jueves, 11 de noviembre de 2021

Mujeres de Ciencia

 

De mayor quiero ser… científica

De mayor quiero ser científica es una de las acciones vinculadas a la iniciativa de divulgación científica Científicas en Biomedicina, una carrera de fondo. El principal objetivo de este proyecto es acercar a la sociedad la investigación biomédica, tecnológica e innovadora realizada por mujeres. Para conseguirlo, Científicas en Biomedicina, una carrera de fondo se acerca a  los medios de comunicación.

La iniciativa Científicas en Biomedicina, una carrera de fondo está coordinada por Joana Magalhaes del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña-INIBIC, y financiada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).

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De mayor quiero ser científica es una serie de diez cortos audiovisuales en los que una joven científica y su hija conversan, dando a conocer a través de situaciones cotidianas el perfil de diferentes profesionales de la biomedicina. Estos cortos ya se están emitiendo en el canal V Televisión.

La serie permitirá la comprensión de las tareas que desempeñan las profesionales de diferentes áreas de la biomedicina, relacionándolas con competencias STEAM (del inglés Science, Technology, Engineering, Arts and Mathematics) como son las matemáticas, las ingenierías, la computación e incluso el arte. Con esta miniserie se pretende generar la asociación de ideas o conceptos conocidos con su aplicación en la vida real profesional, para el fomento de vocaciones científicas, estimulando una visión atractiva de una biomedicina interdisciplinar y reforzando estereotipos positivos sobre las mujeres en ámbitos científicos-técnicos.



miércoles, 10 de noviembre de 2021

Todo para el maestro



La ucraniana Anna Muzychuk, triple campeona del mundo de ajedrez, perderá todos sus títulos. Se niega a participar y a defender su título en el mundial de Arabia Saudí en solidaridad con la lamentable situación de las mujeres en ese país, y porque no acepta ni llevar velo ni ser acompañada por un hombre cada vez que sale del hotel.
No es la primera vez que se niega a participar en un certamen celebrado en países árabes, donde la mujer en palabras textuales de la jugadora son consideradas: "ciudadanas de segunda".
Muestra su desacuerdo a tener que participar vestida con un estricta indumentaria obligatoria para las mujeres y a no poder salir y actuar con plena libertad durante el periodo de tiempo que dura el campeonato.
Ninguna mujer será libre mientras siga habiendo mujeres sometidas.

martes, 9 de noviembre de 2021

El ensayo que lo cambió todo


A 90 años de la habitación propia de Virginia Woolf

Es uno de los textos capitales del feminismo y fue publicado por primera vez el 24 de octubre de 1929, basado en una serie de conferencias que Virginia Woolf desarrolló en el Newnham College y el Girton College, ambas universidades femeninas de la Universidad de Cambridge.​

A 90 años de la habitación propia de Virginia Woolf

Por Valeria Tentoni.

 

 

 

"Una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas": desde allí parte uno de los ensayos capitales del feminismo. Fue publicado por primera vez el 24 de octubre de 1929, basado en una serie de conferencias que Virginia Woolf desarrolló en el Newnham College y el Girton College, ambas universidades femeninas de la Universidad de Cambridge.​

"¿Por qué los hombres bebían vino y las mujeres agua? ¿Por qué era un sexo tan próspero y el otro tan pobre? ¿Qué efecto tiene la pobreza sobre la novela? ¿Qué condiciones son necesarias a la creación de obras de arte?", se preguntó la autora de obras como Las olas, Orlando, Al faro y La señora Dalloway, una de las grandes renovadores de la novela moderna.

Woolf también fue editora, publicando libros de autoras también fundamentales como Katherine Mansfield. A los treinta se casó con Leonard Woolf, un economista con el que compartía lo que se conoció como "el grupo de Bloomsbury." El matrimonio fundó, en 1917, la editorial Hogarth Press: además de a Mansfield, y de la obra de la propia Virginia, publicaron obras de T. S. Eliot y Sigmund Freud. Esos días están relatados en sus diarios

Como editora, sabía de los valores que custodiaba. En Una habitación propia leemos: "Escribir una obra genial es casi una proeza de una prodigiosa dificultad. Todo está en contra de la probabilidad de que salga entera e intacta de la mente del escritor. Las circunstancias materiales suelen estar en contra. Los perros ladran; la gente interrumpe; hay que ganar dinero; la salud falla. La notoria indiferencia del mundo acentúa además estas dificultades y las hace más pesadas aún de soportar. El mundo no le pide a la gente que escriba poemas, novelas, ni libros de Historia; no los necesita. No le importa nada que Flaubert encuentre o no la palabra exacta ni que Carlyle verifique escrupulosamente tal o cual hecho. Naturalmente, no pagará por lo que no quiere. Y así el escritor —Keats, Flaubert, Carlyle— sufre, sobre todo durante los años creadores de la juventud, toda clase de perturbaciones y desalientos. Una maldición, un grito de agonía sube de estos libros de análisis y confesión. «Grandes poetas muertos en su tormento»: ésta es la carga que lleva su canción. Si algo sale a la luz a pesar de todo, es un milagro y es probable que ni un solo libro nazca entero y sin deformidades, tal como fue concebido. Pero, para la mujer, pensé mirando los estantes vacíos, estas dificultades eran infinitamente más terribles. Para empezar, tener una habitación propia, ya no digamos una habitación tranquila y a prueba de sonido, era algo impensable aun a principios del siglo diecinueve, a menos que los padres de la mujer fueran excepcionalmente ricos o muy nobles". 

Virginia Woolf vivió entre enero de 1882 y marzo de 1941, en Inglaterra. "La indiferencia del mundo, que Keats, Flaubert y otros han encontrado tan difícil de soportar, en el caso de la mujer no era indiferencia, sino hostilidad. El mundo no le decía a ella como les decía a ellos: «Escribe si quieres; a mí no me importa nada.» El mundo le decía con una risotada: «¿Escribir? ¿Para qué quieres tú escribir?»", se lee en su ensayo capital. 

"La vigencia y la cercanía de Virginia Woolf tienen que ver con la imposibilidad de permanecer indiferentes ante una escritora que ha difuminado los límites entre lo público, lo político y lo privado; entre ficción, historia y biografía; pero también con el interés por dilucidar al ser humano que se expresa a través de sus diarios y cartas. El tiempo transcurrido desde su muerte, lejos de convertirla en polvo y ceniza, ha construido una imagen cambiante, le ha otorgado una vida nueva", escribió Irene Chikiar Bauer.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Entrevista

 Entrevista a la escritora para niños y docente afrocolombiana Mary Grueso

Hemos tenido el honor de entrevistar a Mary grueso. Nacida en el Corregimiento de Chuare Napi, en Guapi, en el departamento del Cauca, Mary es considerada una de las voces más fuertes del Pacífico Colombiano. Maestra, narradora oral y poeta afrocolombiana, nieta de personas esclavizadas, Mary es una mujer que cuenta con una vida académica bastante extensa.

En alusión a uno de tus hermosos poemas “De dónde soy” me gustaría empezar esta entrevista preguntándote ¿Quién es Mary Grueso Romero? ¿Podrías contarnos de ti y de tus raíces africanas? ¿Dónde naciste y creciste? ¿De dónde son tus padres y tus abuelos? (0 min 24 segundos)

Muy interesante la pregunta. Mary Grueso Romero es una mujer negra del Pacífico colombiano. Nací en un pueblo del departamento del Cauca, que se llama Guapi. Mis padres y mis abuelos son de Guapi y pertenecemos a la diaspora africana.

Como digo en un poema, no sé de dónde vengo. Ese es el gran interrogante. Porque no puedo decir que soy de tal o cual parte del continente. Lo único que sé es que soy procedente de África, porqué mis antepasados vienen de allá. ¿De qué parte? No lo sé. Porque los traían de cualquier manera y los vendían en la plaza de Cartagena.

La gente lo perdía todo, excepto su rebeldía y su color de piel.HAZ CLICK PARA TWITTEAR

Y así seguimos. Tratando de visibilizar nuestra herencia cultural y tratando de dignificar el trabajo, la angustia y el sufrimiento del pueblo negro al salirse de su base, de su cultura y tener que venir a echar sus raíces en otro continente que no conocía, donde todo era diferente; el idioma, las costumbres. Etcétera.

Estoy orgullosa de proceder de África. Y yo digo siempre en mis charlas y en mis conferencias, cuando estoy en la universidad con mis alumnos, que independientemente de dónde hayamos nacido, nosotros sí sabemos de dónde venimos. A pesar de todas las dificultades y que no ponían a dos negros en el mismo lugar cuando procedían de la misma zona del continente para que no pudieran escapar, fuimos capaces de conservar algunas costumbres africanas.

De hecho, acá en Colombia, hay un lugar que se llama San Basilio de Palenque, que dicen fue el primer pueblo libre en América o Abaya Yala. La historia nos cuenta, que un grupo de personas esclavizadas logró librarse del yugo español. Huyeron por el departamento de Bolívar por los Montes de María y formaron lo que hoy en día llaman el palenque de San Basilio. Ellos aún conservan el idioma procedente del bantú y las costumbres ancestrales. Aunque todo ello ha cambiado un poco por la modernización.

Me parece muy interesante. Has comentado que hay cosas que no pudieron quitarnos, como la dignidad y parte de la cultura o costumbres, porque al final no pudieron borrar esa huella. Al hilo de esto y por lo que he leído y escuchado de ti, utilizas la escritura y la tradición oral como un medio de expresión, una oportunidad para contar historias del pueblo afrocolombiano y más en concreto del pacífico colombiano y conservar un legado cultural (la oralidad) que es patrimonio cultural de toda la humanidad.

¿Por qué la literatura como medio de resistencia? Y ¿Cuál crees que es para ti el gran valor de la oralidad o tradición oral en esa lucha? (6 min 53 segundos)

La tradición oral ha sido y es el eje central y la columna vertebral de los pueblos negros en América.

La oralidad ha sido la que nos ha permitido sostener nuestra cultura, nuestra identidad, nuestras costumbres y es el legado ancestral transmitido de generación en generación.HAZ CLICK PARA TWITTEAR

Es cierto que hemos ido perdiendo en el camino algunos detalles, algunos elementos, pero hemos tratado de conservar lo que hemos podido.

En Colombia se está haciendo un trabajo de recuperación por amor a nuestra Madre África, para que no se pierda ese legado y que se siga ampliando. Hay gente que también ha viajado a África, pues existe una idealización y exaltación del continente a pesar de sernos completamente desconocido. Yo en casi todos mis poemas nombro a África y el tono de mi piel, porque es como parte de uno mismo.

El recurso que nosotros teníamos para todo era la oralidad. Los abuelos, los tatarabuelos, nos enseñaban las cosas en ese registro. Las madres y padres enseñaban el oficio a los hijos e hijas a través de la oralidad y los sentidos. Desde lo básico a lo más complejo, por ejemplo, cómo limpiar el pescado y como curarlo con limón. Todo ese saber y tradiciones no se encontraba en ninguna parte escrita. Todo era de forma oral. Los papás se llevaban a los niños desde los cinco años con él al trabajo, a cortar madera, a hacer banquetas, canoas, mesas. Los niños se dedicaban a observar. Había labores destinadas a la mujer y labores destinadas a los hombres.

Con la música pasaba lo mismo. Nosotros tenemos la marimba de chonta que es un instrumento originalmente africano, aunque con diferencias pero nos resulta muy similar.

O el bombo, que se utilizaba para avisar si se había muerto alguien o si había que hacer una reunión. En función de los toques que se daban se entendía y decodificaba el mensaje. Y todo esto es parte también de la oralidad. También es parte de la oralidad la educación en valores. Eso también se enseñaba a los niños a través de la tradición oral; el respeto, el no coger lo que no es de uno, la solidaridad, la colaboración, la gratitud.

En las comunidades se utilizaba algo muy importante, que eran los versos, los adagios o proverbios. Por poner un ejemplo, si usted andaba con una persona que a su mamá no le gustaba, se le decía: “quien mal anda, mal termina”. O que cuando alguien le regalaba algo a otro, aunque no fuera de su gusto, uno debía de estar agradecido, y así decíamos: “A caballo regalado, no le mires el colmillo”.

Otro ejemplo. Hay un animal que se llama amiguito y le gusta estar en la ropa y cuando defeca deja una suciedad muy pegajosa difícil de quitar. Si alguien estaba muy encaprichado de un amigo o una amiga la mamá o el papá le solía decir: “Ten cuidado, que el amiguito caga ropa”. Es decir, el amigo o la amiga le podía traer a uno algún problema. O gente que habla mucho. Por ejemplo, se dice: “Mas vale la mal callando que la Magdalena hablando.”

Me encanta lo que estás diciendo. Al final la tradición oral y los cuentos africanos, por ejemplo, son precisamente eso, educación en valores. Esos valores que queremos transmitir a nuestra comunidad, a los niños y a los adultos. Porque al final, el cuento de tradición oral en África es tanto para el niño como para el adulto. Ya has ido mencionando algunos valores elementales como: la colaboración, la solidaridad, la gratitud, el respeto, el compañerismo. Etcétera.

En una de tus entrevistas dices: “Antes de ser poeta lo que soy, he sido y seguiré siendo es maestra”. Desde el proyecto POTOPOTO uno de nuestros propósitos es ayudar a construir un nuevo paradigma educativo antirracista, creando, visibilizando y contextualizando la necesidad de recursos educativos más diversos y afro-centrados que apuesten por el empoderamiento de la comunidad afro y afrodescendiente.

¿Qué valor crees que tiene la educación en el proceso de reconstrucción de una sociedad libre de prejuicios, estereotipos y racismo? (17 minutos 28 segundos)

  • African Meninas- Cuento africano para educar en la diversidad

viernes, 5 de noviembre de 2021

Mujeres de Ciencia

 

Sheila Minor (1946), la bióloga que revolucionó Twitter

La historia de la bióloga Sheila Minor (1946) comienza en Twitter. Mejor dicho, los ecos de su historia llegaron a esa red social de la mano de una artista estadounidense, Candace Jean Andersen, hace dos años. La ilustradora encontró una fotografía de archivo en blanco y negro donde aparecían varios hombres y una mujer. La imagen había sido tomada en una conferencia científica internacional sobre la biología de las ballenas celebrada en 1971; en el pie de foto, todos los hombres nombrados pero ni rastro de Minor. La artista pidió ayuda y Twitter hizo su magia habitual. Detrás del hashtag #SheilaMinorHuff, un relato. Una vida científica, la de la técnica de investigación biológica con una carrera profesional de 35 años a sus espaldas.

Tweet de Candace Jean Andersen.

Sheila Minor nació en Washington, en 1946. La ciencia siempre estuvo presente en su vida; además de su familia, una profesora la animó a dedicarse a ella. No obstante, antes de decantarse por la biología, se sumergió en el área de Tecnología Médica con una especialización en química. En 1965, entró en la Universidad Americana para cursar los estudios e hizo sus prácticas en el hospital Sibley en Washington D.C. Sin embargo, decidió que no quería tratar con humanos cuando se encontró de lleno con los prejuicios raciales: mientras estaba sacando sangre a una mujer, esta última gritando le espetó que “quitara sus malditas manos negras de mí”. Minor no bajó la cabeza en ningún momento y le contestó: “Tú eres la que está muriendo”. Después de aquello, cambió su especialidad, medicina por biología, y se licenció en 1970.

El estudio de los mamíferos y el traslado a Chicago

Tras su graduación, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE.UU., ubicado en el Museo de Historia Natural del Smithsonian, le ofreció un puesto de secretaria a pesar de haber obtenido recientemente una licenciatura. Evidentemente, ella lo rechazó. Sin embargo, más tarde, crearon el cargo de técnico de investigación biológica que ella, finalmente, sí aceptó. Entre otras cosas, aprendió a organizar, medir y ordenar especímenes: llegó a reunir los datos de más de 4 000 de ellos.

Mientras trabajaba bajo las órdenes de Clyde Jones, participó en aquella conferencia de 1971, donde se tomó la célebre fotografía. Asimismo, destaca en su carrera un viaje que hizo un año más tarde a la Unión Soviética para asistir a una conferencia de científicos en Moscú.

Durante los años 70, además de formar parte en proyectos para mejorar la educación científica de escuelas de primaria y secundaria, investigó los mamíferos. Participó, por ejemplo, en un estudio en las Islas Poplar (Maryland), y en 1975, presentó su trabajo en la 55ª Reunión Anual de la Sociedad Americana de Mastozoólogos. En esa época, fue nombrada miembro del Consejo de Mujeres Smithsonian y de la Sociedad Estadounidense de Mamiferólogos. También, consiguió su maestría en Ciencia Medioambiental por la Universidad George Mason.

Minor tuvo que lidiar con el acoso sexual y racial en su carrera profesional. De hecho, fue la razón por la que dejó el trabajo que tenía para entrar en el  Centro de Investigación Ambiental del Instituto Smithsonian, según ella, un ambiente más propicio y “tolerable”.

Más adelante, durante el mandato del presidente Carter, ella fue elegida asistente especial del subsecretario de Pesca y Vida Silvestre y Parques, una agencia del Departamento del Interior de los Estados Unidos, y se mudó a Chicago. Viajó por todo el país y se reunió con los gobernadores para negociar los conflictos que surgían.

Además, trabajó en la Agencia de Protección Medioambiental (en inglés EPA-Environmental Protection Agency). Ella fue responsable de evaluar las declaraciones de impacto ambiental para muchos proyectos sobre represas hidroeléctricas y aislamientos acústicos, entre otros. Su retiro llegó en el año 2006, lo hizo como empleada de alto rango del Departamento del Interior del país.

A menudo, las historias de las científicas empiezan en imágenes en blanco y negro (pudimos leer recientemente el caso de Judy Sullivan o el de JoAnn Morgan). En ellas se ven sus figuras, pero son rostros sin identificar; quedan retratadas, pero nadie las ve, nadie las reconoce. Esas imágenes representan la interpretación mal construida de la historia. “Lo que no se nombra no existe”.

Respetar a las mujeres porque son personas

  Hay ideas que parecen normales porque las hemos escuchado muchas veces. Una de ellas es la que enseña que los hombres deben respetar a la...