miércoles, 4 de diciembre de 2024

Literatura

 

"La calidad literaria del texto, que explora las posibilidades poéticas de la ciencia”, es lo que llevó a María Ospina Pizano a ganar el Premio Nacional de Novela 2024, con su libro 'Solo un poco aquí' (editorial Penguin Random House) . 
Esta novela -que explora cómo los animales se mueven, migran, se pierden y cruzan con varios seres humanos- fue la favorita de jurados como Octavio Escobar Giraldo, escritor y médico reconocido por su obra 'Después y antes de Dios'; Gabriela Cabezón Cámara, periodista argentina que publicó 'Las aventuras de la China Iron'; y Vanessa Londoño López, periodista y escritora de 'El asedio animal'. 
Este es el libro ‘Solo un poco aquí’.

Este es el libro ‘Solo un poco aquí’. Foto:Cortesía

Los críticos encontraron “novedosa la propuesta que realiza la novela sobre un mundo liminal, ni antropocéntrico ni antropomórfico, que restaura la divinidad de los animales y donde lo humano apenas habita de manera periférica algún reflejo, demostrando la destreza de la autora para considerar otras escalas y cronologías que le permiten marcar esa descentración”.
Por su parte, Adriana Martínez-Villalba, directora de la Biblioteca Nacional de Colombia, entidad que presentó el galardón, expresó:
“En un año como este, en el que ‘La vorágine’ nos ha puesto a conversar de muchas formas sobre la relación de los humanos con la naturaleza, llega este premio a ‘Solo un poco aquí’ como un llamado a seguir esa conversación que ya no podemos eludir como especie. La tángara que migra, protagonista inolvidable de este libro —que es a su vez novela, poesía y ensayo— nos abre la mirada al mundo desde su vuelo. Junto a ella, y siempre desde la palabra precisa, los otros animales y humanos de este indispensable relato son una oportunidad de repensar nuestros vínculos con otros”.

Sobre el premio, el libro y la autora

Este reconocimiento hace parte del Programa Nacional de Estímulos del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes. Tiene como objetivo reconocer la excelencia en la creación literaria en el campo de la novela. Para ganarlo, autores presentaron novelas publicadas en Colombia entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de diciembre de 2023. 
María Ospina Pizano, quien obtuvo el galardón , nació en 1977 en Bogotá, es doctora en 'Literaturas hispánicas' de la Universidad de Harvard y profesora de Cultura Latinoamericana y Escritura Creativa en la Universidad de Wesleyan (Estados Unidos).
Pasa su tiempo entre la costa este de los Estados Unidos y los Andes colombianos, donde ha vivido parte de su vida en el campo. Ha escrito extensamente sobre memoria, violencia y naturaleza en la cultura colombiana contemporánea y es autora del libro de cuentos 'Azares del cuerpo'.
Lo que hizo con 'Solo un poco aquí' fue plasmar la historia de una tangara -ave migratoria de color azul, negro y más tonalidades- que lucha con los desvíos que imponen las luces de la
ciudad y sus edificios. También cuenta lo que ocurre a una puercoespín huérfana (que es alimentada con leche humana),  cómo dos perras se refugian juntas de sus abandonos, y la forma en que un cucarrón recién salido de la tierra se extravía.
La autora muestra fogonazos de vida a través de aquellas criaturas que existen a plena vista sin ser vistas, pero que aquí (y siempre) son testigos de las heridas humanas.
Con esta novela, la autora ya había ganado el Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2023, que se entregó durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).
María Jimena Delgado Díaz

Periodista de Cultura

martes, 3 de diciembre de 2024

EL ACOSO MACHISTA

 

Jacarandas

Premio No Es Hora de Callar 2024

Como les pasa a cientos en el país, Daniela* comenzó a buscar trabajos no calificados a los 17 años para poder pagar sus estudios. Una realidad que a muchas les toca vivir ante las complejas situaciones financieras, desigualdad y falta de oportunidades. Trabajó como mesera, ayudante de transporte y secretaria. Sin embargo, desde el principio, cuando aún era menor de edad, enfrentó insinuaciones sexuales por parte de sus compañeros de trabajo, clientes y, sobre todo, jefes. Los actos iban desde pedirle "una sonrisa" y dejarle condones en el escritorio, hasta besarla y tocarla sin su consentimiento.

Con el tiempo, la idea de tener hijos se convirtió en una pesadilla. Por un lado, en las entrevistas laborales le decían que contratar mujeres era una pérdida de dinero debido a los permisos por embarazo. Otros le decían que las aspiraciones de las mujeres debían limitarse a formar una familia, sugiriendo que se olvidaran de ascender en una empresa, según cuenta. Incluso cuando intentó consolidar su carrera, sus capacidades parecían ser ignoradas, y las exigencias para mantener un trabajo se centraban en su apariencia, como el uso de maquillaje y tacones.

La historia de Daniela no es única. La búsqueda de empleo para las mujeres jóvenes colombianas es un camino hostil. Nos enfrentamos a numerosas barreras durante el proceso de selección, desde imposiciones y exigencias machistas sobre nuestra apariencia, la subestimación de nuestros títulos y capacidades, hasta salarios deliberadamente más bajos por el hecho de ser mujeres. Una vez conseguido un puesto, enfrentamos más barreras: acoso sexual laboral, rechazo a la maternidad o la posibilidad de ser madres, machismo por parte de compañeros y jefes, minimización de nuestras capacidades y pagos diferenciales.

Tomado el Tiempo

Enfoque

𝗟𝗲𝘃𝗮𝗻𝘁𝗮𝗿𝘀𝗲 𝗲𝘀 𝘂𝗻 𝗮𝗰𝘁𝗼 𝗰𝗼𝗹𝗲𝗰𝘁𝗶𝘃𝗼: 𝗠𝗮𝘆𝗮 𝗔𝗻𝗴𝗲𝗹𝗼𝘂 𝘆 𝗲𝗹 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀


Cada vez que una mujer encuentra el valor de levantarse, desafiar normas, romper cadenas o simplemente decir “yo puedo”, lo hace no solo por ella, sino por todas las mujeres. Maya Angelou lo entendió profundamente, pues sus palabras resuenan como un llamado al empoderamiento colectivo y a la sororidad.
No siempre somos conscientes del impacto que nuestras acciones tienen en otras, pero cada paso hacia la autonomía y la dignidad es un faro para quienes buscan inspiración. Levantarse no es solo un acto personal, es un gesto revolucionario que rompe ciclos y abre caminos.
Hoy, recordemos que nuestra fuerza es nuestra conexión y que cada acto de resistencia y autovaloración reverbera en todas las que han venido antes y las que vendrán después. Porque cuando una se levanta, nos levantamos todas.

lunes, 2 de diciembre de 2024

Conmemoraciones 2025

 


Debes leer...

OnlyFans es señalado por fomentar abuso y explotación sexual de mujeres

OnlyFans ha emergido como una de las plataformas más controvertidas del siglo XXI, atrayendo millones de usuarios y generando ingresos multimillonarios gracias a la venta de contenido sexualmente explícito. Defensores de la plataforma argumentan que ofrece una oportunidad única para que hombres y mujeres moneticen su contenido y alcancen independencia financiera. Este discurso de “empoderamiento” ha desatado un acalorado debate sobre la comercialización del cuerpo y su impacto en la sociedad moderna.

Sin embargo, detrás de esta narrativa aparentemente progresista, se oculta una realidad sombría. Investigaciones periodísticas y legales han expuesto casos de abuso sexual en OnlyFans, revelando que la plataforma funciona como un espacio seguro para tratantes de personas y explotadores sexuales. Según una investigación de Reuters, basada en denuncias policiales y testimonios de víctimas, la plataforma ha sido utilizada para lucrar con el sufrimiento de mujeres sometidas por medio de engaños, amenazas y coerción.

OnlyFans: un refugio para explotadores sexuales

OnlyFans, con su modelo basado en la venta de contenido sexualmente explícito, se ha convertido en un refugio para tratantes y explotadores sexuales. Investigaciones y testimonios de sobrevivientes revelan que muchas mujeres han sido engañadas, drogadas, aterrorizadas, privadas de su libertad y abusadas sexualmente para producir videos explícitos que luego son comercializados en esta plataforma.

Reuters dio a conocer uno de los casos más estremecedores sacados a la luz hasta el momento: una joven de Wisconsin, que fue explotada sexualmente por Austin Koeckeritz, quien presumía ser «un empresario, un artista y un estudiante de psicología», pero, en realidad, conseguía dinero por subir el contenido explícito de la joven a OnlyFans sin su consentimiento. Según documentos judiciales, la víctima fue drogada y sometida a actos sexuales mientras era grabada. “Me quitaron todo: mi autonomía, mi seguridad y mi vida”, declaró la víctima durante el juicio. 

La mujer de Wisconsin conoció a Koeckeritz en 2020, él la trató bien, la llevó a un museo y le prometió viajar por el mundo. Empezaron a vivir juntos rápidamente pues, según la víctima, creyó que estaban enamorados. “Vaya si me engañó”, dijo la jóven en una entrevista, pues al poco tiempo Koeckeritz la aisló de su familia y amigos y comenzó a violentarla, pues, según consta en las declaraciones judiciales, la pateaba, la aplastaba hasta dejarla sin aliento, además de violarla repetidamente.

Luego, en 2021, Koeckeritz la obligó a realizar actos sexuales en línea. Según las declaraciones, el victimario le dijo a la chica: 

“Podríamos ganar 5 millones de dólares y luego vivir de eso” 

Dichos de Koeckeritz, según las declaraciones de la mujer de Wisconsin.

La mujer de Wisconsin era forzada a producir contenido para OnlyFans y otros sitios pornográficos, entre ellos Chaturbate y MyFreeCams, fundada por el mismo propietario de OnlyFans, Leonid Radvinsky, durante 60 horas semanales bajo la supervisión de Koeckeritz. No había descanso, ni siquiera cuando ella estaba enferma, ya que él se lo negaba y si ella quería terminar antes el “trabajo”, él le exigía sexo oral.

De acuerdo con los fiscales, la chica reunió 422 mil dólares, mismos que su abusador desvió a cuentas bajo su poder, de los cuales sólo le dio 2 mil dólares a ella. Además, el victimario amenazó con dispararle a la familia de la mujer si intentaban rescatarla. La mujer declaró que se sentía totalmente agotada por los abusos de Austin y las exigencias de hacer fotos para OnlyFans y transmisiones en vivo: 

“Mi cuerpo estaba a punto de morir. No estaba segura de si iba a morir por el agotamiento físico y el abuso de tener sexo sin parar o si simplemente iba a terminar con todo por mi cuenta”.

Declaraciones de la mujer de Wisconsin.

Aunque la denuncia de la mujer de Wisconsin procedió, muchas otras víctimas de abuso sexual en OnlyFans aún esperan justicia debido a la falta de mecanismos eficaces para identificar y sancionar a los responsables.

Además, expertos señalan que la debilidad en los procesos de verificación de identidad de la plataforma facilita que tratantes usen perfiles falsos o controlen cuentas a nombre de sus víctimas, ocultando sus actividades ilícitas tras la fachada de legalidad que ofrece OnlyFans.

Estos casos de abuso sexual en OnlyFans solo son la punta del iceberg…

Otro de los casos que evidencia cómo OnlyFans se utiliza para trata y explotación sexual es el de los esposos Ruiz y Santiago. Según las investigaciones, ambos dirigían una red de explotación sexual utilizando perfiles falsos en OnlyFans para lucrar con el contenido explícito que sus víctimas eran obligadas a crear.

Las víctimas, en su mayoría jóvenes en situación vulnerable, eran engañadas con promesas de empleo legítimo, solo para ser sometidas a condiciones inhumanas, incluyendo amenazas y violencia física. Aunque las autoridades lograron desmantelar esta red, gracias al testimonio de una sobreviviente, los expertos advierten que es difícil identificar a los responsables en esta plataforma debido a las medidas de seguridad que protegen la privacidad de los usuarios. Esto convierte a OnlyFans en un lugar ideal para que tratantes oculten sus actividades ilícitas:

“Este es solo uno de los casos descubiertos; muchos otros permanecen en la sombra”

Investigador del caso.

 Técnicas de explotación y enriquecimiento ilícito que están siendo replicadas

Lamentablemente, la esclavitud moderna vía plataformas no es el único problema de la perpetuación de una cultura que deshumaniza a las personas y las vende como objetos de consumo, sino que, incluso, se ha convertido en una carnada tan codiciable que mueve a algunos a imitar los modelos de explotación implementados por otros, como es el caso de Vlad Obuzic, quien fue arrestado junto con otros tres hombres por replicar el modelo de explotación del influencer Andrew Tate, ambos casos mundialmente conocidos por las estrategias sofisticadas que utilizaron para someter a sus víctimas y obtener ganancias millonarias en plataformas como OnlyFans. 

Andrew Tate y su hermano Tristan empleaban el método de «noviazgo falso», con el cual seducían a mujeres jóvenes y las convencían de iniciar una relación sentimental para luego obligarlas a producir contenido para OnlyFans, una plataforma que el propio Tate describió como «el mayor timo del mundo».

En 2023 los hermanos fueron acusados de tráfico de personas y de haber formado una banda para conseguir explotar sexualmente a mujeres e, incluso, Andrew recibió acusaciones por violación. Aunque Tate sigue bajo arresto domiciliario, la investigación continúa. El mismo año, la policía logró arrestar a Vlad Obuzic y otros tres hombres por lo que DIICOT, un departamento de investigación rumano, calificó como «una copia del modelo Tate”, aseveración que el mismo Obuzic llegó a admitir en sus videos, donde se le escuchó hablar de los Tate como mentores y “muy buenos amigos”. 

Obuzic reclutaba a mujeres bajo falsas ofertas de empleo en Europa del Este, atrayéndolas con promesas de trabajo legítimo. Una vez captadas, las víctimas eran obligadas a producir contenido explícito mediante amenazas de violencia física y represalias contra sus familias. Además, algunas mujeres fueron obligadas a tatuarse los rostros de los victimarios o palabras como “perro” o  “juguete”. 

El expediente del caso señala que “las víctimas fueron llevadas gradualmente a una posición de inferioridad, dependencia mental y obediencia”, debido a la capacidad de Obuzic para “identificar a las personas vulnerables y explotar su necesidad de afecto, confianza y estabilidad”.

Según los informes judiciales, Obuzic gestionaba múltiples perfiles en OnlyFans, utilizando la seguridad que ofrece la plataforma para ocultar su identidad y operar con impunidad. Las investigaciones también revelaron que ganó 2,6 millones de dólares por publicar contenido en OnlyFans. Pese a todo ello, su juicio sigue pendiente ya que, en palabras del abogado de Obuzic, “los fiscales deben probar las acusaciones”.

La declaración de Obuzic sobre haber modelado su modus operandi con base en las prácticas de Tate es una muestra alarmante de cómo estos métodos de abuso y explotación no solo prosperan, sino que también son imitados y adaptados por otros tratantes. Mientras plataformas como OnlyFans no refuercen controles estrictos para prevenir estas actividades, seguirán siendo terreno fértil para que estos esquemas de sometimiento y enriquecimiento ilícito se multipliquen.

¿Y si empezamos por cuestionar la narrativa que perpetúa el abuso sexual en OnlyFans y otros sitios?

OnlyFans, al igual que otras plataformas de pornografía presuntamente lícita, se ha convertido en un refugio para tratantes y explotadores sexuales que disfrazan su actividad bajo una fachada de consentimiento y empoderamiento. Estos delitos siguen siendo una amenaza predominante para hombres y, principalmente, mujeres que son obligadas a fingir consentimiento, perpetuando una industria multimillonaria basada en la cosificación de las personas.


Es crucial cuestionar la narrativa que normaliza el consumo de contenido sexualmente explícito como una actividad inofensiva. Numerosos estudios han demostrado los daños psicológicos, emocionales y sociales asociados a esta práctica, tanto para quienes participan como para quienes consumen. En una cultura adoctrinada para aceptar el consumo de contenido explícito, urge desmantelar los sistemas que perpetúan la explotación y demandar una regulación efectiva para prevenir que plataformas como OnlyFans sigan siendo herramientas para el abuso sexual en OnlyFans y la explotación humana.

Combatir esta problemática no solo implica proteger a las víctimas, sino también reeducar a una sociedad que debe dejar de ver la explotación como entretenimiento y rechazar cualquier forma de lucro basada en el sufrimiento humano.

domingo, 1 de diciembre de 2024

El voto Femenino

Hace 67 años, las mujeres en Colombia votaron por primera vez: un hito en la historia de la democracia  

El 1 de diciembre de 1957, Colombia vivió uno de los momentos más significativos de su historia democrática: por primera vez, las mujeres ejercieron su derecho al voto. Este acto no solo representó la culminación de una lucha incansable por la igualdad de derechos, sino que también sentó las bases para una sociedad más inclusiva y equitativa.  

El reconocimiento del sufragio femenino fue el resultado de años de movilización liderados por mujeres pioneras que desafiaron las normas de su tiempo. Figuras como Esmeralda Arboleda y Josefina Valencia alzaron sus voces para exigir que las mujeres fueran reconocidas como ciudadanas plenas, con derecho a participar en las decisiones políticas que definían el rumbo del país.  

Este derecho fue consagrado en la reforma constitucional de 1954, pero no fue hasta el plebiscito de 1957 que las mujeres pudieron ejercerlo por primera vez. Aquel día, más de un millón de colombianas acudieron a las urnas, demostrando su determinación y compromiso con la construcción de una democracia más representativa.  

La conquista del voto femenino marcó un antes y un después en la historia política de Colombia. No solo permitió que las mujeres fueran escuchadas en el ámbito electoral, sino que también abrió las puertas a su participación en otros espacios de toma de decisiones, desde el Congreso hasta las organizaciones comunitarias.  

A pesar de este logro histórico, los desafíos persisten. Hoy, el porcentaje de mujeres en cargos de liderazgo político sigue siendo bajo en comparación con los hombres, lo que subraya la necesidad de seguir avanzando hacia una participación más equitativa. Sin embargo, cada elección se convierte en un recordatorio del camino recorrido y de las barreras que aún quedan por superar.  

Este aniversario no solo celebra un derecho conquistado, sino que también honra el legado de aquellas mujeres que lucharon por él. **A 67 años de ese primer voto, las mujeres colombianas siguen escribiendo la historia, abriendo caminos hacia una democracia verdaderamente inclusiva.**

Sin querer queriendo… romantizamos la desigualdad emocional.

¡Wey! Pobrecito Roberto Gómez Bolaños… Su esposa lo esperaba en casa con 6 criaturas, la presión de sostener el hogar, la costura del traje ...