No tenemos que caernos bien para reconocernos el derecho a vivir.
Hay mujeres con las que no coincidimos.
Mujeres que piensan distinto.
Mujeres con historias, posturas o decisiones que quizá nunca compartiríamos.
Pero hay algo que no está en debate:
𝗦𝘂 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼 𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗮𝗿 𝘃𝗶𝘃𝗮𝘀.
Porque el problema nunca ha sido si una mujer te agrada o no.
El problema es un sistema donde ser mujer sigue siendo un factor de riesgo.
Donde cada día hay mujeres que no regresan a casa.
Donde hay mujeres que son silenciadas por la violencia.
Donde la vida de muchas sigue siendo tratada como desechable.
Por eso el 8M no se trata de simpatía.
Se trata de 𝗷𝘂𝘀𝘁𝗶𝗰𝗶𝗮, 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱 𝘆 𝗱𝗶𝗴𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱.
Podemos no compartir la vida.
Podemos no compartir ideas.
Pero algo sí debemos compartir como sociedad:
𝗘𝗹 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗼𝗺𝗶𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗶𝗻𝗴𝘂𝗻𝗮 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿 𝗱𝗲𝗯𝗲𝗿𝗶́𝗮 𝘀𝗲𝗿 𝗮𝗿𝗿𝗲𝗯𝗮𝘁𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮.
Porque incluso cuando no las queremos en nuestra vida…
𝗟𝗔𝗦 𝗤𝗨𝗘𝗥𝗘𝗠𝗢𝗦 𝗖𝗢𝗡 𝗩𝗜𝗗𝗔.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Esperamos sus comentarios