jueves, 2 de abril de 2026

#AmorPropioFeminista

 饾悁饾惁饾悮饾惈饾惌饾悶 饾悶饾惂 饾惍饾惂 饾惉饾悽饾惉饾惌饾悶饾惁饾悮 饾惇饾惍饾悶 饾惀饾惍饾悳饾惈饾悮 饾悳饾惃饾惂 饾惌饾惍 饾悽饾惂饾惉饾悶饾悹饾惍饾惈饾悽饾悵饾悮饾悵, 饾悶饾惉 饾悵饾悶饾惉饾惃饾悰饾悶饾悵饾悽饾悶饾惂饾悳饾悽饾悮

Te ense帽aron a no quererte:
A odiar tus arrugas, tus curvas, tu tono de piel, tu cuerpo real, tu forma de ser.
A perseguir un ideal imposible, para que nunca seas suficiente.
Porque una mujer segura no compra cremas milagrosas.
Una mujer que se ama no necesita aprobaci贸n constante.
Una mujer libre no es f谩cil de controlar.
Por eso, mirarte al espejo con ternura, sin juicio, sin culpa… es un acto pol铆tico.
Amarte no es vanidad, es resistencia.

mi茅rcoles, 1 de abril de 2026

饾悜饾悶饾悷饾惀饾悶饾惐饾悽饾惃饾惂饾悮:

   

 

饾悇饾惀 饾惄饾惈饾惃饾悰饾惀饾悶饾惁饾悮 饾惂饾惃 饾悶饾惉 饾悶饾惀 饾惌饾悮饾惀饾悶饾惂饾惌饾惃… 饾悶饾惉 饾悶饾惀 饾惄饾惃饾悵饾悶饾惈.

El 60% de quienes estudian arte y humanidades son mujeres.
Pero solo el 13.7% llega a museos y galer铆as.
饾悇饾惉饾惌饾惃 饾惂饾惃 饾悶饾惉 饾悳饾悮饾惉饾惍饾悮饾惀饾悽饾悵饾悮饾悵.
No es que falten mujeres artistas.
饾悶饾惉 饾惇饾惍饾悶 饾惉饾惃饾悰饾惈饾悮饾惂 饾悷饾悽饾惀饾惌饾惈饾惃饾惉.
Filtros que deciden:
✔️ qu茅 se exhibe
✔️ qu茅 se vende
✔️ qu茅 se reconoce
Y esos filtros, hist贸ricamente, han tenido nombre y g茅nero.
饾悑饾悮饾惉 饾惁饾惍饾悾饾悶饾惈饾悶饾惉 饾悳饾惈饾悶饾悮饾惂.
饾悘饾悶饾惈饾惃 饾悶饾惀 饾惉饾悽饾惉饾惌饾悶饾惁饾悮 饾悵饾悶饾悳饾悽饾悵饾悶 饾惇饾惍饾悶́ 饾惎饾悮饾惀饾悶.
Porque cuando el acceso est谩 controlado,
el talento deja de ser suficiente.
馃挰饾悜饾悶饾悷饾惀饾悶饾惐饾悽饾惃饾惂饾悮:
¿Estamos viendo lo mejor del arte…
o solo lo que algunos deciden que veamos?

lunes, 30 de marzo de 2026

Enfoque de Igualdad

 

Hay una idea muy romantizada que se repite mucho:
“脕mame sin importar lo que pase.”
Suena bonito.
Suena profundo.
Pero casi nunca se cuestiona.
Porque amar no es aguantar todo.
No es sostener sola.
No es quedarse… aunque duela.
El problema no es el amor.
El problema es cuando se pide amor incondicional,
pero no se ofrece responsabilidad, respeto ni reciprocidad.
Eso no es amor.
Es comodidad.
Es querer recibir sin hacerse cargo.
Y ah铆 es donde muchas mujeres terminan cargando con todo:
emociones, cuidados, problemas…
mientras del otro lado solo hay exigencia.
Por eso hay que decirlo claro:
El amor no se prueba soportando.
El amor se construye.
Con acuerdos.
Con l铆mites.
Con responsabilidad compartida.
Porque nadie est谩 aqu铆 para amar…
a costa de s铆 misma.

domingo, 29 de marzo de 2026

#EnfoquedeIgualdad

 

Todav铆a hay algo que se sigue diciendo como si fuera normal:
“脡l ayuda con los ni帽os”.
¿Ayuda?
¿Desde cu谩ndo cuidar, criar, alimentar, acompa帽ar…
es una ayuda?
No.
Es responsabilidad.
Porque cuando un padre cuida, no est谩 “apoyando”.
Est谩 haciendo lo que le corresponde.
El problema no es la palabra.
Es lo que revela.
Que seguimos viendo la crianza como tarea principal de las mujeres…
y todo lo que haga un hombre, como extra.
Por eso hay que cambiar la forma en que lo nombramos.
Porque lo que no se nombra bien,
se sigue entendiendo mal.
No es ayuda.
se llama paternidad.
Y cuando se ejerce de verdad,
No se aplaude como algo excepcional.

Se reconoce como lo b谩sico.

viernes, 27 de marzo de 2026

Mujeres con ciencia

 

A pesar de los esfuerzos institucionales para reducir las desigualdades de g茅nero, la segregaci贸n en el mercado laboral sigue siendo un factor clave de la brecha salarial de g茅nero. En Espa帽a, por ejemplo, menos del 20 % de las personas que trabajan en programaci贸n inform谩tica y analistas de software son mujeres, mientras que los hombres representan solo alrededor del 5 % del profesorado de educaci贸n infantil.

martes, 24 de marzo de 2026

Comunicado


El reciente comunicado de Caracol Televisi贸n abre m谩s preguntas de las que responde. En un texto breve y cuidadosamente redactado, el canal confirma la terminaci贸n del v铆nculo laboral con dos periodistas, Ricardo Orrego y Jorge Alfredo Vargas, en medio de denuncias de acoso que, aunque no se detallan, ya han generado una profunda preocupaci贸n en la opini贸n p煤blica.

Lo que est谩 en juego aqu铆 no es solo una decisi贸n administrativa o contractual. Es un asunto estructural: c贸mo las grandes organizaciones medi谩ticas enfrentan las denuncias de violencia y acoso dentro de sus propios entornos laborales. El comunicado insiste en t茅rminos como “respeto”, “confidencialidad” e “independencia”, pero evita profundizar en los hechos, en las medidas concretas de protecci贸n a las posibles v铆ctimas o en los mecanismos de investigaci贸n.

Ese silencio institucional, aunque jur铆dicamente comprensible, resulta insuficiente en un contexto social donde las violencias basadas en g茅nero y poder han dejado de ser toleradas. Hoy, m谩s que nunca, la ciudadan铆a exige claridad, acciones contundentes y garant铆as reales para quienes denuncian.

No es un tema menor que se trate de figuras p煤blicas. Los medios de comunicaci贸n no solo informan: tambi茅n construyen referentes, narrativas y confianza social. Cuando surgen denuncias en su interior, la respuesta no puede limitarse a decisiones internas sin mayor explicaci贸n. La transparencia no es opcional; es parte del compromiso 茅tico con la audiencia.

Adem谩s, el comunicado reconoce algo clave: “a quienes han alzado la voz… sabemos que hacerlo no es f谩cil”. Esta frase, aunque breve, evidencia una realidad contundente: denunciar implica riesgos, miedo y muchas veces revictimizaci贸n. Por eso, no basta con escuchar; es necesario garantizar procesos seguros, acompa帽amiento efectivo y resultados verificables.

Este no es momento de callar. Es momento de preguntar:

  • ¿Qu茅 protocolos se activaron?
  • ¿Qu茅 garant铆as tienen las personas denunciantes?
  • ¿Qu茅 cambios estructurales se implementar谩n para evitar que estas situaciones se repitan?

El pa铆s no solo observa lo que ocurri贸, sino c贸mo se responde. Y en esa respuesta se mide el verdadero compromiso con la dignidad, la justicia y la transformaci贸n de las culturas laborales.

Porque cuando se trata de acoso, el silencio nunca es neutral. Siempre favorece a alguien. Y hoy, Colombia est谩 exigiendo que sea la verdad la que tenga la 煤ltima palabra.

lunes, 23 de marzo de 2026

Enfoque de Igualdad

 

饾棙饾棢 饾棧饾棙饾棪饾棦 饾棥饾棦 饾棙饾棪 饾棪饾棞饾棥饾棦́饾棥饾棞饾棤饾棦 饾棗饾棙 饾棪饾棓饾棢饾棬饾棗
Nos ense帽aron a mirar el cuerpo como si fuera un examen.
Como si el n煤mero en la b谩scula definiera cu谩nto vales… o qu茅 tan “bien” est谩s.
饾棧饾棽饾椏饾椉 饾棽饾榾饾椉 饾椈饾椉 饾棽饾榾 饾榾饾棶饾椆饾槀饾棻, 饾棽饾榾 饾棸饾椉饾椈饾榿饾椏饾椉饾椆.
Control sobre los cuerpos de las mujeres.
Control disfrazado de “preocupaci贸n”.
Violencia normalizada en comentarios, diagn贸sticos y miradas.
¿Cu谩ntas veces te han hecho sentir que tu cuerpo est谩 mal?
¿Cu谩ntas veces te han reducido a un n煤mero?
饾棢饾棶 饾榾饾棶饾椆饾槀饾棻 饾椈饾椉 饾榾饾棽 饾槂饾棽, 饾椈饾椉 饾榾饾棽 饾椊饾棽饾榾饾棶, 饾椈饾椉 饾榾饾棽 饾椃饾槀饾槆饾棿饾棶.
Se vive, se cuida, se construye desde el respeto.
Porque s铆:
Hay cuerpos grandes saludables.
Hay cuerpos delgados enfermos.
Y hay una sociedad obsesionada con opinar sobre cuerpos que no le pertenecen.
饾棙饾椆 饾椊饾椏饾椉饾棷饾椆饾棽饾椇饾棶 饾椈饾椉 饾棽饾榾 饾榿饾槀 饾棸饾槀饾棽饾椏饾椊饾椉.
Es la violencia que lo vigila, lo mide y lo juzga.
Hoy recordamos algo b谩sico, pero inc贸modo para muchos:
饾棫饾槀 饾棸饾槀饾棽饾椏饾椊饾椉 饾椈饾椉 饾棽饾榾 饾椊饾槀́饾棷饾椆饾椂饾棸饾椉.
饾棳 饾榿饾槀 饾榾饾棶饾椆饾槀饾棻 饾椈饾椉 饾棽饾榾 饾槀饾椈 饾棽饾榾饾椊饾棽饾棸饾榿饾棶́饾棸饾槀饾椆饾椉.

Cr茅dito de imagen:
Liberal Jane Illustration

domingo, 22 de marzo de 2026

饾悇饾惂饾悷饾惃饾惇饾惍饾悶 饾悵饾悶 饾悎饾悹饾惍饾悮饾惀饾悵饾悮饾悵 饾悁.饾悅.

 

¿Cu谩ntas veces has escuchado esto?
“Es que elegiste mal.”
Y con esa frase…
te cargan todo el peso.
Como si amar fuera un examen.
Como si confiar fuera un error.
Como si todo dependiera solo de ti.
Pero hay algo que casi nunca se dice:
饾惂饾惃 饾惌饾惃饾悵饾惃 饾惉饾悶 饾惌饾惈饾悮饾惌饾悮 饾悵饾悶 “饾悶饾惀饾悶饾悹饾悽饾惈 饾惁饾悮饾惀”.
Tambi茅n existe alguien que decidi贸
饾惂饾惃 饾悮饾惁饾悮饾惈 饾悰饾悽饾悶饾惂,
饾惂饾惃 饾悳饾惍饾悽饾悵饾悮饾惈,
饾惂饾惃 饾悺饾悮饾悳饾悶饾惈饾惉饾悶 饾悳饾悮饾惈饾悹饾惃.
Y eso no es tu responsabilidad.
Porque el problema no es que t煤 hayas sentido.
El problema es que alguien
饾惂饾惃 饾惉饾惍饾惄饾惃 饾悶饾惉饾惌饾悮饾惈 饾悮 饾惀饾悮 饾悮饾惀饾惌饾惍饾惈饾悮 饾悵饾悶 饾悶饾惉饾悶 饾悮饾惁饾惃饾惈.
Deja de explicarte.
Deja de justificar.
Deja de culparte.
饾悵饾悶饾悾饾悮 饾悵饾悶 饾悳饾悮饾惈饾悹饾悮饾惈 饾悳饾惍饾惀饾惄饾悮饾惉 饾惇饾惍饾悶 饾惂饾惃 饾惌饾悶 饾悳饾惃饾惈饾惈饾悶饾惉饾惄饾惃饾惂饾悵饾悶饾惂.
Porque amar no deber铆a doler as铆.

Y entender eso…
tambi茅n es empezar a liberarte.

viernes, 20 de marzo de 2026

#Igualdad

 El trabajo invisible que sostiene el mundo: una deuda hist贸rica con las mujeres

“El mundo se sostiene en trabajo gratis: las mujeres hacen el 76,2% de los cuidados no remunerados”. Esta cifra, presentada por la Organizaci贸n Internacional del Trabajo en 2024, no solo revela una desigualdad estructural: expone una realidad profundamente normalizada que atraviesa la vida cotidiana de millones de mujeres en Colombia y el mundo.

Hablar de cuidados es hablar de sostener la vida. Cocinar, limpiar, cuidar a ni帽as, ni帽os, personas mayores o enfermas, gestionar el hogar, acompa帽ar emocionalmente… son tareas esenciales para el funcionamiento de la sociedad. Sin embargo, estas labores han sido hist贸ricamente invisibilizadas, desvalorizadas y, sobre todo, no remuneradas.

La carga desigual del cuidado

El dato es contundente: m谩s de tres cuartas partes del trabajo de cuidados recaen sobre las mujeres. Esto no es casualidad, sino el resultado de una construcci贸n social que ha asignado roles de g茅nero de manera desigual, limitando las oportunidades de las mujeres en 谩mbitos como la educaci贸n, el empleo y la participaci贸n pol铆tica.

El tiempo dedicado al cuidado no remunerado implica, muchas veces, jornadas dobles o triples. Mientras los sistemas econ贸micos contabilizan la productividad en t茅rminos monetarios, ignoran el aporte silencioso que sostiene la vida diaria.

Lo que no se nombra, no se transforma.

Desde la Revista 1+Uno Mujer, insistimos en la necesidad de nombrar el trabajo de cuidado como trabajo. Reconocerlo es el primer paso para redistribuirlo y garantizar condiciones m谩s justas.

Esto implica avanzar hacia pol铆ticas p煤blicas que promuevan sistemas de cuidado, corresponsabilidad entre el Estado, la sociedad, el mercado y los hogares, as铆 como cambios culturales que cuestionen la idea de que cuidar es una obligaci贸n natural de las mujeres.

Hacia una sociedad que cuide y reconozca

Visibilizar esta realidad no es solo una tarea estad铆stica: es un acto pol铆tico. Significa poner en el centro la vida, el bienestar y la dignidad. Significa entender que sin cuidados no hay econom铆a, no hay desarrollo, no hay futuro.

La cifra del 76,2% no puede ser solo un dato m谩s. Debe ser un llamado urgente a transformar las estructuras que sostienen la desigualdad.

Porque si el mundo se sostiene en el trabajo invisible de las mujeres,
tambi茅n debe transformarse para reconocerlo, redistribuirlo y dignificarlo.

martes, 17 de marzo de 2026

 

Primer encuentro de la Red Nacional de Casas Refugio 2026
Un espacio de intercambio de experiencias y fortalecimiento del trabajo que realizan las Casas Refugio en el pa铆s.
En este encuentro virtual contaremos con:
✨ Presentaci贸n de la experiencia de la Casa Refugio del departamento de Nari帽o.
✨ Socializaci贸n de la Resoluci贸n 860 del Ministerio de Igualdad y Equidad sobre medidas de emergencia para mujeres en riesgo de feminicidio y para las familias y personas dependientes de las v铆ctimas.
馃搮Jueves 19 de marzo de 2026
馃晵 3:00 p.m. a 5:00 p.m.
馃敆 Link de inscripci贸n: En c贸digo QR.

lunes, 16 de marzo de 2026

“Eres madre y padre a la vez”.

 

Durante a帽os nos han repetido una frase que parece un elogio:
“Eres madre y padre a la vez”.
Pero si lo pensamos con calma…
eso no es un reconocimiento, es una forma elegante de normalizar el abandono.
Porque cuando una mujer tiene que hacerlo todo sola —criar, cuidar, trabajar, educar, sostener emocionalmente— no es porque tenga “superpoderes”.
Es porque alguien decidi贸 no asumir su responsabilidad.
Y a ese abandono muchas veces la sociedad lo disfraza de destino, de sacrificio o incluso de virtud.
Pero hay que decirlo claro:
No es hero铆smo.
Es explotaci贸n emocional y social.
Cuando un hombre puede procrear y desaparecer sin consecuencias, mientras una mujer carga con todo, no estamos hablando de amor ni de familia.
Estamos hablando de privilegio masculino.
Y cuestionarlo no es atacar a los hombres.
Es algo mucho m谩s simple y m谩s justo:
exigir corresponsabilidad.
Porque criar no deber铆a ser una condena para una sola persona.
Y porque ning煤n sistema que normaliza el abandono masculino puede llamarse justo.
La maternidad no deber铆a significar hacerlo todo sola.


domingo, 15 de marzo de 2026

#Igualdad

 

Y todo empez贸 porque un presidente de EEUU fue exhibido como p3d0f1lo y enojado, comenz贸 la guerra en todo el mundo. La guerra no justifica la violencia sexual.

s谩bado, 14 de marzo de 2026

Feminismo

饾悆饾悇饾悡饾悜饾悁饾悞 饾悆饾悇 饾悡饾悗饾悆饾悗 饾悊饾悜饾悁饾悕 饾悇饾悆饾悢饾悅饾悁饾悡饾悎饾悗́饾悕 饾悈饾悇饾悓饾悎饾悕饾悎饾悞饾悡饾悁. 饾悢饾悕饾悁 饾悇饾悆饾悢饾悅饾悁饾悅饾悎饾悗́饾悕 饾悈饾悇饾悓饾悎饾悕饾悎饾悞饾悡饾悁

Durante muchos a帽os se repiti贸 una frase que dec铆a:
“Detr谩s de todo gran hombre hay una gran mujer”.
Pero casi siempre se dec铆a como si esa mujer tuviera que quedarse atr谩s, en silencio, cuidando, apoyando, sosteniendo… sin reconocimiento.
El feminismo cambia esa mirada.
Nos recuerda algo muy sencillo:
los hombres que respetan a las mujeres no nacen as铆, se educan as铆.
Un hombre que:
no se burla de las mujeres,
no cree que mandar es cosa de hombres,
comparte los cuidados,
escucha, respeta y aprende…
casi siempre creci贸 con una educaci贸n que le ense帽贸 igualdad.
Y eso tiene nombre:
饾悶饾悵饾惍饾悳饾悮饾悳饾悽饾惃́饾惂 饾悷饾悶饾惁饾悽饾惂饾悽饾惉饾惌饾悮.
No se trata de odiar a los hombres.
Se trata de educar a los hombres para que no necesiten sentirse superiores.
Porque la verdad es muy simple:
饾悇饾惀 饾悷饾悶饾惁饾悽饾惂饾悽饾惉饾惁饾惃 饾惂饾惃 饾悵饾悶饾悰饾悽饾惀饾悽饾惌饾悮 饾悮 饾惀饾惃饾惉 饾悺饾惃饾惁饾悰饾惈饾悶饾惉.
饾悑饾惃饾惉 饾悺饾悮饾悳饾悶 饾惁饾悶饾悾饾惃饾惈饾悶饾惉 饾惄饾悶饾惈饾惉饾惃饾惂饾悮饾惉.
Y cuando eso pasa,
no hay mujeres detr谩s.
Caminamos al lado.

viernes, 13 de marzo de 2026

Denuncia ciudadana

Denuncia ciudadana

Desde la Revista 1+Uno Mujer, Medio de Comunicaci贸n Comunitario, hacemos p煤blica nuestra preocupaci贸n frente a una presunta vulneraci贸n de derechos que afecta al Colectivo de Mujeres Cuidadoras de Servihuerta en la localidad de Usaqu茅n.

Este proceso organizativo, integrado mayoritariamente por mujeres, muchas de ellas mujeres mayores, ha construido durante a帽os un espacio de agroecolog铆a urbana, cuidado comunitario, tejido social y acompa帽amiento entre mujeres en la Servihuerta ubicada en el CDC Sim贸n Bol铆var.

Sin embargo, el colectivo ha denunciado situaciones que podr铆an constituir afectaciones a derechos fundamentales como:

El derecho a la participaci贸n ciudadana
La autonom铆a organizativa de los procesos comunitarios
El derecho de las mujeres a una vida libre de violencias
El derecho a una comunicaci贸n institucional clara y respetuosa

Seg煤n lo expuesto por las integrantes del colectivo en el documento “Manifiesto y peticiones Servihuerta”, se han presentado decisiones institucionales unilaterales sobre el uso del espacio, insumos, herramientas, cultivos y horarios, sin procesos adecuados de concertaci贸n con quienes han sostenido este proceso comunitario durante a帽os.

Estas situaciones no solo desconocen la trayectoria de un proceso organizativo liderado por mujeres, sino que tambi茅n afectan un espacio que ha sido clave para el cuidado emocional, la solidaridad y la autonom铆a de sus integrantes.

馃摙 Ante esta situaci贸n, el Colectivo de Mujeres Cuidadoras de Servihuerta ha convocado a una mesa de trabajo interinstitucional para buscar soluciones y garantizar el respeto de sus derechos.

Desde Revista 1+Uno Mujer reiteramos la importancia de escuchar a las mujeres organizadas del territorio, respetar sus procesos comunitarios y garantizar el di谩logo institucional con enfoque de derechos.

Porque defender los espacios comunitarios de las mujeres es defender la democracia y el tejido social en nuestros territorios.


 

mi茅rcoles, 11 de marzo de 2026

#8M

 


No tenemos que caernos bien para reconocernos el derecho a vivir.
Hay mujeres con las que no coincidimos.
Mujeres que piensan distinto.
Mujeres con historias, posturas o decisiones que quiz谩 nunca compartir铆amos.
Pero hay algo que no est谩 en debate:
饾棪饾槀 饾棻饾棽饾椏饾棽饾棸饾椀饾椉 饾棶 饾棽饾榾饾榿饾棶饾椏 饾槂饾椂饾槂饾棶饾榾.
Porque el problema nunca ha sido si una mujer te agrada o no.
El problema es un sistema donde ser mujer sigue siendo un factor de riesgo.
Donde cada d铆a hay mujeres que no regresan a casa.
Donde hay mujeres que son silenciadas por la violencia.
Donde la vida de muchas sigue siendo tratada como desechable.
Por eso el 8M no se trata de simpat铆a.
Se trata de 饾椃饾槀饾榾饾榿饾椂饾棸饾椂饾棶, 饾榾饾棽饾棿饾槀饾椏饾椂饾棻饾棶饾棻 饾槅 饾棻饾椂饾棿饾椈饾椂饾棻饾棶饾棻.
Podemos no compartir la vida.
Podemos no compartir ideas.
Pero algo s铆 debemos compartir como sociedad:
饾棙饾椆 饾棸饾椉饾椇饾椊饾椏饾椉饾椇饾椂饾榾饾椉 饾棻饾棽 饾椌饾槀饾棽 饾椈饾椂饾椈饾棿饾槀饾椈饾棶 饾椇饾槀饾椃饾棽饾椏 饾棻饾棽饾棷饾棽饾椏饾椂́饾棶 饾榾饾棽饾椏 饾棶饾椏饾椏饾棽饾棷饾棶饾榿饾棶饾棻饾棶 饾棻饾棽 饾椆饾棶 饾槂饾椂饾棻饾棶.
Porque incluso cuando no las queremos en nuestra vida…
饾棢饾棓饾棪 饾棨饾棬饾棙饾棩饾棙饾棤饾棦饾棪 饾棖饾棦饾棥 饾棭饾棞饾棗饾棓.

lunes, 9 de marzo de 2026

Las mujeres en la Cultura.

                   

Las mujeres en la cultura: participaci贸n, brechas y desaf铆os en el sector cultural colombiano

En el marco del D铆a Internacional de la Mujer, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes present贸 una caracterizaci贸n basada en los datos registrados en la plataforma Soy Cultura, con el prop贸sito de visibilizar la participaci贸n de las mujeres en el sector cultural del pa铆s y abrir un espacio de reflexi贸n sobre sus condiciones, oportunidades y desaf铆os.

Los datos permiten comprender mejor el papel que desempe帽an las mujeres dentro del ecosistema cultural colombiano y, al mismo tiempo, evidencian las desigualdades estructurales que a煤n persisten en t茅rminos de ingresos, seguridad social y acceso a condiciones laborales dignas.

La participaci贸n de las mujeres en el sector cultural

Seg煤n la informaci贸n recopilada, en Soy Cultura se registran 240.918 agentes culturales, de los cuales 110.685 son mujeres, lo que representa aproximadamente el 46% del total.

Este dato muestra una participaci贸n significativa de las mujeres dentro del campo cultural, aunque todav铆a ligeramente por debajo de la paridad.

Adem谩s, el registro tambi茅n reconoce la diversidad de identidades dentro del sector cultural:

  • 286 personas se reconocen como mujeres trans.

  • 12,1% de las mujeres se identifican como negras o afrodescendientes.

  • 7,8% como ind铆genas.

  • 0,7% como palenqueras o raizales.

  • 0,1% como gitanas.

  • 2,7% de las mujeres registradas indicaron tener alg煤n tipo de discapacidad.

Estos datos evidencian que el sector cultural es tambi茅n un espacio de diversidad social, 茅tnica y territorial.

Distribuci贸n territorial de las mujeres en la cultura

El registro de mujeres en el sector cultural se concentra principalmente en zonas urbanas.

De acuerdo con la caracterizaci贸n:

  • 79,5% de las mujeres registradas viven en 谩reas urbanas

  • 19,2% en zonas rurales

  • 1,2% no report贸 informaci贸n.

Adem谩s, ocho de cada diez mujeres registradas viven en Bogot谩 y departamentos como Antioquia, Cundinamarca, Nari帽o y Valle del Cauca, territorios que concentran cerca del 50% del total de registros.

Esta concentraci贸n evidencia las desigualdades territoriales en el acceso a oportunidades culturales y en los procesos de registro y formalizaci贸n del trabajo cultural.

Ciclo de vida: mujeres j贸venes y adultas lideran el sector

La participaci贸n femenina dentro del sector cultural se concentra principalmente en las etapas productivas de la vida:

  • Adultez (29–59 a帽os): 48,6%

  • Juventud (18–28 a帽os): 42,5%

  • Personas mayores (60+): 8,5%

Estos datos muestran que el sector cultural cuenta con una presencia significativa de mujeres j贸venes y adultas que desarrollan procesos creativos, pedag贸gicos, art铆sticos y comunitarios en distintos territorios.

Las ocupaciones culturales m谩s frecuentes

Las mujeres participan en m煤ltiples 谩reas del campo cultural. Entre las diez ocupaciones m谩s frecuentes se destacan:

  1. Gestora cultural (13,6%)

  2. Instructora, formadora o docente de las artes (9,2%)

  3. Bailarina (4,53%)

  4. Actriz (3,69%)

  5. Cantante (2,78%)

  6. Bailarina de danzas tradicionales y folcl贸ricas (2,26%)

  7. Artista audiovisual (2,19%)

  8. Int茅rprete de instrumento musical (1,89%)

  9. Pintora (1,68%)

  10. Investigadora (1,61%)

Estos datos muestran que el liderazgo femenino no solo se expresa en la creaci贸n art铆stica, sino tambi茅n en procesos de gesti贸n, formaci贸n e investigaci贸n cultural, fundamentales para el sostenimiento del sector.

Educaci贸n: alta formaci贸n, pero con desigualdades

El an谩lisis del nivel educativo revela que una gran parte de las mujeres del sector cultural cuenta con educaci贸n formal (74,4%), mientras que

  • 15,9% no responde o no reporta informaci贸n.

  • 4,3% corresponde a formaci贸n informal.

  • 2,5% indica no tener formaci贸n.

Esto sugiere que el campo cultural colombiano cuenta con una base importante de mujeres con formaci贸n acad茅mica y profesional.

Sin embargo, esta formaci贸n no se traduce necesariamente en mejores condiciones econ贸micas.

Brechas de ingresos en el sector cultural

Uno de los hallazgos m谩s relevantes del estudio es la brecha de ingresos entre hombres y mujeres, presente en todos los niveles de educaci贸n formal.

El informe se帽ala que:

En todos los niveles educativos, los ingresos de las mujeres son inferiores a los de los hombres.

Esta desigualdad se explica, en parte, por una mayor proporci贸n de mujeres sin ingresos dentro del sector cultural, lo que evidencia las dificultades de sostenibilidad econ贸mica para muchas trabajadoras del arte y la cultura.

Mujeres que trabajan en cultura sin recibir ingresos

El an谩lisis tambi茅n muestra que existe un porcentaje importante de mujeres que desarrollan actividades culturales sin recibir remuneraci贸n econ贸mica.

En varios niveles educativos, el porcentaje de mujeres sin ingresos es significativamente mayor que el de los hombres, lo que refleja din谩micas de precarizaci贸n laboral y de trabajo cultural no remunerado.

Seguridad social: una deuda hist贸rica con las trabajadoras culturales

Las cifras relacionadas con la seguridad social evidencian una situaci贸n preocupante.

Salud

En el sistema de salud:

  • 45,11% se encuentra en r茅gimen subsidiado.

  • 37,37% en r茅gimen contributivo

  • 11,77% no tiene afiliaci贸n

  • Otros porcentajes corresponden a reg铆menes especiales o no respuesta

Esto significa que casi la mitad de las mujeres del sector cultural dependen del r茅gimen subsidiado, lo que refleja condiciones laborales inestables o ingresos irregulares.

Pensiones

La situaci贸n es a煤n m谩s cr铆tica en materia pensional:

  • 47,04% de las mujeres no cotiza al sistema de pensiones

  • 21,68% est谩 en fondos privados.

  • 17,54% en Colpensiones

  • 13,76% no responde.

Esto indica que casi la mitad de las mujeres del sector cultural no tiene protecci贸n para la vejez, una realidad asociada a la informalidad laboral que caracteriza a gran parte del trabajo cultural.

Cultura, desigualdad y resistencia

La caracterizaci贸n de Las mujeres en la cultura no solo permite dimensionar la presencia femenina en el sector, sino tambi茅n evidenciar las brechas estructurales que atraviesan el trabajo art铆stico y cultural en Colombia.

Las mujeres son gestoras, creadoras, maestras, investigadoras y portadoras de saberes. Sostienen procesos culturales en barrios, comunidades, escuelas y territorios rurales. Sin embargo, muchas de ellas lo hacen en condiciones de precariedad laboral, informalidad y desigualdad econ贸mica.

Reconocer su aporte es fundamental, pero tambi茅n lo es avanzar hacia pol铆ticas p煤blicas culturales con enfoque de g茅nero, que garanticen mejores condiciones laborales, acceso a seguridad social y oportunidades reales de sostenibilidad para quienes hacen posible la vida cultural del pa铆s.

Porque detr谩s de cada proceso art铆stico, de cada danza, de cada canci贸n y de cada espacio cultural comunitario, hay mujeres que crean, ense帽an, organizan y transforman el territorio.

#AmorPropioFeminista

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