Decir que “el amor se demuestra trabajando de sol a sol” suena bonito, pero incompleto.
Porque trabajar mucho no sustituye estar presente, escuchar, acompañar y criar.
El amor no paga facturas, cierto.
Pero solo pagar facturas tampoco cría.
La paternidad no se mide en horas de trabajo, sino en responsabilidad compartida: económica, emocional y cotidiana.
Lo demás es confundir sacrificio con cercanía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Esperamos sus comentarios