.
Además de la capacitación, la iniciativa contempla mecanismos de seguimiento y evaluación para verificar que los conocimientos adquiridos se traduzcan en una atención más humana, respetuosa y efectiva para las víctimas.
Durante la plenaria, la periodista y defensora de derechos humanos Jineth Bedoya Lima, quien inspiró la ley tras años de lucha contra las violencias sexuales y la impunidad, afirmó que esta norma representa una herramienta para proteger la vida de mujeres y niñas en todo el país.
La aprobación de la ley ocurre en un contexto preocupante. Según cifras reportadas por la Fiscalía General de la Nación durante 2025, se registraron 121 feminicidios, 30 transfeminicidios, 15.785 casos de violencia intrafamiliar y 16.947 casos de violencia sexual, evidenciando la urgencia de fortalecer las respuestas institucionales frente a estas violencias.
Más que una reforma administrativa, la Ley Jineth Bedoya busca promover un cambio cultural dentro del Estado: que las víctimas encuentren apoyo, protección y justicia, y no nuevas formas de violencia cuando deciden denunciar. Su implementación representa un avance significativo en la garantía de los derechos de las mujeres y en la construcción de instituciones más sensibles, capacitadas y comprometidas con la equidad de género.
¿Por qué es importante?
- Reconoce la revictimización como una barrera para el acceso a la justicia.
- Obliga a capacitar a quienes atienden casos de violencia de género.
- Busca mejorar la calidad de la atención institucional.
- Fortalece la protección de los derechos de mujeres, niñas y personas diversas.
- Contribuye a prevenir la violencia institucional y la discriminación.
La futura entrada en vigor de esta ley constituye una victoria para los movimientos de mujeres, organizaciones defensoras de derechos humanos y víctimas que durante años han exigido una atención digna, especializada y libre de prejuicios.
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